lunes, 1 de septiembre de 2014

La casa Ambrosi / Carraro en Reforma Lomas



Edificada en 1935, siguiendo un proyecto del arquitecto Hermann Noeh, la casa de Reforma Lomas N° 560 esquina con Explanada y que ahora ocupa la “Société Générale de Surveillance”, es de los más relevantes ejemplos de la arquitectura “californiana” (heredera del Mission Style) que tan popular se volvería en México con la agregada opulencia del hierro forjado y la cantera labrada.




Desde 1920, se venía dando en la California norteamericana una corriente arquitectónica que pretendía rescatar la tradicional arquitectura de las misiones (principalmente edificadas por los predicadores franciscanos y que salpicaban el litoral Pacífico con su diseño descendiente de la tradición mediterránea –específicamente española--) con añadidos de la tradición mudéjar y salpicada con detalles de influencia medieval y barroca. Esa arquitectura se llamó “Mission Style” y por años fue la arquitectura favorita del Hollywood de la pantalla de plata…

Arriba, el proyecto para la casa de Mack Sennet en las colinas de Hollywood (Sennet era la cabeza de Keystone Studios, que produjo las exitosas “Bathing Beauties” y dirigió y desarrolló a estrellas como Charlie Chaplin, Harold Lloyd, W. C. Fields, Buster Keaton o Gloria Swanson; el proyecto del arquitecto John De Lario elaborado en 1920, contemplaba “Mexican tile roof, courtyard loggias, tiled fountain, wrough-iron balconies and the extensive landscaping of the project for a fifty room mansion on three hundred acres in the Hollywoodland Hills”.

Mucha de esa arquitectura se produjo en las zonas de Beverly Hills, West Hollywood y Mac Arthur Park, pero sobre todo en Santa Barbara, con la aportación de arquitectos como Washington Smith, despachos como Edwards, Plunkett & Howell (donde por un tiempo trabajó un joven ingeniero mexicano llamado Eduardo Fuhrken Meneses) o maestros consagrados de la arquitectura como Reginald Johnson que recibían a estudiantes europeos, como el joven alemán Hermann Noeh. Abajo, la residencia de los señores E. Palmer Gavit en Santa Barbara, diseño de Reginald Johnson en una foto de J. Walter Colinge de 1919.



Hermann Noeh, originario de Klafeld –Alemania--, trabajó desde 1918 en California, en el despacho del arquitecto Reginald Johnson y luego en la oficina de Washington Smith, a cargo de las obras residenciales en la zona de Santa Barbara. Desde 1921 aparece ligado a Schmuel Gelbfisz, que había cambiado su nombre a Samuel Goldwyn, aparentemente encargado de diseños arquitectónicos para la Samuel Goldwyn Productions de 1923; en 1924, Noeh vino a México como parte del destacamento de avanzada de la recién creada Metro-Goldwyn-Mayer que establecería una oficina y estudios permanentes en México, con el apoyo del Sr. Adolfo Kalb, de la familia Granat y del señor Albert Edward Blair. Don Adolfo, fungía como Gerente General de los negocios de la familia Granat, controlando 23 cines en la ciudad y entusiastas del “Star System”, que pensaban establecer un estudio de filmación en la “Loma Azul”, en lo que hoy conocemos como los terrenos del Hipódromo de las Américas…

Fundado el 16 de abril de 1924 al fusionarse Metro Pictures, Goldwyn Productions y Louis B. Mayer Productions, MGM dejó clásicos como "Gone With the Wind", "The Wizard of Oz" y "West Side Story", y actualmente conserva sagas como la de James Bond y "The Hobbit". Su aventura en México no prosperó y se abandonó definitivamente en 1927, aunque permanecieron sus oficinas en la calle de Capuchinas N° 32 y luego ocuparon la casa de Bucareli N° 85, frente al “Reloj Chino”. Abajo, una de las varias filmaciones del "Leo the Lion", que figuraba en el logotipo de la compañía.



Desde 1920, las yermas lomas en la zona poniente de la Hacienda de San Juan de Dios (de los morales) habían comenzado a urbanizarse, en particular la zona que para Diciembre de 1921 se puso a la venta como “Loma de Bella Vista” –con diseño urbano del arquitecto José Luís Cuevas—y que correspondía a la ampliación del Paseo de la Reforma, dando continuidad a la “Calzada de la Exposición”, en las calles de Pátzcuaro (que hoy llamamos Monte Elbruz), Calzada del Castillo de Chapultepec (hoy Boulevard Manuel Ávila Camacho), calle de Chapala (hoy Montes Urales) y la Avenida del Prado (hoy las partes bajas de Prado Norte y Prado Sur).

Abajo, fragmento de un aviso publicitario que apareció en la revista “Continental” y donde se señala: “…Mire Ud. Arriba; allí está. Colinda con Chapultepec. Domina todo el Valle. Esta va a ser la Colonia predilecta…”



Abajo, también de la revista “Continental” ahora en su número de Noviembre de 1926, el aviso publicitario en que se ofrece llevar a los interesados al “recorrido más pintoresco de la capital” saliendo cada cinco minutos del Teatro Nacional para visitar Chapultepec Heights.



Sabemos que en 1923, don Jacobo Granat a través de Adolfo Kalb adquiere varios terrenos en la sección “Loma de Bella Vista” de Chapultepec Heights, incluyendo una amplia cabecera de manzana de casi 5,000m² con frentes a la prolongación del Paseo de la Reforma y la avenida de la Explanada, donde se edificó un muro de 54 metros para jugar frontón largo o “Jai Alai” que se juega a cesta punta. Al año siguiente, se da una transacción con el terreno que involucra al señor Albert Edward Blair (que aún fungía como promotor del fraccionamiento) y que no he logrado documentar detalladamente, aunque se menciona que “se edificará una residencia digna de una Estrella”; en Mayo de 1924, aparece el Sr. H. Noeh como representante del propietario del terreno.

Para Junio de ese año se encomendó al arquitecto Noeh el diseño de una casa en el amplio predio de la cabecera de manzana frente a la ampliación del Paseo de la Reforma, en su esquina con las avenidas Explanada y Sierra Madre. El predio con poco más de 50 m. frente a Reforma y 4,750m² tenía un escinde por la glorieta en que se colocaría el monumento a “La Hermandad Americana” que por aquellos años promovía el gobierno de Woodrow Wilson a raíz de la poco popular ocupación de la República Dominicana por su administración.



Arriba, una fotografía oblicua de la Compañía Mexicana de Aerofoto fechada en 1924 y que mira hacia el poniente, donde se puede ver al centro la Prolongación del Paseo de la Reforma en la zona de las Lomas de Chapultepec; de izquierda a derecha, se distinguen las avenidas Prado Sur, Montes Pirineos, Sierra Madre, Reforma, Sierra Nevada, Alpes y un fragmento de Prado Norte. La flecha señala el terreno en que se edificaría la casa en 1925 y donde se distingue un gran muro del Frontón (Jai Alai) que se incorporó al proyecto.

El arquitecto Hermann Noeh que permaneció en México hasta 1948, también proyectaría la casa de la familia Bezaury Suberbie, en la esquina de Explanada y Virreyes, y además las dos iglesias evangélicas en Reforma una y otra en Palmas que permanecen inalteradas a la fecha. En 1939, diseñó también la casa en Emilio Castelar N° 149 esquina con La Fontaine (Polanco) y de 1943, la casa de Alejandro Dumas N°4, esquina con Campos Elíseos. Además, en 1947 se le encomendó el proyecto para la iglesia Luterana de la Santa Cruz en Monterrey.



La edificación que se terminó en 1925, contaba casi 2,200m² de construcción, mostraba un estilo novedoso y se transformó de inmediato en el sitio de escala para los visitantes a la nueva colonia. Además de la fastuosidad y extensión del edificio, la novedad estilística era que a los amplios paramentos lisos de los muros y las grandes superficies de techos inclinados cubiertos de teja española, se agregaba a los vanos de puertas y ventanas recuadros de cantera profusamente tallada, en un rompimiento con la tradición del “Mission Style” Californiano. Arriba, una foto de la fachada norte (principal) de la casa de Reforma Lomas N° 560, esquina con Explanada, tomada probablemente en 1936; abajo el detalle de la puerta de acceso y su profusa talla en cantera rosada que enmarca el arco mixtilíneo, creando enjutas e intradós saturado de hojarasca y flanqueado por columnas entorchadas y alternadas que rematan en florones...



La residencia con planta en “L” presentaba en su parte media un espacioso “Hall” de doble altura, que marcaba el acceso principal, separaba las secciones públicas del resto de la casa y permitía el desahogo hacia la arcada de los jardines. Abajo, una fotografía de la fachada sur de la casa en que pueden verse a la izquierda las ventanas del comedor y a la derecha los ventanales de la doble altura del “Hall”. Al centro de la fotografía se distingue la torre que articula la esquina de las avenidas Reforma y Explanada.



No he logrado averiguar quién era el propietario original que habitó la casa durante los primeros diez años y hasta 1936 (o si de hecho fue habitada ininterrumpidamente), ya que aparentemente a causa del conflicto bélico en Europa, esa información parece haberse considerado “sensitiva”. Sé que para 1938 era ocupada por la Escuela Bancaria y Comercial que la utilizó como dormitorios e internado para los estudiantes que asistían a cursos en el “Edificio Thermidor” de la escuela en esquina de Palma y Venustiano Carranza.



La Escuela Bancaria del Banco de México, fundada en 1929, se alojó en la Biblioteca del Edificio de 5 de mayo y San Juan de Letrán. Ya como Escuela Bancaria y Comercial (EBC) abrió sus puertas al público en 1932, y se reorganizó en un local ubicado en las calles de Palma y Madero, donde perseveró por dos años. En 1934 se mudó al nuevo “Edificio Thermidor” en la esquina de las calles Palma y Venustiano Carranza (edifico de un peculiar estilo “StreamLine” que actualmente es sede de “nH hoteles”), siendo la sede principal de la EBC de 1934 a 1942.

El Internado en Lomas de Chapultepec de la EBC jugó un papel interesante durante la Segunda Guerra Mundial, ya que albergó una población principalmente de origen europeo, que buscaba albergue conveniente durante los acontecimientos bélicos de la época. El internado fungió como sede alterna del Edificio Thermidor, y permaneció en funcionamiento hasta 1945; de ese período hay varias fotografías que pueden mostrar algunos aspectos de la casa.



Arriba, una imagen de la casa cuando albergó el Internado de la Escuela Bancaria y Comercial, tomada en 1940; abajo, una curiosa toma que aparece en un folleto de 1939 y que dice. “Uno de los baños que pueden utilizar nuestros estudiantes” y que corresponde al baño principal, con su ventana a la terraza de la esquina. Más abajo, una imagen de ese mismo folleto, en que aparece la cocina, con la magnífica estufa de la F.S. Lang Manufacturing Co. de Seattle, que debió ser parte del mobiliario original…





También del período en que la casa funcionó como internado de la EBC, abajo una toma del Hall y su escalera durante la “Noche Mexicana” de Septiembre de 1942 y más abajo una de las ganadoras del certamen de trajes típicos en la biblioteca neocolonial de la casa.





Una fotografía interesante, que reproduzco aquí tomándola de la página de la EBC y su archivo histórico, es la de alguna ceremonia de entrega de premios tomada en la biblioteca del internado, que corresponde al salón privado y de recibir de la casa proyectada por Noeh, donde aparece el ventanal de perfil y decoración medievalista y gotizante junto a los libreros de talla neocolonial…



A partir de 1947, la casa aparece como propiedad de don José de Ambrosi y Carraro, ingeniero nacido en la ciudad de México en 1904 e hijo de Vicente Ambrosi Ianella y María Carraro Gasparini de Ambrosi, propietarios de tierras en el norte del país y de “El Semanero”, vieja hacienda en el villorrio de Santa María de Nonoalco –Mixcoac-- y que hoy lleva ese nombre (son las tierras a un lado del Periférico, por donde pasa el libramiento del Segundo Piso sobre Callot, Jouvenet, Murillo, Girardon, Allori, Van Dick y Chilpa). Abajo, una foto del ingeniero Ambrosi ataviado a la usanza charra, en una imagen tomada en la Plaza Mayor y frente al Centro Mercantil, durante los festejos septembrinos de 1945.



José Ambrosi Carraro estudió en la escuela Nacional de Ingeniería, cuando tenía su sede en el Palacio de Minería, y se especializó en hidráulica; se recibió en 1930 con una tesis que trataba el abastecimiento da aguas para el poblado de Amecameca. Al paso del tiempo fue reconocido por su labor piadosa y humanitaria, distinguido por la Cruz Roja de varios países y hecho Comendador de la “muy ilustre y venerable orden ecuestre y militar del Santo Sepulcro de Jerusalén”, con cuyo uniforme aparece en la fotografía de abajo, y perteneció además a la Orden Templaria de Roma.


En los datos que registran la adquisición de la casa, queda claro que para 1947 el predio había perdido ya 1,500 m² de terreno hacia el sur y que el muro del frontón ya no formaba parte de la propiedad. En ese período la casa recibió el sobrenombre de “Palacio Romano” por haber hospedado al Cardenal Eugenio Villeneuve, primer “Príncipe de la Iglesia” en visitar México. Así, durante las décadas de 1950 y 60, el Palacio Romano se fue llenando de una ecléctica acumulación de objetos que eran la pasión de don José, y que sorprendían tanto a visitantes como a viandantes.



En la memoria descriptiva del edificio, publicada en 1970, se dice que la casa “…contiene infinidad de pinturas y grabados de notables artistas mexicanos y extranjeros, colecciones de numismática, medallística, heráldica y filatelia; cucharas, encendedores, rosarios, relojes, navajas, piezas de arqueología y artesanía mexicana, porcelanas orientales y europeas de Dresden, Maisen, Sajonia y Bavaria, piezas de marfil, jade, mármol, carey, coral e innumerables antigüedades de gran valor, tales como un precioso comedor romano del año 1800 con una mesa hermosamente labrada en madera y sillería tapizada de espléndido brocado igual al de las cortinas.”



Es gracias a esa publicación, que muestro la magnitud de las chimeneas que del diseño original de Noeh en 1935 perduraban; se enlista un total de ocho hogares, entre los que sobresale “La gran chimenea hispano-mexicana del Hall Principal y que mide siete metros de altura”, así como la amplia “Chimenea colonial ricamente labrada en piedra que se encuentra en el comedor principal”.



Además, se hace notar también la “Armadura tipo español” que flanquea el derrame de la escalera en el Hall Principal, bajo el “gigantesco y hermoso candil colonial” de sesenta luces y frente “a la escalinata de cantera protegida de barandales de herrería poblana”.



La lista de objetos que atesoraba la casa es interminable, pero entre “la cama donde durmió su Alteza serenísima don Antonio López de Santa Anna”, la “mesa de Billar hecha en París –Francia—en 1889, donde jugó el Gral. Porfirio Díaz” y el “precioso Reloj, réplica exacta de uno de los que se encuentran en el Palacio de Versalles”, muestro la foto de la cama con dosel “donde durmió su Alteza Real la Emperatríz (sic) Carlota Amalia, en la Ciudad de Cuernavaca”



En su libro “Arquitectura Contemporánea Mexicana” de 1964, Israel Katzman hace mención a la obra de Hermann Noeh e incluye una fotografía de la casa en el capítulo que ilustra el capítulo III, dedicado al Nacionalismo.



Y dice Katzman: “El tipo de casa californiana… no satisfacía totalmente a la clase adinerada que propició más bien una arquitectura barroca, que es la que se ha bautizado con el nombre de colonial californiano”… “En las Lomas de Chapultepec, se inicia esta modalidad hacia 1935. La casa de Reforma 560 fue una de las primeras; la construyó el arquitecto alemán Hermann Noeh, que había vivido diez años en los Estados Unidos y conoció esa arquitectura en Los Ángeles.



A la muerte de don José Ambrosi la casa salió al mercado y fue adquirida por un coleccionista que como el propietario original, ha mantenido el anonimato; años después se puso a la venta, y entre las características mencionadas en el anuncio de la revista “Premium Estates” estaban:

“Il Palazzo Romano” --en Lomas de Chapultepec-- con 3,400m² de terreno, 2,170m² de construcción, alberca, cochera para 4 autos, 5 recámaras, 7 baños, Gran Hall con escalera, Comedor para 24 personas, Biblioteca y sala de lectura, Capilla, bodegas…






En 2004 la casa fue uno de los escenarios donde se filmó “Man on Fire” con Denzel Washington, Christopher Walken y Dakota Fanning.



Gracias a los documentales preparados en torno a la producción de “Man on Fire” pueden verse varios aspectos de la casa diseñada en 1935 y que aún se conserva intacta; de “The making of Man on Fire”: “On the set of Man on Fire (2004) based on the book by A.J. Quinnell. A great cast; crew; story; characters. Tony Scott and others comment on how the film was made.”, retomo algunas imagines fijas en que aparece la casa…


Arriba, el Gran Hall visto desde el pasillo superior, donde destacan el enorme candil y la chimenea; abajo, el mismo hall mirando hacia arriba, donde detrás del candil puede verse el trabajo a manera de artesonado del plafón.





Arriba, las columnas del pasillo superior, mirando hacia el gran espacio de doble altura del Hall; abajo la fachada sur de la casa, con la arcada que mira hacia el jardín.











En setenta años, las cosas han cambiado, aunque no demasiado y ahora la casa alberga a la SGS.

Société Générale de Surveillance (SGS) es el gigante suizo de la certificación en México: “La seguridad es lo más importante” y SGS es líder mundial en inspección, verificación, ensayos y certificación.



SGS México supervisa a diversas firmas como Ferromex y participó en la construcción del Viaducto Bicentenario; además logró que EU levantara la veda al camarón mexicano...

Dice José Valdés, director general de SGS México: "No tengo una competencia global porque las empresas que están a nivel mundial no cubren toda la gama de negocios que cubrimos desde ésta casa…"



Edificada en 1935, Reforma 560 ha pasado de “Residencia digna de una Estrella” a internado y casa de coleccionistas para ser ahora sede de supervisores y estar protegida por el INBA…



Este Blog está dedicado a las “Grandes casas de México” y pretende rescatar fotografías e historia de algunas de las grandes residencias que al paso del tiempo casi se han olvidado. Conforme haya más entradas (ya hay más de 30), aparecerán en el índice a la derecha de ésta página…

lunes, 11 de agosto de 2014

La casa Torreblanca / Elías Calles en Guadalajara 104.




En la colonia Roma, mirando hacia lo que había sido el parque de acceso al edificio de gradas del Hipódromo de la Condesa, se edificó entre 1921 y 23 la casa que para Hortensia Elías Calles construyó don Ignacio Torreblanca --secretario particular de la Presidencia de la República--, siguiendo un proyecto del ingeniero M L Stampa.



Don Ignacio Torreblanca nació el 15 de junio de 1895 en la Ciudad de México; desde joven se inclinó hacia el Constitucionalismo y para 1915 acompañó a Venustiano Carranza durante su estancia en Veracruz, sitio donde conoció al general Álvaro Obregón quien lo nombró su secretario particular, relación que con el tiempo se transformó en profunda amistad.

A partir de diciembre de 1920 actuó como secretario particular de la presidencia y en esa categoría entabló relación con José Vasconcelos (a cargo de la cartera de Educación), Adolfo de la Huerta (a cargo de la cartera de Hacienda) y Plutarco Elías Calles (a cargo de la cartera de Gobernación) y conoció a una de las hijas de éste último, Hortensia, con quien casó en 1922. Arriba, una fotografía de don Fernando Torreblanca, cuando era Secretario Particular de la Presidencia; abajo durante la boda de Hortensia Elías Calles e Ignacio Torreblanca, aparece como padrino el Presidente Álvaro Obregón.



Y dice la nota de “EL UNIVERSAL”, para el martes 8 de agosto de 1922: “Ayer por la mañana se efectuó el matrimonio de la señorita Hortensia Elías Calles, hija del señor general don Plutarco Elías Calles, secretario de Gobernación, con el señor don Fernando Torreblanca, secretario particular del Presidente de la República. Esta boda se había suspendido por la enfermedad del señor general Obregón. Los padrinos de manos fueron el general don Plutarco Elías Calles, representado por su hijo Plutarco, y la señora doña Natalia Chacón de Calles. De velación, el general don Álvaro Obregón y la señora doña María Tapia de Obregón. El matrimonio se efectuó en la iglesia de Santa Brígida.”

Hortensia Elías Calles fue la sexta (de doce hijos) don Plutarco Elías Calles y Natalia Chacón Amarillas; don Plutarco había sido Gobernador de Sonora (1915 a 1919), Secretario de Industria, comercio y trabajo en el gabinete de Carranza y luego cabeza de la rebelión de Agua Prieta. Para 1922 cuando casó con Ignacio Torreblanca, su padre ocupaba la cartera de Gobernación en la presidencia de Álvaro Obregón y era el favorito para sucederlo en la primera magistratura, incluso sobre las aspiraciones de Adolfo de la Huerta. Abajo, Hortensia e Ignacio en 1923.



Desde 1915, la zona de la nueva Colonia Roma se había consolidado como el desarrollo más exclusivo de la ciudad, reemplazando a la Colonia Americana, que ahora conocemos como la Colonia Juárez. Ese crecimiento alcanzó nuevo impulso con la construcción del Nuevo Hipódromo –que sustituía al polvoso hipódromo de Peralvillo— y el Nuevo Toreo, en los terrenos de lo que había sido la hacienda de la Condesa de Miravalle. Abajo, en un fragmento del “Plano perspectivo de la Cuidad y el Valle de México, en 1906”, destaca el Cerro de Chapultepec y su “castillo”; del lado derecho, pueden verse las áreas ocupadas por la ciudad y el crecimiento hacia el Oriente, donde destacan el Paseo de la Reforma (señalado con una línea roja) y la avenida Chapultepec (línea naranja). Al centro izquierda, se señala la zona de gradas del “Hipódromo de la Condesa” y el parque de acceso, donde resalta la arbolada avenida Veracruz. A lo lejos, pueden verse los ríos San Joaquín (centro) y De los Morales (izquierda)…


Desde su inauguración en Octubre de 1910, el “Nuevo hipódromo de La Condesa” sería un polo para el desarrollo de la ciudad y pieza clave en el crecimiento de la Colonia de la Condesa y que hoy conocemos como parte de la Colonia Roma Norte; el edificio de gradas diseñado en 1903 por el ingeniero civil José Ramón Ibarrola, se concibió como parte integral del “Jockey club” (que tenía su sede en el edificio que conocemos como la Casa de los Azulejos) y hacia la pista era un amplio graderío parcialmente cubierto, que sustituía con grandes mejoras el tendido del viejo hipódromo de Peralvillo. Abajo, el frente oriente del graderío del Hipódromo de La Condesa en una toma de 1910; atrás (a la derecha) se adivina la estructura de la Plaza de toros.



Hacia el poniente, el edificio de gradas miraba a un parque donde los visitantes podían dejar sus coches y automóviles para acceder al propio edificio del club, con un salón en el segundo piso, anexo al palco de gradas y que daba acceso por un par de escaleras a un mirador en la parte alta del inmueble; el proyecto de Ibarrola recordaba el pabellón que de origen había diseñado en 1884 para la exposición de Nueva Orleans (Ibarrola diseñó también el “Pabellón Morisco” que en la actualidad adorna el parque de Santa María la Ribera); abajo el frente poniente del Hipódromo de la Condesa, con sus arneses de madera que imitan la tradición del “half-timbered construction”



Abajo, en el fragmento de un magnífico plano que me mostró hace años el licenciado Ignacio Borja Martínez --fechado en 1906--, puede verse lo que debió ser el proyecto para el trazo de la “Explanada” frente a las gradas del proyectado hipódromo y el trazo de las calles de la nueva Colonia de la Condesa; sorprende el que las actuales Avenidas Veracruz y Agustín Melgar se llamaba Avenida del Hipódromo, Acapulco era Puerto Ángel y Tampico, Ciudad Victoria. Aunque el trazo de la explanada del hipódromo no coincide exactamente con el trazo actual del Parque España, el peculiar trapecio para carruajes y autos es antecedente del actual jardín que limitaba con la avenida Jalisco que nosotros ahora conocemos como homenaje a Álvaro Obregón…



Es precisamente frente a esa explanada, donde se alcanzaba el remate en perspectiva de la Avenida Jalisco (hoy Álvaro Obregón), a su encuentro con la quinta Calle de Guadalajara y haciendo esquina frente a la Avenida del Hipódromo (que hoy llamamos Veracruz) y la glorieta que la articulaba con la Avenida Tamaulipas, que el Licenciado Torreblanca adquirió a final de 1921 y a nombre de la que sería su esposa, un terreno de poco más de cuatro mil metros cuadrados.



En diciembre de ese año ya se trabajaba en un proyecto para la residencia, encargado al Ingeniero civil Manuel Luís Stampa que había edificado su propia casa en 1908 en la esquina de Río Lerma No. 35, esquina con Río Amazonas y que hoy conocemos como “Museo Casa Carranza”; en ese mismo período trabajaba en la edificación de una nueva casa de estilo moderno --hoy diríamos “Nouveau”-- en el N° 57 de la Plaza Roma (que hoy conocemos como Plaza Río de Janeiro) y otra en estilo colonial en el N° 19 de la Plaza del Ajusco (que hoy conocemos como Luís Cabrera). Arriba, una imagen de la casa en la Plaza Roma N°57, edificada en 1920 por el Ingeniero Manuel L. Stampa, en colaboración con Anold Spinelli; la casa fue habitada por José Rubén Romero, autor de “La vida inútil de Pito Pérez”.



La edificación de la casa Torreblanca/Elías Calles comenzó en 1922 y para diciembre de ese año la estructura estaba prácticamente terminada. La solida construcción de tres pisos y rematada por cuatro torreones presenta una compacta planta rectangular, de la que sobresalen pórtico y terrazas, permitiendo a la residencia conferir la imagen de solidez y estabilidad que seguramente era objetivo de los propietarios. Arriba, una imagen del frente sur de la casa Torreblanca/Elías calles en 1922; abajo, una factura de “La Tolteca” por una tonelada de Cemento Portland entregado en la obra de la esquina de Guadalajara y Parque España en diciembre de 1922, a cargo del “ING. M. L. STAMPA” (ambos documentos aparecieron en el Boletín N°16 del “Fideicomiso Archivos Plutarco Elías Calles y Fernando Torreblanca”)



La casa diseñada por Stampa tiene características que aluden a la alegoría medieval, con detalles que de haberse producido en el S. XIX, Israel Katzman clasificaría como “Neogótico Medievalista”; la construcción erizada de almenas, se remata con cuatro torreones también almenados, con profusión de ornamentos que recuerdan la tradición gótica, resaltando los perfiles apuntados en los arcos de algunas ventanas –a la manera de un arco conopial-- y cuadrifolios tratados al modo gótico, todo dentro de un anacrónico eclecticismo en pleno florecimiento de la modernidad arquitectónica, que sí se refleja en las características funcionales del interior…



La edificación de poco más de 480 m² construidos, cuenta además con una serie de edificios anexos que se construyeron en los ancones traseros del complejo terreno. Al paso de los años la superficie se ha ido acrecentando con la adquisición de una serie de propiedades anexas al lote original. Por años, la casa Torreblanca fue uno de los hitos más distintivos de la colonia Roma y su inconfundible silueta símbolo de la manera en que se había edificado en México previo al arribo de la modernidad. Abajo, en una magnífica toma de Manuel Ramos fechada en 1927, aparece la casa vista desde la venida Veracruz y su distintiva glorieta.



Es también indispensable para entender la importancia de la zona en que se edificó la casa Torreblanca, mencionar su cercanía con la "Plaza de toros de La Condesa", estructura fundida en Bélgica, alzada en 1908 con el financiamiento del señor Oscar Braniff, siguiendo un proyecto de don Alberto Robles Gil. Abajo, una magnífica fotografía del archivo Torreblanca/Elías Calles, puede verse la casa en la esquina de las calles de Guadalajara y la curva calle del Parque España y al fondo el coso de La Condesa; es interesante hacer notar que en la fotografía puede verse el muro de un “frontón” que se edificó en un terreno que en 1923 don Ignacio Torreblanca adquirió de don Jorge Prieto Laurant, presidente municipal de la ciudad de México, diputado federal y presidente del congreso hasta 1922.



La estructura de la Plaza de toros de La Condesa subyugaba la perspectiva de la zona, y fue factor dominante en la Colonia Roma hasta su desarmado y rearmado en 1967 “a la salida a Querétaro”, a la zaga de un paraje que le dio el nombre de “Toreo de Cuatro Caminos”; la armazón metálica se revistió con una nueva fachada y años más tarde recibió una novedosa estructura de concreto y acero que la cubriría con una cúpula (aunque desmantelado a principio de siglo, la zona sigue llamándose “Toreo”). Abajo, una fotografía aérea de las colonias Roma e Hipódromo Condesa, donde aparece en primer plano la “Plaza de toros de La Condesa”, sobre el terreno limitado por la avenida Durango y las calles dedicadas a Salamanca, Colima, Oaxaca y Valladolid; ese terreno es ocupado desde 1967 por el “Palacio de Hierro” (a la derecha se distingue el Parque España y arriba al centro, el parque “San Martín” mejor conocido como Parque México).



Al interior, la casa Torreblanca / Elías Calles tiene un sinnúmero de elementos relevantes, aunque el que merece atención especial es la arcada que para albergar el antecomedor sobresale en la planta principal de la fachada oriente. El espacio que presenta tres amplios arcos que miran al jardín fue ceñido con tres vitrales de extraordinaria calidad, diseñados por Spinelli y ejecutados por la casa Pellandini en 1926.



En concordancia con el diseño exterior del inmueble y como complemento a la decoración "medievalista" de la casa que se siguió elaborando luego de concluida la obra civil, para el antecomedor se diseñaron tres vitrales con “asunto de la edad media” para ser colocados en cada uno de los arcos y que se fabricaron en la “Gran Doraduría de Claudio Pellandini” en 1926. Gracias a la investigación de Edgar Tavares López, publicada en el Boletín N° 16 del Fideicomiso en 1994, conocemos la lámina de origen para el diseño de uno de los vitrales y es posible compararla con el “vitral esmaltado a fuego” que a la fecha se conserva en la casa…



Además, se conserva en el repertorio del “Fideicomiso Archivos Plutarco Elías Calles y Fernando Torreblanca” la nota original, fechada el 1° de febrero de 1926, que indica que el costo total para los tres emplomados y su estructura fue de $2,700.oo pesos.



La “Gran Doraduría de Claudio Pellandini” fue uno de los sitios más importantes para adquirir elementos constructivos y decorativos durante las últimas décadas del S. XIX y las primeras del S.XX; con su sala de exhibición en la calle de Plateros (Madero) proveyó e importó los espejos, lámparas, vitrales, muebles e incluso “terracotas” de innumerables residencias (Ver: http://grandescasasdemexico.blogspot.mx/2012/11/las-casas-de-don-jose-yves-limantour.html). Abajo, otro de los vitrales del antecomedor de la casa Torreblanca.



En general, el interior de la residencia muestra un sobrio acabado con lambrines, paneles y tallas en maderas oscuras, así como plafones trabajados en yeso con ornamentación concordante con el resto de la casa…



Una idea de la calidad de los acabados, puede tenerse con una fotografía contemporánea del poste y barandal de la escalera (que se observa al fondo en la fotografía de arriba), tallado en madera de nogal, con decoración de ese mismo tono “Neogótico Medievalista” que se repite en toda la casa y donde hojas de acanto, flores de Lis, arcos apuntados y óculos nervados fueron la expresión elegida por Stampa...



Resulta notable y revelador el que la recámara principal, aquella que usa como terraza el pórtico de acceso, tiene características decorativas completamente distintas al resto de los interiores, y más aún el poder usarla como ilustración de los cambios estilísticos en las preferencias de la sociedad de las primeras décadas del siglo XX. Abajo, una fotografía de la cama de la recámara principal, con tallas de estilo moderno y que hoy llamaríamos “Decó”...



Revelador resulta además, tener a la vista la factura del “Palacio de Hierro” (aparece en un documento escrito por Edgar Tavares López, publicado en el Boletín N° 16 del FAPECFT) donde se indica que el ajuar completo de la recámara MODERNA en caoba tallada (modelo 8609 del P.H --que consta de cama, burós, vestidor con espejo, mesa, sillas y silla larga--) se entregaba en Octubre de 1926 a “Cambio de una recámara francesa”…



Mención especial merece la magnífica lámpara DECÓ de doce gajos que engalana el plafón de la recámara principal, pieza que exhibe todos los detalles de haber sido elaborada en la manufactura de Sèvres y que seguramente motivó el patrón ajedrezado de la cúpula. ¡El estilo MODERNO había llegado a la casa medieval!



Don Fernando Torreblanca continuó en su puesto como secretario particular de la Presidencia durante los períodos del general Plutarco Elías Calles y del licenciado Emilio Portes Gil, y se desempeñó luego como subsecretario de Relaciones Exteriores durante los gobiernos del ingeniero Pascual Ortiz Rubio y del general Abelardo Rodríguez. Desde 1947 fue presidente de la Junta de Asistencia Privada, dependiente de la Secretaría de Salubridad y durante esos cargos, habitó con doña Hortensia la casa de Guadalajara 104. Es con relación a su suegro, que la casa adquirirá nueva relevancia durante algunos años…



En 1924, a seis meses de que Plutarco Elías Calles protestara como presidente constitucional de los Estados Unidos Mexicanos, su esposa Natalia Chacón Amarillas junto con sus hijas, reanuda la tradición interrumpida por los gobiernos posrevolucionarios en que las primeras damas de la nación atienden a los grupos más necesitadas de la población y en particular a los niños.

A iniciativa de doña Natalia se creó la primera Red de Comedores Infantiles en México, para ofrecerles a los niños más pobres un desayuno caliente (leche, pan y algún guisado), que incluso en algunas ocasiones era único alimento que tomaban durante el día. Abajo, una imagen de la familia del general Plutarco Elías Calles en el Castillo de Chapultepec, entonces residencia oficial del Presidente de la República; sentada a la extrema izquierda Hortensia y de pié, al centro detrás del presidente, su esposo Fernando Torreblanca.



En el último año de don Plutarco como presidente de México, doña Natalia enferma de embolia pulmonar y muere el 2 de junio de 1927. A partir de ese momento, Hortensia Elías Calles de Torreblanca asume las funciones de su madre y se presenta como acompañante protocolario del presidente de la República.

La gran reforma política de Calles llegó tras haber dejado el poder, con la creación de un partido único –de estado— que por vez primera reunió y puso en orden a la mayor parte de los grupos políticos. Además, se puede decir que fue el gobernante de México por los siguientes seis años; al margen de los presidentes Emilio Portes Gil, Pascual Ortiz Rubio y Abelardo L. Rodríguez, el ejercicio del poder real provenía de la sapiencia del que se reconocía como “Jefe Máximo”…



A la llegada de Cárdenas al poder, Calles desapareció del escenario nacional y no volvió sino hasta el inicio de la década de 1940’, cuando según Ramón Puente “su mirada se había ido dulcificando y ahondándose las arrugas en el rostro”; luego de haber vivido en su casa de la colonia Anzures o el rancho Las Palmas, habitó por un agradable período en la casa de Guadalajara 104.



Luego de la muerte de don Ignacio en 1980, la casa siguió siendo habitada por doña Hortensia (ahora “Mamá Tencha” para nietos y bisnietos) y seis años después, fue entregada a la nación como parte de un fideicomiso ´gracias al que se resguardarán parte de los archivos de su esposo y su padre…



Así, “…la señora Hortensia Elías Calles viuda de Torreblanca puso a disposición de la nación mexicana los archivos del general Plutarco Elías Calles y de don Fernando Torreblanca en una ceremonia el 20 de octubre de 1986. Asimismo, para la conservación, unidad, sostenimiento y consulta, donó su casa habitación”



Además, al paso de los años, el fideicomiso se ha hecho cargo también de varios otros repertorios abiertos a investigadores, entre los que destaca la fototeca de los archivos personales de Plutarco Elías Calles, Álvaro Obregón, Joaquín Amaro y Fernando Torreblanca, valioso material iconográfico para el estudio de los períodos revolucionarios y post-revolucionarios. Abajo, en una toma de Google-maps de 2010 se marcan los límites actuales de la casa de Guadalajara 104.



La casa se utilizó como escenario para la telenovela infantil “¡Vivan los niños!” (adaptación de la telenovela argentina “Señorita maestra”) producida por Nicandro Díaz que se transmitió durante el año 2002 y en que la casa Torreblanca fungió como locación de la escuela Patria Unida.

Para visitar la página del Fideicomiso en su sección relativa a la casa: http://www.fapecft.org.mx/fapec_condesa.html


Este Blog está dedicado a las “Grandes casas de México” y pretende rescatar fotografías e historia de algunas de las grandes residencias que al paso del tiempo casi se han olvidado. Conforme haya más entradas (ya hay más de 30), aparecerán en el índice a la derecha de ésta página…