martes, 11 de junio de 2013

La casa de la familia Lamm-Martínez / García Collantes.






En la Avenida Jalisco N° 99, ahora dedicada a don Álvaro Obregón, se edificó entre 1910 y 1911 la casa para la familia del señor Lewis Lamm Payne y su esposa, la señora Elena Martínez. Arriba, la casa cuando acababa de ser restaurada en 1993; abajo, un “Panorama de la Colonia Roma” fechado en 1909, donde aparece las calles de Durango al cruce con Orizaba.



Nos dice Edgar Tavares que “Las joyas del reordenamiento urbano del Porfiriato, fueron las colonias Cuauhtémoc, Juárez, Condesa y Roma. Ésta última es contemporánea de la Condesa y se fraccionó a partir de 1902 sobre los terrenos que para sí se reservaba al casco de ésa hacienda (donde hoy se encuentra la embajada de la Unión Soviética)”. Los terrenos donde se fraccionó la Colonia Roma pertenecieron al “Potrero de ROMA o Romita”, un vetusto asentamiento al noreste del fraccionamiento que recibía ese nombre por ser un asentamiento ROMA o “Romanish” (uno de los apelativos de la comunidad Tzingara o Gitana), del que derivó su peculiar designación.



Se dice que los nombres de las calles fueron propuestos por Edward Walter Orrin, Presidente de la Compañía de Terrenos de la Calzada de Chapultepec, S.A., y propietario del Circo Orrin, (cuya carpa –que aparece arriba-- se encontraba en el terreno que hoy ocupa el Teatro Blanquita), además de regalar esculturas de leones para adornar la calle de Orizaba. El trazo de la colonia se atribuye a Cassius Clay Lamm y Lewis Lamm Payne, accionistas del proyecto y quienes además edificaron varias casas en esa colonia.

Mr. C. C. Lamm había sido clave en la edificación del Pabellón de la República Mexicana en la Feria Universal de 1904, que con el sobrenombre “Louisiana Purchase Exposition” se había llevado a cabo en San Louis Missouri, bajo el cuidado del señor Albino R. Nuncio por encargo del Presidente Porfirio Díaz (ver: http://grandescasasdemexico.blogspot.mx/2015/12/mexico-en-paris-1900.html). El peculiar edificio de vertiente académica, muestra ya algunos de los elementos que en los diseños de Lewis Lamm Payne se edificarían en México.



Abajo, el señor Cassius Clay Lamm (el nombre es homenaje a Cassius Marcellus Clay, emancipador de Kentucky), importante contratista que edificó varias residencias en la ciudad de México; más abajo, la casa Gertz, edificada en 1903 por C.C. Lamm en la calle de Jalapa.





El ingeniero Lewis Lamm hijo de C.C., se estableció en México como enlace administrativo durante la construcción de la estructura para el Palacio de Correos que proyectó Adamo Boari y ejecutaba la Chicago Steel & Structure Co. con Milliken Bros. Supervisó también para ese consorcio la ejecución del Puente de Metlac y la estructura del Nuevo Palacio Legislativo, además de proyectar y edificar una decena de casas en las calles de Sadi Carnot. En 1905 edificó su propia casa en la Colonia Roma, sobre la calle de Córdoba y casi esquina con Puebla (que por años sería conocida como la casa de la familia de don Aarón Sáenz) y en que ya aparece su sello distintivo: una ventana Serliana (que Andrea Palladio volviera admiradas en el “Palazzo della Ragione” de Vicenza) que es la unión de un arco central con dos pasajes horizontales a modo de arquitrabes.



Luego de la turbulencia revolucionaria, Lewis Lamm proyectó y edificó en 1922 sobre la calle de San Luís Potosí, entre Manzanillo, Chiapas y Monterrey, el American School, en un estilo que comienza a mostrar rasgos nacionalistas; también en 1922 viajó con el Secretario de Hacienda (De la Huerta) y con Roberto Pesqueira para negociar el problema del petróleo y la deuda ferroviaria a Washington. Abajo, el edificio del Colegio Americano.



En 1899, Lewis Lamm Payne (1868-1938) casó con doña Elena Martínez Meoqui (1872-1970), con quien engendró cuatro hijos: Micaela (1900-1969), Guillermo (1902-1963), Lewis (1904-1974) y Eduardo (1906-1960); abajo, una imagen de la familia Lamm Martínez tomada en 1911, en su casa de la calle de Córdoba N° 42. La foto es de la colección de Lewis Lamm Paese y apareció en el libro “Una mirada Cercana”.



Luego del nacimiento de Eduardo en 1906, el Ingeniero Lamm adquirió a título de sus concesiones como inversionista en la Colonia Roma, un amplio predio de 2,400 m² (fusión de dos predios) y 65 frente a la avenida Jalisco que para entonces ya no era limítrofe del fraccionamiento, sino parte medular de la nueva ampliación hacia el Sur de la Colonia Roma; el enorme terreno albergaría una nueva casa con amplios salones de recepción y sección de servicios, además de un jardín privado y zona de cocheras y caballerizas. Abajo, en un plano de 1906, podemos ver la ubicación del predio en su contexto dentro de la urbanización de la Colonia Roma.



En concordancia con la arquitectura de la zona, la casa contaba un amplio sótano bajo la totalidad del espacio habitado y una edificación con esquema en “L”, donde la esquina mostraba un “Pan Coupé” que respondía al trazo de las esquinas sobre la avenida Jalisco. Esa esquina en chaflán (Pan Coupé) ostentaría el sello de la arquitectura Lamm, con la ventana veneciana o Serliana que tan común es encontrar en la arquitectura del período.



Arriba, en una fotografía fechada en 1921, aparece la avenida Jalisco a su cruce con Orizaba, mirando hacia el Oriente; en el círculo se indica la Casa que ya entonces funcionaba como “Colegio Francés”… Abajo, en una imagen oblicua de la Compañía Mexicana de Aerofoto fechada en 1932, pueden verse las calles de Tonalá, Jalapa y Orizaba así como el Parque Roma que ahora se conoce como Plaza Río de Janeiro; marcada en un óvalo rojo, la casa Lamm.



Nos dice Edgar Tavárez que “El ingeniero Lamm decidió construir su residencia en estilo ecléctico. Un muestra clara es la ventana veneciana formada por un vano más grande al centro y dos laterales de menor tamaño, de la fachada principal ubicada sobre la esquina recortada de la calle (pancoupé); y la mezcla de elementos del estilo neoclásico (friso ricamente ornamentado, pilastras y columnas jónicas, frontones triangulares truncados), con elementos del estilo francés de las épocas de Luis XIII a Luis XVI (veneras o conchas marinas, colgantes formados por trenzas de hojas de laurel, mascarones o rostros humanos y de león). Mención aparte merece la herrería de sus balcones, ejecutada por la Compañía Fundidora de Fierro y Acero de Monterrey. Este ropaje arquitectónico fue muy bien acogido por los colonos originales de la Roma dado su refinamiento, delicadeza y elegancia, que hacía referencia a los paisajes de los suburbios aristocráticos de las grandes capitales de Europa, reafirmando el estatus de respetabilidad, nobleza y distinción de sus habitantes.”



La casa debió concluirse en 1910, justamente en el mes de septiembre, pero los retrasos en la obra hicieron que para el período de turbulencia social de ese año, la residencia siguiera sin terminar. Todo parece indicar que parte de los trabajos interiores se retrasaron y fueron retomados para diciembre pero nuevamente suspendidos en abril de 1911, cuando comenzaron a llegar a la capital los ecos de la revolución armada y suspendidos definitivamente luego de la renuncia del Presidente Díaz en Mayo.



Existen infinidad de historias en derredor de la casa que Lewis Lamm construyó para su familia a partir de 1909 en la esquina de la Avenida Jalisco N° 99 y aún más historias en derredor de las razones para no haberla ocupado; la versión más común, es que a Doña Elena no le gustaba la casa...
Es probable, que luego de las algarradas revolucionarias, Lewis Lamm haya decidido simplemente permanecer en a casa de Córdoba N°42 para observar qué sucedía con el gobierno de Francisco I. Madero y como medida precautoria arrendó la casa a los maristas (Fratris Maristae Scholarum; F.M.S.), que establecieron en ella el “Colegio Francés Jalisco”.
Arriba, un anuncio de 1913 y abajo una vista de la casa en 1966.



Sabemos que por 25 años los hermanos maristas mantuvieron la casa como “Escuela para Señoritas” y sabemos también que la señora Elena de Lamm hubo de tener ciertas fricciones con los arrendatarios, por lo que luego de la muerte de su marido dio por terminado el contrato y entabló un juicio por daños al inmueble. Al año siguiente, en julio de 1939, la casa con el N° 99 de la ahora Avenida Álvaro Obegón pasó a ser propiedad de la familia García Collantes (abogados y arquitecto), quienes la ocuparon hasta principios de la década de los noventa.



Luego de los sismos de septiembre de 1985 y en buena medida debido a los daños sufridos en varios inmuebles de la zona, la Colonia Roma entró en un período de degradación, y después de la muerte de la señora de García-Collantes el inmueble se puso a la venta y en 1992 fue objeto de apreciación por parte de la empresa de telecomunicaciones PEGASSO, como sede para sus oficinas. Arriba, en una fotografía de 1968, la esquina de las avenidas Orizaba y Álvaro Obregón donde aparece en primer plano el Edificio Balmori; abajo, una fotografía del inmueble en 1992, justo antes de iniciar la restauración.



Es interesante señalar que por esa época, un grupo de mujeres entusiastas (las tres hermanas Gómez Haro, Elin Luque y Elena Lamm) buscaban una casa para albergar un centro cultural y tenían ojos puestos en una casa de características nouveau (en la calle de Chihuahua N° 78); por coincidencia la compañía telefónica decidió no adquirir la Casa Lamm / García-Collantes para sus oficinas pero propuso al grupo de emprendedoras apoyarlas en su aventura cultural. Así la casa inició en 1993 un nuevo camino…



Las obras de restauración y adaptación del inmueble corrieron a cargo del arquitecto José Luis Espinosa para convertir la degradada residencia en el “Centro de Cultura Casa Lamm”, inaugurado en 1993.
La intervención puede calificarse de exitosa, ya que se recuperaron pisos, muros, plafones, puertas y ventanas, así como ornamentaciones además de limpiar la cantera y reponer los remates faltantes. El comedor se transformó en un restaurante “Las Flores del Mal” que ofrecía magnífica cocina y en el sótano se habilitó una enorme área que recibió a la librería “Pegaso”.
Arriba, una imagen del candil del hall que sería reubicado en el comedor; abajo, dos de los nuevos remates de la fachada aún en el jardín.



La fachada de acceso a la casa fue completamente rescatada y un vano que había sido completamente modificado se reconstruyó añadiendo un nuevo balcón. En general, al inmueble principal se le recuperaron los espacios originales, añadiendo servicios sanitarios y un jardín interior; además, en la planta superior se modificaron algunas habitaciones a fin de alojar las nuevas instalaciones del restaurante y administración. Abajo, puede verse la fachada de acceso durante los trabajos de 1993.



En la colindancia oriente del predio se remozaron las cocheras a fin de obtener espacio para exposiciones y oficinas; pasados algunos años, se edificó un nivel sobre las arcadas con el propósito de aumentar la superficie de exposiciones temporales. Abajo, primero una imagen de las cocheras y caballerizas durante la remodelación de 1993; más abajo el estado que guarda esa misma zona en la actualidad.





El Centro de Cultura Casa Lamm ha sido un importante polo desde 1993, contribuyendo a detener el deterioro en que la colonia se había enfrascado; los últimos 20 años han visto una indiscutible transformación del entorno y ahora la casa es uno de los ejes en derredor de los que gira la actividad cultural de la zona.



Arriba, en una imagen de Google-maps captada en 2010,se marca el predio de la actual “Casa Lamm” en la esquina de Álvaro Obregón y Orizaba; abajo, una fotografía contemporánea de la fachada hacia la avenida Álvaro Obregón.





En la imagen superior, aparece la escalinata de entrada a la casa desde el jardín y abajo una imagen de la fachada en chaflán (pan coupé) de la esquina de Álvaro Obregón y Orizaba.







Arriba y abajo, detalles de la decoración del salón octagonal del "Pan Coupé"; arriba el ornamento en yeso de una de las puertas y abajo, el medallón para el candil. Más abajo, un detalle de la cenefa decorativa del piso de madera de los salones.







Este Blog se ha hecho gracias al apoyo incondicional de Julieta Fierro; está dedicado a las “Grandes casas de México” y pretende rescatar fotografías e historia de algunas de las residencias que al paso del tiempo casi se han olvidado y de las que existe poca información publicada. El objeto es la divulgación, por lo que se han omitido citas y notas; si alguien desea mayor información, haga favor de contactarme e indicar el dato que requiere. Si utilizan las imágenes, favor de indicar la fuente –aunque advierto que pueden tener registro de autor–. Conforme haya más entradas (ya hay más de 50), aparecerán en el índice a la derecha de ésta página…

También se puede encontrar un índice general en: http://grandescasasdemexico.blogspot.mx/2016/02/indice-de-grandes-casas-de-mexico.html