miércoles, 7 de noviembre de 2012

La casa De la Torre y Mier / Díaz




En lo que probablemente sea una de las más hermosas fotografías que se tomaron de la casa número 1 de la Plaza de la Reforma, arriba aparece una imagen de Casasola, captada en 1909 para el libro “Crónica Oficial de las fiestas del Primer Centenario de la Independencia de México”. La casa se había edificado por orden de don José Ignacio Mariano Santiago Joaquín Francisco de la Torre y Mier (1866 –1918), acomodado empresario, hacendado y político mexicano que sería recordado por estar emparentado con la familia del presidente Porfirio Díaz, así como por estar involucrado en el escándalo de “Los 41”.




Ignacio de la Torre nació el 25 de julio de 1866 en la casa del Marqués del Apartado (diseñada por Manuel Tolsá por 1795 para don Francisco Manuel de Fagoaga y Arozqueta, en las ahora calles de Donceles y República Argentina) en que residía su acaudalada familia. Era el menor de los siete hijos del empresario del azúcar Isidoro Fernando José Máximo de la Torre Carsi (1818-1881) y María Luisa de los Ángeles Mier y Celis (1830-1866). Ignacio fue educado en los mejores colegios de México y Estados Unidos. Sus hermanos fueron Susana, Isidoro, Tomás, Concepción, María Guadalupe y Esperanza.

Como herencia de su padre, que murió en Francia el 28 de agosto de 1881, Ignacio recibió la hacienda de Santiago Tenextepango -Morelos-, que era una de las más productivas de su tiempo, con una extensión de 16 mil hectáreas y dedicada a la producción de caña de azúcar. Después de la Guerra de Independencia de Cuba, el estado de Morelos competía intensamente por el mercado del azúcar contra Hawái y Puerto Rico, por lo que De la Torre invirtió de manera importante para mejorar la infraestructura productiva de sus tierras y logró un éxito sorprendente.









El 16 de enero de 1888, después de un breve cortejo y fugaz noviazgo, casó con Amada Díaz (n. 8 de Abril de 1867) --hija natural y predilecta del presidente Díaz cuya madre era una indígena de Guerrero llamda Rafaela Quiñones--, recibiendo la bendición matrimonial del arzobispo Pelagio Antonio de Labastida y Dávalos.

Cuatro años después, se mudaron a la casa que don Ignacio había edificado en un magnífico terreno con el número 1 de la Plaza de la Reforma, justo frente a la estatua ecuestre de Carlos IV (Tolsá, 1802), al arranque del Paseo de la Emperatriz y donde apenas unos años atrás había estado el acceso a la "Plaza de Toros del Paseo Nuevo", también llamada “Grán Coliseo Nuevo”.








Ignacio era De la Torre fue miembro de la dirección del Banco de Londres y México; además, con el apoyo de su suegro, fue electo diputado de la XVI Legislatura del Congreso de la Unión de México al poco tiempo de casado. Luego, en 1892, fue nominado candidato a gobernador del Estado de México, pero su candidatura se vio atacada por su reputación de tener una vida “licenciosa” y hubo de retirarse...

Siguiendo un proyecto del ingeniero militar Ignacio De la Barra (quien años después, según nos dice Israel Katzman, edificaría con Porfirio Díaz hijo y Carlos Noriega el Manicomio de La Castañeda), se edificó en 1891 la casa de Plaza de la Reforma I, con criterios conservadores de tradición francesa que pretendía evocar el Palacio de las Tuilerías y la arquitectura del segundo Imperio en un terreno de apenas 800m². Abajo, en el plano oficial de la Ciudad de México, correspondiente a 1910, se marca en rojo el terreno en cuestión.



La casa se desarrollaba en derredor de un patio cubierto, con dos niveles y desván, con fachadas de diseño simétrico y mansarda central curva (buharda), que contaba tres cuerpos y a la vieja usanza, desarrollaba una “Planta Noble” residencial en la planta intermedia; en planta con acceso de la calle, pórtico para carruajes, recibidores, caballeriza, cocina y pagaduría , así como recamaras de invitados en la buharda y “cuartos de criados” en un patio triangular en la parte de atrás. Abajo, en una postal de la American Postcard Co., la casa probablemente en 1897.



Dice Carlos Tello Díaz, en "El exilio. Un retrato de familia" (México 1993, Editorial Cal y Arena) que la estatua de Carlos IV parecía dar la bienvenida a quienes visitaban a los De la Torre / Díaz...
Abajo, en una imagen de EL MUNDO ILUSTRADO, que apareció el Domingo 21 de Octubre de 1901, podemos ver la fachada lateral de la casa con el jardín triangulad hacia el sur y su rejas a Plaza de la Reforma



Abajo, en una imagen de 1924, la escalera que llevaba del acceso de carruajes a la “Planta Noble”; sorprende el que recuerda más las casas Coloniales que la modernidad Porfiriana...



Al interior de la casa, los fastuosos espacios sorprendía a propios y extraños; como muestra basta ver el “salón de recibir”, que abría sus tres ventanas (a la derecha de la imagen) al balcón principal con vista al sur, a la Plaza de la Reforma y hacia el “Caballito” de Tolsá. La decoración, renovada entre 1909 y 10 se había puesto al día para estar acorde con los festejos del Centenario durante Agosto y Septiembre de 1910…





Gracias al libro “Crónica Oficial de las fiestas del Primer Centenario de la Independencia de México”, publicado en 1911 por la Secretaría de Gobernación y bajo la dirección de Genaro García, podemos tener una idea clara de la apariencia de la casa en 1910. El texto nos dice que como representante de S.R.M. Victor Manuel III venía don Alfredo Capece Minutolo, “miembro de una de las más linajudas familias de la nobleza italiana y Excelentísimo Marqués di Bugnano” quien llegó a la estación Buenavista el 4 de Septiembre, para luego ser conducido con “la Excelentísima señora Marquesa, su esposa, y sus acompañantes en carruajas presidenciales a la magnífica residencia del señor Diputado don Ignacio de la Torre y Mier”, investida como Embajada Especial de Italia.



Arriba, las páginas 2 y 3 del libro “Crónica Oficial…”, donde se da cuenta de la llegada de la legación italiana y la residencia que ocuparon durante su estancia. En las siguientes páginas, aparecen fotografías que muestran los aposentos de la residencia (convertida “honoríficamente” en embajada Italiana) que ocuparían los visitantes y que no eran otra cosa que las habitaciones de la casa De la Torre- Díaz. Abajo, la imagen que al pie dice: “Antesala de la residencia de la embajada Italiana” que muestra el Salón Sur de la casa, por cuyas ventanas (a la derecha) alcanzaba a verse el Castillo de Chapultepec.



Abajo, el pie de foto indica: “Comedor de la residencia de la embajada Italiana” y más abajo “Recámara que ocupó S.E. el Marqués di Bugnano” y que era la recámara del propio don Ignacio De la Torre, en el ala norte de la casa.





Finalmente, en una imagen que se conserva en la Fototeca Nacional, aparece la recámara de “la Excelentísima señora Marquesa di Bugnano”, habitación de doña Amada Díaz Quiñones.



Con el cambio de siglo, el matrimonio De la Torre-Díaz se había ya encaminado al fracaso, pues don Ignacio escandalizaría a la sociedad y a la familia presidencial por “sus costumbres licenciosas”, en lo que aparentemente fue una relación homosexual. Todo parece indicar que la pareja no llevaba una vida matrimonial feliz: aunque muy a la manera de la época, él vivía en una de las alas de su casa de Reforma y sólo se acompañaban cuando debían presentarse a los actos de sociedad y los del protocolo presidencial. Pese a ello, como parte de la familia de don Porfirio Díaz, Ignacio de la Torre y Mier asistió a innumerables funciones políticas y sociales, incluyendo las bodas de Porfirito Díaz Jr. con Luisa Raigosa en 1897 y de Luz Díaz con Francisco Rincón Gallardo en 1899. Las tensiones llegaría a su punto culminante en 1901 y los rumores transformarían al habitante de Reforma 1 en comidilla de la sociedad…
Abajo, la ilustración del periódico “Hoja Suelta” publicado a fin de 1901 a raíz del Baile de los 41 y que además del grabado de José Guadalupe Posada, llevaba impreso el CORRIDO (anónimo) que se haría famoso: Cuarenta y un lagartijos / disfrazados la mitad / de simpáticas muchachas / bailaban como el que más… Vestidos de raso y seda / al último figurín, / con pelucas bien peinadas / y moviéndose con chic...



El 18 de noviembre de 1901 la policía realizó una redada en una ruidosa celebración de la Calle de la Paz (hoy Ezequiel Montes, muy cerca de donde se edificaría el Palacio Legislativo), en lo que llegaría a conocerse como «baile de los cuarenta y uno», una fiesta de disfraces en la que la mitad de los hombres estaban travestidos. Corrió un insidioso rumor de que en realidad habían sido 42 los detenidos, siendo precisamente el número cuarenta y dos Nacho de la Torre, que se habría salvado de ir a prisión por ser el “yerno de sus suegro”. Para 1909, las cosas parecían haberse olvidado, y la pareja De la Torre-Díaz volvió a aparecer en innumerables fiestas y reuniones.



Al estar en uno de los cruces emblemáticos de la ciudad, la casa aparece continuamente en las fotografías que reseñan acontecimientos citadinos; abajo en una imagen de 1911, la casa De la Torre/Díaz como parte del escenario de una formación de ciclistas…
A la extrema izquierda, al fondo de la ahora “Avenida de la República”, la estructura del Palacio Legislativo; al centro, la escultura de Carlos IV y a la extrema derecha la casa de José Y. Limantour y María Cañas Buch de Limantour.



Así, la residencia llegaría a 1911 como una casa marcada por las anécdotas y habladurías; años después, también se diría que ahí había sido caballerizo mayor un muchacho del pueblo de Anenecuilco, que luego de trabajar en el corral de la hacienda de San Carlos Borromeo y demostrar buen conocimiento en caballos, sirvió en 1906 y durante seis meses en la mansión de Reforma; resentido de ver que los caballos de De la Torre vivían mejor que los campesinos de Morelos, Emiliano Zapata se uniría a la Revolución…



Tras la dimisión del presidente Porfirio Díaz, la noche del 25 de mayo de 1911 Ignacio y Amada lo acompañaron al andén de San Lázaro rumbo a Veracruz, pero ambos permanecieron en la ciudad de México. En la administración del presidente Francisco I. Madero, De la Torre mostró abiertamente su oposición hacia su régimen e insistentemente se dijo que financiaba muchos de los diarios que atacaban a Madero y días antes de la decena trágica, la casa de Reforma fue asaltada. Luego del asesinato de Madero, el matrimonio cerró la casa y fueron a vivir a la quinta del Parque Lira, en Tacubaya. Durante el período de turbulencia, la casa frente al Caballito fue confiscada por las fuerzas constitucionalista y ocupada por la tropa del general Pablo González. La imagen de abajo, captada por J. Morán, aunque con mala calidad muestra el momento del paso de revista; algo que me fascina de la foto, es que se puede apreciar la enorme dimensión de la casa…



Poco tiempo después, De la Torre fue detenido en la penitenciaría de Lecumberri por órdenes de Venustiano Carranza, bajo los cargos de difamación al gobierno de Madero y por apoyar el ilícito régimen de Victoriano Huerta y se dice que en ese trance, Amada lo visitaba a diario en prisión. Abajo "Revolucionarios en la casa de Ignacio de la Torre", parte del grupo del general Pablo González al pie de la escalera de acceso...


Liberado por Zapata y puesto bajo arresto domiciliario le fueron expropiadas las haciendas en Yautepec y Cuautla así como a casa de Reforma I. A fin de 1917, amenazado de arresto por Carranza, don Ignacio huyó a Puebla y abordó un vapor hacia Estados Unidos. Se estableció en Nueva York donde murió el 1 de abril de 1918. Su esposa Amada que permaneció en México hasta su muerte, hubo de vender muchas de sus propiedades para pagar las inmensas deudas que le heredó. Abajo, una imagen de doña Amada Díaz de la Torre en 1825 y más abajo, en una extraordinaria fotografía que me obsequió una de mis alumnas, “doña Amadita” afuera de su casa en la Colonia Condesa en los años sesenta.








A partir de 1918 la casa de Reforma 1 recibió varios ocupantes, pero para 1921 se transformó en sede de la Lotería Nacional y para 1924 había sido remozada y contaba seis letreros luminosos que advertían de su nuevo uso.




Arriba, el despliegue publicitario en la publicación especial “MÉXICO” de Excelsior en Octubre de 1925, donde se indica que el edificio fue “adquirido en propiedad para sus oficinas y talleres” e indica que “tiene un valor efectivo de más de medio millón de pesos”; abajo lo que había sido el acceso de carruajes, remodelado en 1924 a fin de recibir el “Salón de sorteos” de La Lotería Nacional.



En 1931, el Consejo Directivo de la Lotería Nacional autorizó la adquisición y enajenación de los tres predios aledaños a la casa; eso aunado a la corrección del trazo de la calle de Tomás Alva Edison y la apertura de la calle Lotería definieron los límites de un nuevo terreno en que se podría edificar un edificio moderno y acorde con las nuevas tendencias de la arquitectura. Abajo, una toma de 1931, justo antes de la destrucción de la casa de Plaza de la Reforma número 1; después,a casa ya cerrada y vacante; más abajo una imagen del balcón central, tomada en 1932 durante la demolición…







Entre 1932 y 1942, se edificó el nuevo edificio de la Lotería Nacional, siguiendo un proyecto del ingeniero José A. Cuevas. El edificio sufrió algunos daños luego del sismo de 1957, pero en 1985 se vio severamente afectado y le fue retirado el remate de “platos” y la antena de transmisión. Abajo, una fotografía de 1951.



Finalmente, y a manera de comparación, un par de imágenes del mismo sitio con encuadre muy similar, aunque tomadas con unos noventa años de diferencia… (Añadí al edificio de la Lotería el remate original)





Este Blog se ha hecho gracias al apoyo incondicional de Julieta Fierro; está dedicado a las “Grandes casas de México” y pretende rescatar fotografías e historia de algunas de las residencias que al paso del tiempo casi se han olvidado y de las que existe poca información publicada. El objeto es la divulgación, por lo que se han omitido citas y notas; si alguien desea mayor información, haga favor de contactarme e indicar el dato que requiere. Si utilizan las imágenes, favor de indicar la fuente –aunque advierto que pueden tener registro de autor–. Conforme haya más entradas (ya hay más de 50), aparecerán en el índice a la derecha de ésta página…




También se puede encontrar un índice general en: http://grandescasasdemexico.blogspot.mx/2016/02/indice-de-grandes-casas-de-mexico.html






Finalmente, una fotografía de Guillermo Kahlo, captada hacia 1930...




domingo, 4 de noviembre de 2012

La casa de don Guillermo De Landa y Escandón




En una magnifica esquina, a unos pasos del Paseo de la Reforma y apenas a una calle del que sería el nuevo Palacio Legislativo, el Gobernador Landa edificó entre 1903 y 1906 una residencia que asombró a la sociedad de su momento y curiosamente sigue sorprendiendo a quienes descubren lo que queda...







Landa y Escandón, nació el 2 de mayo de 1846 en la Ciudad de México y murió en Cannes, Francia, en marzo de 1927 a los 80 años; hijo de José María Landa Martínez (1811-1876, miembro del Consejo de Notables del Segundo Imperio) y María Francisca Escandón Garmendia (1815-1869, Dama de compañía de la Emperatriz Carlota y cuyo retrato de la Corte aparece a un lado) fue el tercero de doce hermanos, aunque el mayor de los cinco que sobrevivieron; el 16 de mayo de 1891, a los 45 años, casó con Sofía Osio Barrio (1867, hija de don Francisco Osio Allende y Manuela Barrio Rengel) con quien procreó ocho hijos gracias a quienes emparentaría con familias como los Mier/Cuevas, Limantour/Cañas (https://grandescasasdemexico.blogspot.mx/2012/11/las-casas-de-don-jose-yves-limantour.html) y Beistegui/Yturbe...





Guillermo De Landa y Escandón estudió en el Stonyhurst College de Lancashire Inglaterra (1858-62); viajó extensamente por el Reino Unido, España y Francia, donde la familia habitaba y tenía varias propiedades y volvió luego a Londres en varias misiones diplomáticas, incluyendo la representación de México durante la coronación de Eduardo VII. Fue regente de la Ciudad y representante ante el senado, así como gobernador de la Ciudad de México entre 1903 y 1911, período durante el que la urbe enfrentó innumerables transformaciones, que incluyeron desde la pavimentación de calles, abastecimiento de agua y construcción del Gran Canal del Desagüe, hasta la ampliación y reconstrucción del Palacio Municipal del Distrito Federal (1906) a cargo del arquitecto Manuel Gorozpe y la edificación de la nueva Inspección General de Policía (1907) a cargo del arquitecto Federico Mariscal. Abajo, una imagen del Palacio Municipal del Distrito Federal recién terminado y del que el Gobernador De Landa sería promotor y supervisor; el edificio frente a la Plaza de la Constitución aún existe, aunque ha sido ampliado y transformado, y alberga las oficinas del Jefe de Gobierno del D.F.




La familia Landa vivió por varios años en Inglaterra, y aunque mantenía una casa en la Ciudad de México (la residencia familiar en la calle de Puente de Belén), consideraba hogar a la que mantenían en Tlalpan que a pesar de su lejanía, era el sitio donde se reunía la familia durante las visitas al país.



La casa de campo de la familia Landa-Osio se construyó en 1887 en el apartado Tlalpam (Sic.), apenas a dos calles de la plaza del pueblo; en la fotografía de arriba, –que apareció en el Tomo VII del “México Ilustrado” publicado en 1903, enseñando la sección correspondiente a Tlalpan‒, aparecen al centro José y Carmen Landa Osio frente al pórtico sur de la casa que aún existe, con entrada sobre la calle de Moneda N° 15, en un predio esquina con Mariano Abasolo N° 50 y 54, en el ahora conurbado Tlalpan. Para 1906, la familia ya ocupaba una nueva residencia; abajo, en un fragmento del Plano Oficial de la Ciudad de México publicado en 1906, se marca el predio en la esquina de la Calles de Artes esquina con Inválidos, donde se edificó la nueva casa de la familia Landa-Osio; marcadas en rojo, aparecen las principales líneas de tranvía y el número 57, corresponde al Palacio Legislativo.



La casa en la esquina de la 2° calle de Artes (avenida Poniente 8) y la calle de Inválidos (Sur 20) y que hoy conocemos como la esquina que forman las calles de Maestro Antonio Caso y Vallarta –detrás del edificio “Plaza Suites, Mexico City” en Reforma--, se edificó a partir de 1903 en un predio de poco más de 3,400 m², siguiendo un proyecto de la importante firma inglesa “Waring & Gillow, Ltd.” y proyecto de interiores a cargo de Roberto Bloch, aunque con enorme injerencia e intervención de su propietario. Gracias a la nutrida correspondencia que aún se conserva entre don Guillermo, los proyectistas, decorador e incluso su amigo José Y. Limantour, podemos tener una muy precisa imagen de la evolución de esa construcción durante 1904 y la consiguiente decoración y amueblado de 1906. La casa de poco más de 5,000 m² construidos en tres y medio niveles tomaba la esquina sur-oriente del predio y era la tribuna de exhibición para las ideas de edificación residencial más avanzadas de su época.




Diseñada en un peculiar estilo “renacentista francés-gotizante” que hacía referencia a los castillos del río Loira, con alusiones directas a Chenonceaux y sus torres coronadas por techos cónicos, cornisas a la manera de Blois y remates inspirados en los de Azay-le-Rideau, la construcción era de notable vanguardia. La casa de William Kissan Vanderbilt en la quinta avenida de Nueva York, la de William Borden en Lake Shore Drive de Chicago, e incluso los proyectos de Alfred Waterhouse en Manchester y Londres son buenos antecedentes a los que Banister Fletcher llama “typical High Victorian Gothic with its admixture of English, Lombard and French characteristics…”
Víctor M. Macías-González de la universidad de Wisconsin, nos dice que De Landa y Escandón estuvo plenamente involucrado en el diseño de la casa, ya que pretendía fuera un ejemplo de las ideas de Jean-Baptiste Lamark en el diseño de una mejor forma de vivir, además de una manera para mostrar los adelantos materiales y filosóficos que las ideas de Julio Guerrero y Carlos Roumagnac habían postulado.




Arriba, en una fotografía firmada por Hugo Brehme, se muestra la casa en su esplendor de 1908; en la toma es indudable la referencia a la decoración de Azay-le-Rideau en el pórtico de acceso y donde se pueden apreciar muchos de los elementos decorativos. El edificio respondía a una planta de cruz, donde el centro albergaba un “hall” de gran altura y los brazos permitían dar jerarquía a la fachada sur con un balcón ceremonial y acceder del oriente por un “porch” para carruajes. En las fotografías también se hace evidente el que la casa contaba tres niveles y un semi-sótano


Arriba, en una imagen que corresponde al año de 1907 y fue captada por A. V. Casasola –desafortunadamente no la tengo de mejor calidad--, pueden verse las fachadas oriente y norte de la casa de don Guillermo Landa; resulta interesante el notar que la construcción únicamente se adosaba a la colindancia poniente y permite ver una ventana circular a medio nivel, que podremos identificar como el vitral de la escalera al fondo de la fotografía siguiente.


El pórtico y balcón de la puerta este, daba entrada al “hall” de tres cuerpos, en los que la doble altura central fungía como distribuidor; en muchos aspectos me resulta el espacio más interesante de la casa, ya que la decoración se ha hecho con muebles y elementos de tradición novohispana. Pueden verse sillas, sitiales, espejos, baúles y bargueños de indudable procedencia Colonial, sobresaliendo la Mesa de sacristía al centro del espacio. Abajo, una toma de Casasola -probablemente para documentar las Fiestas del Centenario de la Independencia-, aparece ese mismo espacio, visto ahora en sentido inverso,y más abajo con la puerta que permite salir al balcón al centro.






Arriba, el despacho de don Guillermo; ciertamente destacan el órgano neumático y la decoración en estilo Imperio, pero me sorprenden las fotografías familiares (inclusión poco común) sobre el gabinete de la izquierda. Abajo una fotografía del comedor, según apareció en la “Crónica Oficial del Centenario” de Genaro García, publicada en 1911; en el libro se da cuenta que la casa fungió como sede oficial y residencia del representante del rey de España, Capitán general Sr. Marqués don Camilo G. de Polavieja, durante los festejos del Centenario.




Siempre me ha llamado la atención que durante el porfiriato se consintiera que las revistas mostraran a los integrantes del gabinete. En la imagen de arriba, que fue captada por Agustín Víctor Casasola en 1909 (el negativo plata-gelatina sobre vidrio se conserva en la Fototeca de Pachuca, con el número de inventario 5073 del Fondo Casasola), aparece Guillermo Landa retratado en la sala de su casa, en compañía de doña Sofía Osio y su hija Sofía, en un ambiente de tapetes, cortinas, candiles y jarrones, todo envuelto en el eclecticismo imperante. De la foto, dice Lorenzo Meyer: “Esta imagen de Landa y Escandón, muestra el enorme lujo de esa oligarquía, pero me llama la atención que él aparece con una gran dignidad que le venía de tiempo atrás; no como ahora, que llegan a la política y se hacen ricos, sino que ya eran ricos cuando se hicieron políticos.”



Arriba, en una fotografía de 1907, aparecen los miembros de la Familia Landa Osio entregando “ayuda a los niños pobres”, cosa que hacían dos veces al año. Luego del movimiento armado, la familia salió de México y la casa sufrió algún saqueo; parte de los muebles habían sido puestos a resguardo y algunos forman ahora parte de los acervos del Museo Franz Mayer y Casa de la Bola.



En una imagen tomada en 1924, aparece don Guillermo Landa y Escandón con sus hijas Sofía (que casó con Guillermo Manuel Limantour Cañas en 1891) y Carmen (que casaría con Juan Francisco Beistegui Yturbe). Abajo, en una fotografía oblicua de la CMA registrada en 1948, se marca la casa (que ya había perdido parte del jardín) que a partir de 1903 edificó Guillermo Landa para su familia; destacan el Monumento a la Revolución, la línea arbolada de Paseo de la Reforma y La Alameda (el edificio alto abajo a la derecha, es el Hotel Reforma). Más abajo, en una fotografía de Manuel Ramos de ese mismo año, aparecen el piso alto y techos de la casa Landa, así como la fachada original del Frontón México; a la derecha, el Monumento a la Revolución en casi terminado.





Aunque modificada, la casa sigue existiendo en la esquina de Vallarta y Antonio Caso, frente a la cuchilla de Madrid. Abajo, una imagen de Google-maps registrada en 2011, en que se señala el terreno que la casa ocupó; la construcción de la esquina es lo que queda de la casa, aunque ampliada, en particular hacia el oriente (izquierda), donde originalmente estaba el “porch”.



En 1949/50 la torre esquinera se demolió y los paramentos de la casa se alinearon a la calle aprovechando parte de las tallas en cantera y copiando otras; los tres arcos del porche se desdoblaron y ahora forman parte de la fachada sobre Vallarta y el sitio del torreón principal es ahora ocupado por un firme elemento con ventanas que hacen juego con la decoración original. Abajo, una imagen del estado actual sobre la calle de Vallarta (la fachada se “adelantó” seis metros); después una imágen del estado actual sobre la calle de Antonio Caso, donde también se amplió el paramento bajo de la edificación original.







Al interior, se conservan parte de las decoraciones del “hall” y la sala de estar, aunque han sido intervenidos de forma importante y la escalera desapareció. El recibidor conserva las decoraciones pero el espacio de doble altura fue cegado; es ahora parte de un restaurante.



La sala de estar, también se habilitó como parte del restaurante y puede visitarse, aunque las modificaciones al edificio alteraron la altura de la habitación.





Este Blog se ha hecho gracias al apoyo incondicional de Julieta Fierro; está dedicado a las “Grandes casas de México” y pretende rescatar fotografías e historia de algunas de las residencias que al paso del tiempo casi se han olvidado y de las que existe poca información publicada. El objeto es la divulgación, por lo que se han omitido citas y notas; si alguien desea mayor información, haga favor de contactarme e indicar el dato que requiere. Si utilizan las imágenes, favor de indicar la fuente –aunque advierto que pueden tener registro de autor–. Conforme haya más entradas (ya hay más de 50), aparecerán en el índice a la derecha de ésta página…



También se puede encontrar un índice general en: http://grandescasasdemexico.blogspot.mx/2016/02/indice-de-grandes-casas-de-mexico.html



Desde hace ya algunos años, los herederos han jugueteado con edificar en el predio un nuevo edificio; de 2008 hay un diseño del despacho Mayer Hasbani para 30 Pisos en la Calle Antonio Caso 31…