viernes, 26 de octubre de 2012

Casa de don Joaquín D. Casasús




Arriba, una imagen del “gran salón” de la casa de doña Catalina Altamirano y su esposo don Joaquín D. Casasús, sobre la 3° calle de Humboldt N° 720 (ahora Héroes) entre Reina (ahora Mina) y Violeta (ahora Luis Donaldo Colosio) en el Cuartel V; fue edificada en lo que actualmente son los predios con número 42, 44 y 46 de Héroes, a espaldas del templo y panteón de San Fernando. Abajo, una sección del “Plano oficial de la Ciudad de México” correspondiente a 1906, donde se indica el sitio donde se edificó la casa; se puede usar como referencia el jardín de la Alameda, haciendo notar que aún no se trazaba la ampliación del Paseo de la Reforma que apenas llega hasta el cruce con las Av. Juárez y Guerrero.



Doña Catalina Altamirano de Casasús era hija adoptiva del célebre Ignacio Manuel Altamirano y media hermana de su esposa, la señora Margarita Pérez Gavilán; Joaquín Casasús era además de abogado un excelente latinista y gran orador de origen tabasqueño, que orgullosamente se consideraba discípulo directo del maestro Altamirano. Abajo, los retratos de Catalina y Joaquín, que corresponden al documento “Biographical Sketch” publicado en los EEUU , Nueva York, 1905.





Joaquín D. Casasús representó a México en la Conferencia Monetaria Internacional que tuvo lugar en Bruselas en 1892. Además de diversos cargos diplomáticos, fue diputado y en 1902, resultó elegido presidente del Congreso. En 1911, fue designado por el general Porfirio Díaz como presidente de la Comisión de Arbitraje de El Chamizal; junto con el diputado y secretario de la comisión, Manuel R. Uruchurtu, lograría ganar el fallo definitivo (dictado por el rey Víctor Manuel de Italia) en favor de México y en contra de los Estados Unidos, estableciéndose que el río Bravo era mexicano y no frontera. Este dictamen coincide con la renuncia del general Díaz a la presidencia en mayo de 1911 y su subsecuente salida del país, con lo que Estados Unidos no da cumplimiento al tratado hasta 1964, en que devuelve a México sólo unas cuantas hectáreas por la modificación del cauce del río Bravo en Ciudad Juárez, Chihuahua. Casasús fue además empresario (Banco Central), traductor de los poetas latinos y entusiasta literato, por lo que fue el primero en ocupar la XVIII silla de la Academia Mexicana de la Lengua, de la que también fue tesorero de 1908 a 1912 y presidente entre 1912 y 1916, año en que murió.



La residencia del embajador Ignacio D. Casasús, en la 3° calle de Humboldt N° 720 se edificó sobre un predio de poco más de 5,000m² sobre la calle que arrancaba donde había estado el Hospital para dementes, fundado por el Pío Bernardino Álvarez en 1566 a un costado del templo de San Hipólito y demolido en 1903 por las gestiones del mismo Casasús (para más datos, ver: https://grandescasasdemexico.blogspot.mx/2015/11/la-casa-de-don-antonio-rivas-mercado-y.html ). La casa con las características de un “academicismo renacentista” se construyó entre 1897 y 1898 según proyecto del arquitecto Silvio Contri quien también diseñó la Secretaría de Comunicaciones en la calle de Tacuba (1902-1911), el edificio de High Life en la calle de Gante y el edificio del periódico Excélsior con fachadas a Reforma y Bucareli.



La casa de dos niveles y remate “amansardado”, se desarrollaba en torno a dos patios abiertos y alineados que agrupaban las áreas públicas el primero y las privadas el segundo, para dar luego paso a un amplio jardín en la parte trasera de la propiedad de casi 85 metros de fondo. Arriba, una fotografía del primer patio visto desde el salón de recibir; al fondo se pueden ver el segundo patio y el jardín al fondo. Abajo, dos fotografías interiores, que corresponden al salón de recibir, con ventanas a la calle de Humboldt (Héroes) y puertas al patio principal.





En la fotografía de arriba, puede verse que el salón de recibir se comunicaba con el “gran salón” a la izquierda, remate del pórtico de acceso y decorado fastuosamente; desde la ventana que aparece a la derecha, podía verde de frente la casa de don Antonio Rivas Mercado (http://grandescasasdemexico.blogspot.mx/2015/11/la-casa-de-don-antonio-rivas-mercado-y.html). La imagen de abajo corresponde al “gran salón”, donde puede juzgarse la opulencia de amueblado y decoración, que incluía frescos en el plafón, iluminación eléctrica y un par de magníficos espejos Imperio.



Siguiendo el recorrido por la zona pública, aparece abajo una imagen que muestra el comedor principal, ataviada la mesa para treinta comensales y donde se puede adivinar la decoración en maderas oscuras. Me resulta de particular interés el que el fotógrafo haya captado la imagen con luz eléctrica, haciendo énfasis en la asombrosa novedad de la instalación.



Para terminar, incorporo dos imágenes más, que corresponden una a la escalera principal, que permitía ascender a las habitaciones en el espacio ciego entre los dos patios y otra al sobrio salón de Pool / música, donde los caballeros podían retirarse a conversar mientras escuchaban interpretaciones en el Organophone (órgano eléctrico de cilindro) del fondo de la habitación.





Durante el proceso revolucionario, las fuerzas que tomaran la Capital hicieron de varias residencias sus cuarteles; así, la casa Casasús fue transformada en cuartel de la tropa del General Lucio Blanco mientras que las residencias de Alberto y Tomás Braniff (que serán objeto de entradas en éste blogg), fueron tomadas por Obregón y Buelna así como la mansión de la familia De Teresa, en Tacubaya, ocupada por el General González. Una sentida narración aparece en el libro “El Exilio, un relato de familia”, de Carlos Tello Díaz. Aunque parte del mobiliario ya había sido retirado, la casa sufrió enormes daños y al paso del tiempo fue demolida. Abajo, una imagen que aparece en tomo III de “Historia Gráfica de la Revolución Mexicana” de Gustavo Casasola, que al pié dice: Casa de Casasús que tomó Lucio Blanco en la calle de Héroes; desde el 18 de noviembre de 1914, las fuerzas carrancistas comenzaron a desalojar la Ciudad de México y el 20 de noviembre el general Blanco es designado comandante militar de la plaza.



Abajo, una imagen de Google-maps tomada en 2011, en que aparece el terreno que ocupara la casa Casasus-Altamirano con frente a la calle de Héroes; a la izquierda, el eje 1 poniente – Guerrero- y en la parte alta la calle de Violeta. El enorme objeto diagonal, cubierto por lonas que aparece al centro-derecha, es la casa del arquitecto Antonio Rivas Mercado, en proceso de restauración.



Joaquín Casasús murió en Nueva York el 25 de febrero de 1916 y su tumba está en el panteón Francés de La Piedad. Un descendiente notable, es el físico Manuel Peimbert Sierra que nació en la ciudad de México el 9 de junio de 1941 y cuyos abuelos son Manuel Sierra Mayora (hijo de don Justo Sierra) y Margarita Casasús Altamirano, hija del matrimonio Casasús de éstas líneas…



Arriba, la tumba de Joaquín D. Casasús (1858-1916) en el Panteón Francés de La Piedad; abajo, don Joaquín en la biblioteca de su casa de Héroes.





Este Blog se ha hecho gracias al apoyo incondicional de Julieta Fierro; está dedicado a las “Grandes casas de México” y pretende rescatar fotografías e historia de algunas de las residencias que al paso del tiempo casi se han olvidado y de las que existe poca información publicada. El objeto es la divulgación, por lo que se han omitido citas y notas; si alguien desea mayor información, haga favor de contactarme e indicar el dato que requiere. Si utilizan las imágenes, favor de indicar la fuente –aunque advierto que pueden tener registro de autor–. Conforme haya más entradas (ya hay más de 50), aparecerán en el índice a la derecha de ésta página…

También se puede encontrar un índice general en: http://grandescasasdemexico.blogspot.mx/2016/02/indice-de-grandes-casas-de-mexico.html



15 comentarios:

  1. Gracias por esta magnífica página, me se la historia de muchos de estos grandes personajes, y la vida de la familia Casasus me encanta, gracias.

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  2. Gracias infinitas. Al leer el libro "A la Sombra del Ángel" me imagibnaba cómo sería esta casa mediante la descripción que hacen de ella y de cómo los niños Rivas Mercado, observaban escondidos la ocupación y saque de la casa de sus ilustres vecinos. al mismo tiempo esta crónica, me hizo llegar hasta la grandeza de Don Ignacio Manuel Altamirano, indirectamente...gracias Maestro Fierro!

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  3. Atinados reportajes sobre estas famosas casas, en el libro El Exilio se hace mención varias veces a los lamentos de la familia Cassasús-Altamirano sobre el uso y el estado en que dejaron la casa los revolucionarios de Lucio Blanco.
    Acabo de estar en la casa que fue de uso particular del Arq. Gorozpe en las calles de Berlin y que hoy se usa cono Cs de Cultura de Tabasco, bastante bien rescatada, que no restaurada. Loable labor la que Uds. hacen. Gracias.

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  4. Muy interesante el dato de la sala de armas, yo herede un fusil de
    Mi general don Porfirio Díaz Mori y de hecho lo voy a poner ala venta Muy pronto tiene su logotipo en oro

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  5. ¡Increíble! Nunca imaginé que tuviera ancestros tan ilustres

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  6. ¿Joaquín Casasús, es antepasado de Carlos Casasús, Ex Comisionado de la COFETEL?

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    1. ¡Hola MH!
      No sabría decirle, aunque la familia Casasús en muy reducida…
      ¡Saludos!
      RF

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  7. Por desgracia por gentes asi se hizo la revolución mientras estas gentes que ustedes ven casi como divinas la mayoría de la población moría de hambre y abusos. sinceramente me dan lastima. Yo creo que una casa asi la hizo con el modesto salario de un funcionario publico, y de sus obras literarias.

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    1. ¡Hola Francisco!
      Me temo que no se entiende lo escrito en tu nota…
      ¿Podrías revisar la redacción y ortografía?
      Así estaré seguro de responder adecuadamente.
      ¡Saludos!
      RF

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    2. No seas clasista, sabes que entendiste perfectamente lo que escribió, que bajo nivel humano el de tu educación porfiriana.
      Sostén tu forma de pensar, has frente a los que difieren, no te escondas en excusas como que los demás no sabemos escribir.

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  8. Mi estimado rafael es un verdadero placer saber estas historias y los verdaderos descendientes de estos personajes aunque no se me hace correcto tanta critica lo verdadero sorprendente es la historia misma de estas casonas y eso es lo verdaderamente importante....que si estos personajes fueron o no terribles para esa epoca dado la enorme miseria en que vivia Mexico y la opulencia con que ellos vivian eso es infimo a nuestros dias porque los politicos de hoy son mas corruptos y sinverguenzas que los que hubo en esa epoca....algunos de estos personajes fueron ilustres y no lo que existen ahora una verdadera verguenza de mexicanos que no aman a su patria y solo se dedican a servirse del pueblo.....

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