miércoles, 13 de julio de 2016

La casa del ingeniero Daniel Garza en Tacubaya




Daniel Garza fue un reconocido diseñador y constructor que trabajó en la Ciudad de México durante los últimos años del siglo XIX y es recordado por levantar el edificio del “Centro Mercantil” que ahora conocemos como “Hotel de la Ciudad de México”; su magnífica casa en el entonces pueblo de Tacubaya sigue en pié, en lo que ahora conocemos como la colonia San Miguel Chapultepec.



El capítulo de “El México Intelectual” de la “Guía General Descriptiva de la República Mexicana” –publicado en 1900 por Figueroa/Domenech– nos dice del ingeniero militar Daniel C. Garza que “…vió la luz en Etla, Estado de Oaxaca, y es todavía muy joven, pues nació el 19 de Noviembre de 1865. A los quince años de edad (1880) ingresó en el Colegio Militar de Chapultepec, donde recibió el grado de teniente cuatro años después (1884), y nombrado ayudante en 1885. Dictó los cursos de Historia y Esgrima y posteriormente fué profesor de Composición de Arquitectura militar, hasta que en 1887 se separó de aquel hermoso centro de enseñanza.”

Durante una muy fructífera carrera, el ingeniero Garza edificó 72 estructuras registradas en currículo, destacando el diseño para la Escuela Naval de Veracruz, así como la construcción de los edificios para el Banco Internacional Hipotecario y el espectacular Centro Mercantil, que llega a nosotros como “Hotel de la Ciudad de México” así como la remodelación de la casa de descanso de la familia De Teresa en Tacubaya y un mausoleo neogótico a la memoria de Nicolás De Teresa en el Panteón Español.


Comenzado en 1894 y terminado al año siguiente frente al Colegio de Niñas en la esquina con la Calle de Cadena, el Banco Internacional Hipotecario era dirigido por don José De Teresa Miranda a la cabeza de un consejo local que incorporaba a Tomás Braniff y Rafael Dondé como propietarios, y Julio Limantour y Joaquín Eguía como suplentes.



En la imagen de arriba -expuesta por Guillermo Kahlo en 1909- aparece el edificio del banco, frente a la Plaza del Colegio de Niñas que todos llamaban “Plazuela de la ranita” por la fuente adornada con la escultura de una rana tocando una mandolina que puede distinguirse abajo a la izquierda; para 1910 en la plaza se colocó el Reloj Otomano, obsequiado por la colonia turca a la Ciudad de México.

Del Banco Internacional Hipotecario, “El México Intelectual” no dice… “Pertenece su arquitectura al estilo del renacimiento alemán, bien sentido por el Sr. Garza y perfectamente ejecutado. Su estructura es de acero revestido de piedra y tabique, y el interior comprende vastos locales para para las oficinas del Banco, un elegante y bien decorado vestíbulo, Departamento de Caja, Sala del Gerente, Salón de empleados, Sala de juntas, amueblada con delicado gusto y lujo, y otras dependencias notables como la de Cajas de Seguridad.”


El inmueble fue destruido en 1951 y en su lugar se edificó un amplio edificio que ocupó varios predios adyacentes diseñado para el Banco de Comercio por (ver: https://grandescasasdemexico.blogspot.mx/2012/10/la-sala-de-armas-en-la-casa-de-porfirio.html) que ahora ocupa BBVA BANCOMER (Oficina Centro) en la calle de Bolivar N° 38, esquina con Venustiano Carranza.


Entre 1895 y 1899, el ingeniero Garza trabajaba en un nuevo inmueble para don José De Teresa Miranda, a edificarse en un predio que había sido propiedad de don Rodrigo de Albornoz en la 1° calle del Refugio (hoy 16 de Septiembre) esquina con la Plaza de la Constitución, y a la cabeza de cuya administración quedaría eventualmente don Sébastien Robert, en un novedoso y espléndido establecimiento.



Con el apoyo solidario de don José De Teresa, la tienda "El Centro Mercantil” fue fundada en 1899 por un grupo de inversionistas encabezados por el barcelonnette Sébastien Robert -sociedad que ocuparía el nuevo edificio que así se llamaba originalmente-, haciendo al año siguiente algunas intervenciones al diseño original de Garza; de “El México Intelectual” extraigo que: …el inmueble se edificó á propósito para albergar profusión de despachos y almacenes.”… “Ocupó un área aproximada de 3,600 metros cuadrados y constaba de una planta baja y tres pisos con cinco de éstos por la parte del Callejón de Bilbao”…

Y sigue la descripción: “El aspecto de la construcción, estilo neo-griego, es bello y majestuoso: profusión de columnas estriadas unas y lisas otras, sostienen las voladas cornisas, columnas que se sostienen en el cornisamento del primer cuerpo, estando sustituidas debajo por estatuas de zinc y bronce que hacen el oficio de cariátides. En el frontis principal, a cada lado, hay estatuas de bronce, fundidas por T. Carandente que representan la Industria y el Comercio. Sobre ellas, en el segundo cuerpo, dos leones parecen proteger la entrada del edificio, mientras que otras estatuas y jarrones decoran la fachada.”

Al interior, el edificio sufrió algunas modificaciones y adecuaciones en 1900, ya que el nuevo almacen requería de grandes superficies y se alteró la subdivisión de oficinas, respetando los locales comerciales de la planta baja hacia el pórtico de la Plaza de la Constitución y Calle de Refugio…



De origen, “El interior del palacio se distribuyó en veintitrés almacenes y cien despachos, y para el servicio de tan inmensa dependencia, posee una instalación propia de alumbrado eléctrico… Está provisto también de elevadores, y no falta ninguna de las comodidades que la vida moderna exige en las habitaciones, como agua corriente, buzones de correo, estación telegráfica y telefónica, etc..”


A ése interior de estructura metálica y plantas libres, Garza haría desde 1899 algunas modificaciones por instrucción expresa de Robert, sitio que afortunadamente –aunque habiendo perdido parte de la planta baja y ganando un piso– llega al siglo XXI transformado en hotel…

El nuevo interior tendría inspiración en “Les Grands Magasins” de París, en particular similitudes con el diseño que el arquitecto Georges Chedanne hacía para la nueva tienda insignia de Théophile Bader y Alphonse Kahn; dadas las conexiones establecidas con los fabricantes de elementos decorativos, especialmente los de herrería y vitrales, el ingeniero Daniel Garza -trabajando con Paul Dubois-, dotó al edificio de su elemento más conspicuo e identificable: la cubierta acristalada del gran patio central, encargada al distinguido Jacques Grüber de la escuela de Nancy, autor también de las cubiertas de los edificios de “Banque de Crédit Lyonnais” en Nancy (1901) y la tienda insignia de “Galeries Lafayette” en París (1912).

Esa sorprendente cubierta acristalada del Centro Mercantil resulta ser entonces diseño de Jacques Grüber y ejecución del maestro Charles Gauvillé de Malzéville, sobre una estructura portante que mucho tiene en común con la enorme cúpula de las Galeries Lafayette, aunque una geometría que más se emparenta al claristorio de Crédit Lyonnais…


Arriba, la cristalera del Hall de Crédit Lyonnais, edificio construido en Nancy por Félicien César entre 1901 y 1902 con vitral de Grüber; abajo, el vitral de la tienda Galeries Lafayette en el Boulevard Haussmann, diseñada por el arquitecto Georges Chedanne y su pupilo Ferdinand Chanut, inaugurado en 1912 con vitral de Grüber. Más abajo, la cristalera del Hall de “El Centro Mercantil” –en su estado actual y habiendo perdido los lunetos de la parte alta–, diseño del ingeniero Daniel Garza de 1895, con el vitral de Grüber instalado en 1900.





El proyecto, supervisión y modificaciones para “El Centro Mercantil” serían de enorme importancia para la carrera del ingeniero Garza, ya que le estableció como “constructor de moda” en la capital y plantó en su actividad profesional gran demanda; además, las reformas al edificio del CM le permitieron conservar algunos elementos decorativos que se eliminaron y se aprovecharían luego en su casa de Tacubaya…



En los periódicos y revistas de la época se anunciaba el Ingeniero Daniel Garza, con oficina en la 1°calle de las Damas (hoy Bolivar), número 4; ex‒alumno de la Escuela militar de Chapultepec y encargado especialmente de obras de arquitectura e hidráulica…





Ya desde 1895, y en colaboración con el arquitecto Gonzalo Garita, Daniel Garza había iniciado trabajos de remodelación en una espectacular quinta campestre para don Fernando De Teresa Miranda (1864-1918) en el límite norte del pueblo de Tacubaya. La zona que hoy conocemos como la colonia San Miguel Chapultepec, aparece abajo en el fragmento de un plano de la zona aledaña a la Ciudad de México elaborado en 1907; abajo al centro, he marcado el predio a que me refiero y que hoy corresponde a las cuatro manzanas limitadas por las calles que rinden homenaje a los Generales Gregorio Gelati (que desde entonces conserva el nombre), Pedro Antonio de los Santos, José Morán y Juan Cano (predio que fue seccionado con la apertura de las calles dedicadas a los gobernadores Ignacio Esteva y Protasio Tagle).



Don Fernando De Teresa Miranda era hermano de don José De Teresa, casado con María Luisa Romero Rubio (ver: https://grandescasasdemexico.blogspot.mx/2014/02/casa-de-la-familia-de-teresa-romero.html) y hermano también de Dolores Josefa De Teresa y Miranda, casada con Antonio Azurmendi (ver: https://grandescasasdemexico.blogspot.mx/2016/03/casa-azurmendi-de-teresa-en-sadi-carnot.html) y casó en Septiembre 1887 con Susana De Teresa Pesado (hija de José De Teresa Sánchez y Susana Pesado de la Llave -ver: http://grandescasasdemexico.blogspot.com/2014/02/la-casa-en-tacubaya-de-la-familia-mier.html); tenía su residencia en la calle de Lerdo –hoy Palma–, pero con la asistencia de Garza y Garita remodeló a partir de 1896 la quinta campestre de Tacubaya -con número 29 sobre la calle dedicada al gobernador Gregorio Villa Gelati-, que además de habitaciones, salones, cocheras y caballerizas, acogería en el amplio predio; teatro, biblioteca, alberca, casa de muñecas, lago y hasta un ferrocarril de vapor.


Aunque no es el motivo de ésta entrada la casa De Teresa De Teresa en Tacubaya, es interesante ilustrar esos espacios que fueron adicionados a la quinta campestre, ya que muestran las habilidades de la mancuerna Garza/Garita y su sorprendente capacidad para el manejo de espacios de inspiración ecléctica, acorde con el espíritu imperante en los diseños del período.


Arriba, una imagen de la piscina de inspiración “Pompeyana” que se agregó a la casa durante las intervenciones que iniciaron en 1895; abajo el salón de baile acondicionado como teatro, en una fotografía de 1899, cuando el ingeniero Daniel Garza edificaba su casa, apenas a un centenar de metros de la propiedad de la familia De Teresa…




Sobre la “Avenida Chapultepec” que daba acceso a la quinta De Teresa, el ingeniero Daniel Garza adquirió en 1897 un predio de extraña geometría y poco más de 1,450 m² en la esquina con la avenida Balderas, sobre terrenos que habían formado parte de las propiedades adquiridas por don Nicolás De Teresa, padre de Fernando; ese terreno lleva ahora los números 94 y 100 de la calle Protasio Tagle y hace esquina con José María Tornel. Abajo, en un fragmento del Plano General de la Ciudad de México y zonas aledañas fechado en 1907, aparece la sección correspondiente a la parte norte de Tacubaya, donde una estrella marca el predio adquirido por el ingeniero Garza.



De “El Mundo Ilustrado”, correspondiente al Domingo 25 de Febrero de 1900, aparece abajo un fragmento de la sección fotográfica “Alrededores de México” dedicada a Tacubaya, en que se muestra la “Casa del Sr. Daniel Garza.”
Y dice el texto:

Una de las zonas más hemosas que rodean a la capital, es sin duda alguna Tacubaya, sitio que desde tiempo atrás ha atraido por su aire limpio y tranquilidad, la fábrica de hermosas fincas. En nuestra sección ilustrada, aparecen además de una calle de la pintoresca Alameda de ese poblado, las casas de los señores Yslas, Torres Adalid, De la Vega, Garza y Maevers, que con singulares y soberbias arquitecturas, engalanan los parajes y nuevas calles de los Alrededores de México…




Edificada entre 1898 y 1899, la casa tiene como limite oriente una magnífica verja, donde los accesos -ceñidos por robustas plastras- conservan a la fecha los remates con jarrones decorativos, que permanecen en su sitio desde iniciado el siglo XX y que forman parte del lote que de origen decoró el edificio de “El Centro Mercantil”…




Siguiendo los criterios que le hicieron popular con el proyecto de otros edificios, el diseño del ingeniero Garza obedece a las pautas del eclecticismo arquitectónico, donde el edificio toma elementos de diversos períodos para crear un conjunto; el término ecléctico viene del adjetivo griego (εκλεκτός) que significa "escogido" puesto que lo que harán diseñadores y artistas en general, será escoger de toda la Historia del Arte lo que más les interesa. En éste caso, los elementos escogidos para la composición, provienen de la tradición de las villas italianas del Véneto, vistas por el filtro de la Academia de Bellas Artes de París y aplicados a final del siglo XIX…


Como referencia a esa arquitectura retomada durante el eclecticismo finisecular, podemos usar la “Villa Opitz” de Hermann August Richter edificada en 1874, sobre la Moschinskystraße de Dresden. Arriba aparece la planta de la casa, diseñada a la manera de las villas del Véneto (siguiendo la tradición de Andrea Palladio), creando una simetría que jerarquiza el espacio central interior y crea hacia el exterior fachadas de sereno equilibrio; abajo, en una sorprendente fotografía previa a los bombardeos de 1945 en que fuera destuida, se pueden ver las características compositivas de la “Villa Opitz”, que aprovecha elementos de la tradición Palladiana en su composición de la fachada al jardín.



Así, la casa del ingeniero Garza está concebida a manera de “Villa” (casa con amplio vergel -que de origen se edificaba en el campo-, generalmente aislada de otras y utilizada para pasar temporadas de descanso o recreo), en apariencia aislada –gracias a que el volumen principal de mayor altura aparece totalmente libre– y donde la fachada principal -abajo-, mira hacia el norte un amplio jardín arbolado y con fuente.



Hacia ese jardín, los tres entre-ejes del edificio principal (de dos pisos) están precedidos por un amplio pórtico sostenido por columnas tritóstilas pareadas -abajo- que soportan una terraza con amplias vistas, a la que se llega desde el salón principal de la parte alta de la quinta, a través de una suntuosa puerta flanqueada por vitrales.



A la derecha de esa composición, se distingue un saliente en medio círculo y limitado por balaustres, que de origen alojó el comedor y se ha modificado para albergar el acceso que el uso actual de oficinas requiere. Frente a esa fachada principal también se colocaron do origen dos figuras de leones flanqueando el pórtico, esculturas que ahora se situaron frente al nuevo acceso; esas figuras, junto con los jarrones que adornan los accesos, formaban parte del lote que de designó a la obra de “El Centro Mercantil”, esculturas que firmadas por “T. Carandente” son clásico exponente del academicismo finisecular. Abajo, una fotografía de los leones en bronce -ahora pintados de blanco- que agradezco a Isaac Herrera A.



La casa ha sufrido varias intervenciones, con la modificación de los vanos y cegado de accesos -así como la edificación de un amplio galerón en la esquina sur poniente del predio y la alteración de los linderos originales-, pero el edificio en sí se mantiene casi inalterado, salvo por la modificación del acceso principal -ahora oficinas notariales- que se hace por el saliente.



La edificación tiene claros elementos de tradición Serliana, como las ventanas triforadas -que aunque han sido parcialmente cegadas- siguen siendo notoriamente reconocibles; Serliana es el nombre de un recurso arquitectónico que consiste en combinar arcos de medio punto con otros adintelados. Debe su nombre al arquitecto Sebastiano Serlio, que fue el primero en seguir la pista a esta forma arquitectónica.



Arriba, la ventana “serliana” de la fachada oriente en la casa Garza en San Miguel Chapultepec; abajo la ventana “serliana” de Chiswick House, villa “palladiana” en Burlington Lane. La principal contribución de Serlio es -sin duda- su tratado de arquitectura, pues fue pionero en el uso de ilustraciones de alta calidad para complementar el texto. Cinco tomos de su tratado fueron publicados a partir de 1537 y dos más, de un total de ocho, se publicaron después de su muerte.



Difundidos como un diccionario ilustrado para arquitectos, los volúmenes de Serlio resultaron muy influyentes en Francia, España, Países Bajos e Inglaterra, como compendio del estilo renacentista italiano. El tratado fue traducido al español en 1552, y publicado en Toledo por Juan de Ayala con las mismas ilustraciones que el original italiano; las plantas y alzados de muchos edificios romanos que acompañaban al texto fueron una gran inspiración e influencia en los arquitectos de la época, y el libro fue reimpreso en innumerables ocasiones.


En la villa Garza de Tacubaya, encontramos que la fachada oriente se comporta de acuerdo a los canones del Palladianismo de moda en la Europa del S. XVIII y que fuera retomado con entusiasmo en la arquitectura ecléctica del S. XIX. Esa fachada, recuerda las villas que salpican Europa homenajeando a Palladio, especificamente recordando la “Villa Foscari” (conocida como Malcontenta) en Mira, con su compacta planta o la fastuosa “Villa Marcello” en Levada di Piombo, en Padua.


Arriba, una toma actual del balcón central de la fachada oriente, en que se distinguen los fustes tritóstilos (fuste de columna dividido en tercios) que aparecen recurrentemente en la composición; desafortunadamente a talla original ha sido cubierta con pintura, por lo que ya no se distingue la policromía original que contrastaba el tercio inferior labrado en basalto con el fuste principal en arenisca roja.

Abajo, parte del extremo superior de esa fachada en su sección central, donde a pesar de haber perdido los remates que de origen la componían, resulta interesante admirar el trabajo del entablamento con su friso, labrado en cantera gris con Grifos y Acantos a la manera del “Palacio de la Loggia” en Brescia…



Como referencia, en una fotografía de la Compañía Mexicana de Aerofoto fechada en 1946 -que corresponde a la zona de san miguel Chapultepec y Tacubaya-, he marcado la casa que fuera del ingeniero Daniel Garza…





Aunque el entorno se ha modificado sustancialmente, la casa se mantiene en buenas condiciones y es ocupada por una notaría -Notarios Asociados (Notaría 10)-, que ahora hace el acceso por un terreno anexo en el número 83 de la calle General Cano; el jardín es espléndido y sus árboles conservan casi oculto al edificio, pero el acceso ceremonial se mantiene casi intacto.






En una toma de Google-maps de 2011, he señalado abajo la que fuera residencia del ingeniro Daniel Garza, en la avenida Chapultepec, ahora con números 94 y 100 de la calle Protasio Tagle, haciedo esquina con José María Tornel y con un ancón con frente a la calle de General Cano, colonia San Miguel Chapultepec.








Este Blog se ha hecho gracias al apoyo incondicional de Julieta Fierro; está dedicado a las “Grandes casas de México” y pretende rescatar fotografías e historia de algunas de las residencias que al paso del tiempo casi se han olvidado y de las que existe poca información publicada. El objeto es la divulgación, por lo que se han omitido citas y notas; si alguien desea mayor información, haga favor de contactarme e indicar el dato que requiere. A menos que se indique lo contrario, las imágenes provienen de mi archivo, que incorpora imágenes originales recopiladas al paso del tiempo, así como el repertorio de mi padre y parte del archivo de don Francisco Diez Barroso y sus imágenes de Kahlo; si utilizan las imágenes, favor de indicar la fuente –aunque advierto que pueden tener registro de autor–. Conforme haya más entradas (ya hay 60), aparecerán en el índice a la derecha de ésta página…

También se puede encontrar un índice general en: http://grandescasasdemexico.blogspot.mx/2016/02/indice-de-grandes-casas-de-mexico.html










2 comentarios:

  1. Maravillosas las imagenes e historias como siempre...te lo han comentado y lo repito: Material como para un buen libro. Si tienes ya el proyecto llevalo con todos los que pudieran estar interesados; Inah, Fonca, F.C. Banamex o demas editoriales con publicaciones especializadas en arquitectura. Tu insistele, que igual y en el momento menos pensado sale alguien interesado. Estaria genial la publicacion con todas las imagenes y anecdotas enriquecedoras.

    Saludos!!!
    Diego.

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