viernes, 14 de octubre de 2016

La casa Domit / Gemayel en Polanco.




Frente al parque del fraccionamiento Polanco-Reforma, sobre la calle dedicada a Emilio Castelar, y haciendo esquina con la calle que rinde homenaje a Calderón de la Barca, se edificó entre 1939 y 40 la casa que para don Antonio Domit Dib y su esposa Lili Gemayel Gemayel, diseñó el arquitecto Leonardo Shafik Kaim.

Don Antonio Domit Dib fue un destacado miembro de la comunidad Libanesa en México que fundó con sus hermanos una próspera manufactura de calzado que se estableció en la esquina de las calles de Progreso y Prosperidad –colonia Escandón–, empresa donde se fabricaba el “Calzado Domit S.A. -Pie Moldeado-”, de magnífica reputación.



Originario de Bechele en Líbano, don Antonio nació cerca de 1887 y migró a México con sus hermanos Pedro y José, estableciendo una pequeña zapatería en el centro de la Ciudad de México. De ahí pasó a producir –como Presidente y gerente General de la firma–, “un millar de pares de zapatos por día de labor, con la mejor calidad existente en cualquier parte del mundo”. Consolidado el éxito, regresó a su tierra natal para presentar su patrimonio y hallar esposa…



Hacia 1938, casó con Lili Gemayel Gemayel, de la insigne familia Maronita de Amine Bachir Gemayel, hermana del polémico Sheikh Pierre Gemayel (الشيخ بيار الجميّل‎‎ 1905–1984) que fuera líder político libanés, y luego tía de Bachir Gemayel (Presidente electo de Líbano) y Amine Pierre Gemayel (Presidente de Líbano de 1982 a 1988); considerando que su hermano –aunque farmaceuta– lideraba la lucha por eliminar el mandato francés, los recién casados decidieron vivir en México, a donde viajaron en 1939 para establecerse en el nuevo fraccionamiento Chapultepec-Polanco, donde un importante grupo de la comunidad libanesa en México ya se asentaba…





Arriba, el “Plano de zonificación del fraccionamiento Chapultepec-Polanco”, que agradezco a Alejandro Leal y en el que he marcado el predio. El matrimonio Domit/Gemayel adquirió un magnífico terreno con superficie de casi 800 m², con frente sur de treinta metros y cara al parque del fraccionamiento -justo frente al “Reloj-Palomar” que Enrique Aragón Echegaray había diseñado para hermosear el sitio, y con vista al lago en cuyo centro se había forjado una “Isla con Acuarium”-, con una zonificación que claramente indicaba que la edificación debía respetar la norma de “Zona de Residencias Estilo Colonial”, estilo en boga en ese momento...



El fraccionamiento era una nueva aventura del arquitecto José G. De la Lama asociado con Raoul Basurto, que luego de comercializar los terrenos que habían pertenecido al “Hipódromo de La Condesa”, varias zonas de la Colonia del Valle y retomar el mercadeo del fallido “Chapultepec Heights” como “Lomas de Chapultepec”, urbanizaban ahora una fracción de la “Hacienda de San Juan de Dios de los morales” que había pertenecido a la familia Cuevas (ver: http://polancoayeryhoy.blogspot.mx/2013/04/de-la-lamae-y-basurto-sa.html). En la imagen de arriba, el reloj palomar y abajo el lago y su “Isla con Acuarium”…



Parte del éxito del fraccionamiento estaba cimentada en la magnífica urbanización y servicios, solidez del terreno, y una arquitectura de vanguardia que desde 1938 había producido una sorprendente uniformidad estilística con suntuosas edificaciones sobre las avenidas Campos Elíseos, Julio Verne y frente al parque “de los espejos”, entre las que destacaban las de algunos miembros de la comunidad Libanesa, como las de las familias Bitar, Hajj, Slim, Ayub y Henaine.


Una de aquellas residencias fue la edificada frente al Obelisco de acceso al fraccionamiento (arriba) –entre el Paseo de la Reforma y Campos Elíseos– para la señora Silvia Kuri de Ayub (ver: http://polancoayeryhoy.blogspot.mx/2011/04/la-casa-ayub.html) y construida por don Antonio Ayub en 1939 en ese estilo “colonial” o “Californiano” al que el arquitecto Carlos Obregón Santacilia en “Cincuenta años de Arquitectura Mexicana” de 1952, se referiría como “Estilo Polanco” en la sección de –ABERRACIONES– acusándolo de “Siriovaselinés” y “Barrocointestinal”.


Otra sorprendente residencia fue la edificada por el ingeniero Eduardo Fuhrken (foto de arriba) frente al parque (ver: http://polancoayeryhoy.blogspot.mx/2011/03/la-arquitectura-neocolonial-de-polanco.html) para don Elías Henaine, del que Martha Díaz y Lourdes Macluf nos dicen:
“Don Elías repartió verdaderas fortunas en la Casa de la Suerte, expendio de billetes de lotería que instaló en 1929 en la calle de San Juan de Letrán. Cinco años antes había dejado la venta ambulante por la de billetes de lotería, que llevaba personalmente a sus clientes en los bancos y almacenes.”
Finalmente, vale la pena mencionar la casa de la señora Esther Taunenbaum de Grunstein (fotografía de abajo), edificada en 1941 también frente al reloj/palomar con diseño de los arquitectos Kalachky/Andrave (ver: http://polancoayeryhoy.blogspot.mx/2011/09/calderon-de-la-barca-n-51.html) y que al poco tiempo también pasaría a formar propiedad de una familia de origen libanés cuya historia está íntimamente ligada con la de la casa de los Domit/Gemayel.



El terreno con treinta metros frente al parque y 796 m², condujo a don Antonio Domit a encargar una residencia que gozara del amplio espacio jardinado delante del predio y saturar en buena medida el terreno con una edificación que sería encomendada al muy prestigiado y joven arquitecto de origen lbanés y egresado de San Carlos, Leonardo Shafik Kaim.



A pesar de una relevante cantidad de obras, el arquitecto Kaim ha sido prácticamente ignorado por los estudiosos de la labor arquitectónica del S. XX. ; además de su afición por la traducción, poesía y pintura, Leonardo Shafik Kaim fue autor de los proyectos para el “Hotel Emporio” sobre el N° 124 del Paseo de la Reforma, un par de pasajes comerciales en el centro de la ciudad de México, así como del significativo diseño para el “Hospital Fajer” de 1945 (ideado por los hermanos José, Antonio y Elías Fajer), edificio que ahora conocemos como “Hospital Veinte de Noviembre” del ISSSTE. Además, el currículo del arquitecto Kaim muestra varias casas, entre las que sobreviven –además de la Domit–, la que se edificó sobre la calle de Alfredo de Musset N° 32, también en Polanco, que ahora alberga al Instituto Mexicano para la Competitividad A.C., así como la espectacular residencia hermana en Paseo de la Reforma N°330 (Lomas) que desde hace algunos años ocupa Banca Santander.



Siempre ha sido interesante para quien observa, descubrir las notables similitudes entre las dos residencias, que retoman elementos del “Spanish Colonial Revival” de moda en la California de los años 20’ y 30’, mezclándolos con elementos de tradición mudéjar y decoraciones influidas por el barroco novohispano, llevando así el resultado a extremos decorativos sorprendentes –plasmados sobre una edificación moderna, pero decorada con cantera, herrería y referencias al pasado virreinal–, aunque indudablemente interpretados por un arquitecto de formación académica…



Para la casa Domit/Gemayel en Polanco, el arquitecto Kaim acudió a los elementos que el reglamento de Chapultepec-Polanco imponía desde 1938, haciendo una serie de adecuaciones que transformaron la edificación en un modelo singular del fraccionamiento.



Al revisar las plantas, nos damos cuenta que la masa edificada se separa de la colindancia poniente a fin de liberar el volumen visto desde el parque, creando un espacio central de múltiple altura –HALL–, en torno al que se desarrolla la casa y sobre el que se desplanta un torreón que remata la composición con un techo a cuatro aguas, cubierto de teja a la manera andaluza; aunque la masa edificada se adosa a la colindancia norte, un alargado volumen de dos pisos complementa la composición hacia el poniente, y con un remate curvo crea la ilusión de un pabellón suelto, rodeado por jardines.


La distribución acusa elementos de la tradición racional/funcionalista, que considera una distribución acorde a conceptos utilitarios, aunque ocultos tras una decoración que pareciera relegar esos preceptos…



El trabajo decorativo en herrería ornamental y talla de cantera son sorprendentes, cincelado que con un calado de inusual profundidad crea marcadas sombras, que destacan los diseños de figuras anclados en la tradición barroca, e incorporan además distintivos elementos neoclásicos que hacen de ese lenguaje decorativo una particularidad del arquitecto Kaim.



En la portada principal -que mira hacia el sur-, destaca una fastuosa ventana triforada, polilobulada y ostentosamente decorada, engarzada de hierros decorativos, emplomado y cristales biselados, que se vuelve punto focal sobre el pórtico de acceso y bajo la terraza de la torre-mirador, ventana que al interior domina el “Hall” de la residencia.





Accediendo a la casa por el portal de entrada, y traspasada la intrincada herrería de la puerta principal, el gran espacio central interior se desvela bajo aquel ventanal que ilumina el hall, soportado por una conspicua tribuna que retoma los motivos decorativos del exterior, usando ahora como centro una cartela (“Cartouche”) de tradición renacentista.



Ese gran Hall es sin duda el espacio más sorprendente de la edificación, porque a diferencia del tradicional vestíbulo de doble altura de las casas del período, éste cuenta mayor elevación y ventanas en los cuatro costados, introduciendo una poco común claridad.


Además, la doble altura se engalana con un fastuoso candil de diseño imperial y más de sesenta luces, cosa que agrega complejidad al eclecticismo decorativo que se complementa con una escalera -también de diseño imperial-, una sorprendente fuente de cristal (probablemente elaborada en Murano) y remata con plafones y yeserías neoclásicas, contrastando con la vistosa herrería interior y la omnipresente cantera gris tallada con hojas de acanto, roleos, modillones, ovas, conchas y hasta cornucopias…





Ese trabajo en cantera tallada se repite en diversos marcos y subdivisiones interiores, unificando la decoración de manera inesperada…



Dada la profusión decorativa, podría suponerse que en la casa Domit/Gemayel no tienen sitio los adelantos tecnológicos de la modernidad y estaríamos en un error: el diseño del arquitecto Kaim incorporó lo más avanzado de la tecnología residencial disponible durante el periodo de la guerra, integrando a ese aparente rescate histórico servicios sanitarios de avanzada, calefacción, calentadores automáticos para agua y cocina funcional diseñada de manera integral.



Un buen ejemplo puede darse con el baño de la recámara principal, que aunque decorado con molduras, puerta de madera con intrincada talla y vitral alusivo a una acuática escena con flamencos, se presenta revestido de mosaico industrializado y con puerta de vidrio esmerilado en la regadera, con mezcladoras en tina y regadera, además de regadera de presión y secadores…





En esa casa crecieron los hijos de la pareja, entre los que destacan Soumaya y Michel, a los que resulta interesante referirnos por un momento:

Soumaya Domit Gemayel fue una hermosa muchacha nacida en 1948 que se transformó en una mujer generosa y amante del arte; como en muchas historias, un giro curioso le hizo conocer a la familia que al otro lado del parque había adquirido la casa que de origen se había edificado para la familia Grunstein/Taunenbaum en 1941 y que era visible desde la terraza de la casa Domit.



La casa en la esquina de las calles dedicadas a Luis G. Urbina y Calderón de la Barca, fue adquirida por la familia Slim-Helú (Julián Slim Haddad 1898-1953 y Linda Helú) y era la residencia de Nour, Alma, Julián, José, Carlos y Linda Slim Helú; así, Soumaya Domit se haría novia de su vecino Carlos Sim.



Eventualmente, el matrimonio procrearía seis hijos, y aunque desgraciadamente Soumaya falleció el 7 de marzo de 1999 a los 51 años de edad, el nombre de Soumaya Domit de Slim ha quedado inmortalizado en los museos que llevan su nombre (uno en el barrio de Loreto y otro en la colonia Granada). Las fotografías que aparecen arriba y abajo, han sido tomadas del sitio web de la familia Slim-Domit.





Por otro lado está Michel Domit Gemayel, nacido en 1957, que por un largo período devolvió a la casa su esplendor original…



Luego de la muerte de su padre, Michel enfrentó la inminente quiebra del negocio familiar y la súplica de su madre Lili de salvar la casa; luego de los sismos de 1985, en Polanco se dio un vertiginoso cambio en el uso de suelo y varias de las residencias edificadas durante los años 30’ y 40’ fueron intervenidas o simplemente destruidas para edificar edificios de departamentos y oficinas.



Un ejemplo de esa transformación está en la torre de departamentos que se edificó luego de la demolición de la casa que había pertenecido al presidente Emilio Portes Gil, contra esquina de la casa Domit/Gemayel.



Luego de poner a flote la compañía y transformarla en abastecedora de artículos de vestir, Michel Domit decidió transformar la casa familiar –que hasta su muerte ocupó la señora Lili– en blasón de la marca, contratando en 1986 al arquitecto Ismael Rego para actualizar la estructura con la colaboración de José Luis Quiroz y Juan Sánchez Ahedo, trabajando todos bajo la supervisión del propio Michel.



Así, la casa conservó buena parte de sus características originales, mientras que el entorno se transformaba de manera acelerada…

La parte alta albergó oficinas corporativas, mientras que la parte baja recibía a los visitantes a las diversas facetas de la boutique DOMIT, que con el paso del tiempo expandió sus horizontes a ropa para dama y caballero e incluso llegó a ofrecer propiedades en Valle de Bravo.



La casa se conservó en magníficas condiciones como parte de “Michel Domit”, abierta a los visitantes y con mantenimiento ejemplar, hasta 2003 en que se dejó vacía y ofreció para otros usos…







Entre 2013 y 2013 se realizaron trabajos de intervención, a fin de subdividir el espacio interior a fin de transformar la casa en recinto para varios restaurantes; desafortunadamente, al exterior se han colocado una serie de lonas que –aunque no dañan la estructura original– dan al traste con la imagen de la edificación, y más parecieran el diseño de un escueto “lonero”…



Afortunadamente el interior ha soportado las intervenciones con entereza y se sigue presentando en toda la fastuosidad del diseño de Kaim en 1939. (Imagen tomada del blog del grupo de restaurantes)





Este Blog se ha hecho gracias al apoyo incondicional de Julieta Fierro; está dedicado a las “Grandes casas de México” y pretende rescatar fotografías e historia de algunas de las residencias que al paso del tiempo casi se han olvidado y de las que existe poca información publicada. El objeto es la divulgación, por lo que se han omitido citas y notas; si alguien desea mayor información, haga favor de contactarme e indicar el dato que requiere. A menos que se indique lo contrario, las imágenes provienen de mi archivo, que incorpora imágenes originales recopiladas al paso del tiempo, así como el repertorio de mi padre y parte del archivo de don Francisco Diez Barroso y sus imágenes de Kahlo; si utilizan las imágenes, favor de indicar la fuente –aunque advierto que pueden tener registro de autor–. Conforme haya más entradas (ya hay 60), aparecerán en el índice a la derecha de ésta página…

También se puede encontrar un índice general en: http://grandescasasdemexico.blogspot.mx/2016/02/indice-de-grandes-casas-de-mexico.html

































5 comentarios:

  1. Tu blog es increíble, desde hace tiempo quiero hacer uno similar pero con las casas de Pachuca. Ojalá pueda asistir a una conferencia tuya pronto. Saludos, muchas felicidades por el blog.

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  2. Saludos. Me llamo Diego Montemayor y estoy en el último año de preparatoria. Dentro de poco tendré que escoger qué carrera estudiar, pero no sé cuál. Quiero estudiar algo con lo que pueda proteger y promover el patrimonio arquitectónico de la Ciudad de México y mejorar su desarrollo. De hecho, diseñé unos panfletos con un mensaje para que la gente no venda sus casas a compañías constructoras y los estoy dejando en las puertas de las casas del siglo XX, a ver si de algo sirve... Estaba pensando que tal vez podría estudiar urbanismo. Me gustaría saber si me pudiera orientar o darme su opinión sobre qué debería estudiar.

    Un saludo cordial,
    Diego
    tlaquitillo@yahoo.com.mx

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    1. ¡Hola Diego!
      Encomiable tu interés por el patrimonio edificado…
      Creo que hay muchos más elementos que tienes que considerar al decidir tu carrea, entre los que además de ese gusto por promover la conservación, deben estar tus propias habilidades y pasiones; te recomiendo visitar las universidades a las que te interesaría ingresar y pasearte por los salones, además de revisar los planes de estudio. Recuerda que una carrera es el trampolín desde el que puedes saltar a realizar proyectos…
      ;-)
      RF

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