sábado, 26 de noviembre de 2016

Casa Azcárraga / Reyes-Retana, en Paseo de la Reforma 340.




Sobre la entonces Prolongación del Paseo de la Reforma, en el fraccionamiento “Chapultepec Heights” -que recién se había transformado en Lomas de Chapultepec-, don Raúl Azcárraga edificó en 1938 para su esposa Aurora Reyes-Retana e hijos, una casa en la tradición del “Spanish Colonial Revival” que en México conoceríamos como “Californiano”...


Arriba, la fachada de la casa hacia Paseo de la Reforma en su estado original y en 1995, cuando fue transformada en mueblería; abajo, frente a la chimenea da la casa de Reforma 340 en 1948, doña Aurora Reyes-Retana de Azcárraga, don Raúl Azcárraga Vidaurreta y su hijo Raúl Azcárraga Reyes-Retana.



Julio Raúl Azcárraga Vidaurreta nació en Tampico en 1894 como tercer hijo de Mariano Azcárraga y López de Rivera, y Emilia Vidaurreta Rovira, matrimonio que procreó nueve hermanos Azcárraga Vidaurreta de los que varios destacaron por sus habilidades empresariales:

La mayor, Berta Azcárraga Vidaurreta (nacida en 1889) casó en 1913 -en Veracruz-, con José Enrique Rivero Martínez (1885-1947); Gastón Azcárraga Vidaurreta (nacido en 1890) que casó en 1924 -en la Ciudad de México-, con Beatriz Tamayo Amador (conocido por su aventura en Automex & Grupo Posadas) y de cuya casa en Polanco, se puede encontrar información en: https://grandescasasdemexico.blogspot.mx/2013/05/la-casa-de-don-gaston-azcarraga-en.html


Siguió Raúl Azcárraga Vidaurreta (nacido en 1894) que casó en 1926, en Mixcoac -México-, con Aurora Reyes-Retana Nájera y de quienes trata ésta nota (relacionado con la comercialización de automóviles FORD –de los que arriba aparece el modelo V8 de 1939– y reconocido por su aventura en XEW); seguido del más celebrado Mariano Emilio Azcárraga Vidaurreta (nacido en 1895) que casó en 1925 con Laura Milmo Hickman (conocido por su aventura en Tele-sistema mexicano, ahora Televisa, y que también edificó una casa en Reforma Lomas, al cruce con Av. Explanada)

Vendrían luego Luis Román Azcárraga Vidaurreta (nacido a inicio de 1898) que casó con Elena García Rulfo; Rogerio Azcárraga Vidaurreta (nacido a final de 1898) que casó en 1925 con Balbina Madero Olivares, en San Antonio -Texas, EUA- (conocido por su aventura en Grupo Radio Fórmula desde 1931); Ana Azcárraga Vidaurreta (nacida en1899) que casó en 1925, con Valentín Víctor Rivero Martínez, en la Ciudad de México.

Finalmente Ogarita Azcárraga Vidaurreta (nacida en 1902) que casó en 1922, con Carlos Mosig von Thaden, en la Ciudad de México; para terminar con Enriqueta Azcárraga Vidaurreta (nacida en 1904) que casó con Eduardo Daniel Belden Gutiérrez (1894-1963).



Volviendo a Raúl Azcárraga Vidaurreta, que desde 1919 importaba automóviles y refacciones de la Ford Motor Co., quedó entusiasmado por uno de sus proveedores y amigo texano (Randal S. Hodges) para incursionar en el campo de la radio, porque sería un “buen negocio publicitario”. Raúl Azcárraga convenció a José J. Reynoso -entonces gerente de El Buen Tono- para instalar una estación radiofónica que comercializaría con mayor eficacia sus cigarros; así, Reynoso contrató a José De la Herrán Pau -que había operado una estación experimental- y echaron a andar la trasmisora el 14 de septiembre de 1923 en unos llanos hacia el sur del viejo edificio de La Ciudadela.

Así, inició la destacada actuación radiofónica de Azcárraga en México, que para fin de ese año transmitía desde sus oficinas en Avenida Juárez, y se asoció además con “El Universal” para transmitir noticias; pero fue en septiembre de 1930, desde la parte alta del CINE OLIMPIA, cuando de manera formal arrancaron las transmisiones de la novedosa XEW; la emisión inició con el HIMNO A LA ALEGRÍA de Beethoven y al terminar, el locutor –Leopoldo de Samaniego– pronunció la que se volvería famosa frase radiada: “AMIGOS, ÉSTA ES LA XEW, LA VOZ DE AMÉRICA LATINA DESDE MÉXICO”

Arriba, el anuncio de EXCELSIOR correspondiente al 18 de septiembre de 1930 en que se publicita la emisión; abajo, la trasmisora XEW (780 kilociclos en la onda de 384.7metros) con cinco mil watts de potencia en 1931.


La XEW de Raúl, pasó luego a la propiedad de su hermano Emilio, que poco después crearía lo que ahora conocemos como Televisa. Raúl, que continuaría con la representación (iniciada desde 1919) de FORD en México y además adquirió la licencia para comercializar radios y fonógrafos, casó en 1926 con Aurora Reyes Retana Nájera, hija de Tomás Reyes Retana y Loreto Nájera Muñoz, y hermana de David, Daniel, Samuel, Inés, Esther, Tomás, Ismael, Brígida, Carmen, Loreto, Margarita, María Elena, Rubén, Benjamín y José Ignacio, todos (16) Reyes-Retana Nájera.

Para 1936, el matrimonio decidió adquirir un magnífico terreno de casi 2,000m² en el lejano fraccionamiento “Chapultepec Heights”, que bajo la administración de “De la Lama y Basurto” había cambiado su razón social a “Lomas de Chapultepec”. Abajo, en una fotografía oblicua de la Compañía Mexicana de Aerofoto fechada en 1938 y que mira hacia el poniente -en la que he marcado la casa en construcción-, aparece la “Colonia de Lomas de Chapultepec –MEX.”, foto en la que destaca al centro la entonces Prolongación del Paseo de la Reforma; en la esquina baja derecha, se alcanza a distinguir el paso de las vías férreas del Ferrocarril de Cuernavaca, luego una recién arbolada calle de Montes Urales y poco más arriba -cruzando la imagen-, los camellones de lo que ahora conocemos como Prados Norte y Sur.



Sobre ese terreno de 1937m² en Lomas de Chapultepec, con frente Nor-Oeste a la Prolongación del Paseo de la Reforma, en la manzana limitada por la avenida Prado Sur y las calles de Sierra Madre y Montes Escandinavos, se edificó durante 1938 una casa para el matrimonio Azcárraga / Reyes-Retana, siguiendo un proyecto que se me ha dicho elaboró el joven arquitecto Rodolfo Weber, diseño que retomaba características del popular “Spanish Colonial Revival” -que en México se conocía como “Californiano”-, y se venía produciendo desde la década anterior por arquitectos e ingenieros como Agustín de la Barra, Vicente Almada, Francisco J. Serrano, los hermanos Luís y Francisco Martínez Negrete, Hermann Noeh, Luis Robles Gil y el propio Weber…


El arquitecto Rodolfo Weber había edificado desde los años veinte varias casas en las colonias Hipódromo (Insurgentes esquina con Sonora, justo a espalda del “Edificio Jardines” de Francisco Serrano) y Del Valle (Providencia 722 -que aunque modificada aún existe-), con características formales que retomaban la moda del “Spanish”, mezclándola con influencias clásicas, coloniales y modernas, para crear residencias que en su momento se consideraron de vanguardia. Arriba, la casa de Insurgentes esquina con Sonora en 1927; abajo, Providencia N°722, en 1928.



Además, aunque Weber sería luego reconocido como uno de los arquitectos del vanguardista racional-funcionalismo, en la tercera década produjo varios diseños de características “californianas” para clientes escogidos y parece ser completó el diseño para una Casa Muestra que en el nuevo fraccionamiento Chapultepec-Polanco se edificó en 1937 por instrucciones de los desarrolladores De la Lama-Basurto.

Esa Casa Muestra aún existe, en la calle de Julio Verne N°9, y aunque ha sufrido innumerables modificaciones para transformarla en tienda de artículos decorativos, conserva buena parte de su volumetría original; esa edificación, en un terreno de 525 m² presenta similitudes sorprendentes con el diseño que al año siguiente se edificaría para la familia Azcárraga / Reyes-Retana, aunque a una escala considerablemente menor, con cerca de 550m² construidos.



Una de las peculiaridades de los diseños de Weber en esa época, es la incorporación de un pórtico frontal en el acceso a la residencia, que rescata aquella tradición morisca que tan importante resultó en el ecléctico rescate del “Spanish Colonial” y su derivación mexicana del “Californiano”.

Desde los años 30’ el arquitecto Rodolfo Weber ya había seguido el derrotero de la arquitectura moderna y para la década siguiente, se transformó en uno de los representantes de una vanguardia que negaría sus raíces en la arquitectura “Californiana”; un diseño representativo de ese período modernista, fue el proyecto para los Laboratorios y Oficinas Generales de ROCHE en la esquina de las avenidas Universidad y Félix Cuevas, diseñado en 1954 y edificado al año siguiente.



Si la información es correcta, en Lomas de Chapultepec Weber diseñó una residencia a manera de pabellón aislado, respetando los lineamientos establecidos por el fraccionamiento, que exigía un remetimiento de cinco metros en el frente hacia Reforma y liberar las colindancias en 2/3 de la profundidad del predio. El terreno de ligera pendiente y casi 2,000 m², se había lotificado por la Chapultepec Heights Company, S.A., como “La Primera ciudad jardín de México” creada en 1921 y que cinco años más tarde ofrecía “Un centro residencial selecto, con perfecta urbanización, de altura y Bella Vista, con aire puro y suelo firme…”

Abajo, una impresión publicitaria de la “Chapultepec Hieghts Company” fechada en 1926, donde se hace gala de las ventajas del fraccionamiento, así como de alguna de las nuevas edificaciones con arquitectura de influencia americana, que retomaba los principios del Arts and Crafts movement, con diseños que recuerdan los de Irvin J. Gill o Greene & Greene.



Si bien durante los primeros años el estilo predominante en “Chapultepec Heights” fue el de un eclecticismo “a la inglesa”, desde el principio se manifestó una cierta heterogeneidad estilística, con residencias de muy diversas corrientes, que respondían tanto al “American Cottage” como al clasicismo académico; la corriente que eventualmente se transformó en vanguardia resultó ser el “Spanish Colonial Revival” que en California cundía en desarrollos como Beverly Hills; ese estilo permitía dar solidez al movimiento nacionalista con diseños que simultáneamente miraban orgullosamente al pasado colonial y a la vanguardista arquitectura de la California Hollywoodense.


Arriba, aparece la Avenida Explanada en una toma de 1926 o 27que mira hacia el norte; a la extrema izquierda se pueden ver los cruces con Monte Athos y Prado Sur, visto todo desde la zona más alta de la “Loma de la Pila vieja” que para entonces se llamaba “Loma del Rey”; sorprendentemente, a lo lejos, se distingue claramente el Cerro del Chiquihuite sin las antenas que hoy lo caracterizan…

De ese desarrollo inicial, se pueden encontrar más datos en: https://grandescasasdemexico.blogspot.mx/2016/04/loma-del-rey-n-920-lomas-chapultepec.html



La casa Azcárraga / Reyes-Retana se edificó entonces durante 1938, con las características estilísticas de ese estilo “Californiano” inicial, en el que predominaban los amplios paramentos aplanados y pintados de blanco, los techos inclinados cubiertos con teja roja de media caña (teja árabe) y algunas decoraciones en cantera labrada -acentuando ventanas y puertas-, a las que se agregaban complementos de hierro forjado ornamental.

La edificación libera las vistas hacia el sur y poniente, adosándose hacia la colindancia oriente, a fin de permitir amplios jardines perimetrales y complementa la edificación con un área de cocheras y servicio en la colindancia sur-oriente.



El elemento distintivo en el diseño de la casa es un pórtico de arcos rebajados que antecede al gran acceso -hall- y que está montado sobre una amplísima plataforma con escalinata, y definido por seis columnas entorchadas que de origen limitaban el espacio con cierros de hierro forjado ornamental (protegiendo ventanas), complementado con curiosas farolas decorativas.



Piensen ustedes que cuando se edificó la casa, ese pórtico miraba hacia un amplio jardín -limitado por una reja baja hacia la poco transitada prolongación del Paseo de la Reforma en su sección Lomas- que en innumerables ocasiones fue marco de las fiestas infantiles de los niños Azcarraga Reyes-Retana…



Ese pórtico de acceso, se adosa a un gran volumen que contiene el “Hall”, iluminado por grandes ventanales y al que al exterior se unen los volúmenes de cocheras (al oriente) y comedor (al poniente); ese comedor crea al exterior una amplia ventana en arco con cinco arcos que sostiene una terraza y limita el volumen más amplio de la construcción.



Ese exterior me trae gratos recuerdos, ya que por muchos años -en Diciembre-, la familia Azcárraga instaló un “Nacimiento” en esa sección nor-poniente del jardín, usando el pórtico como “pesebre” y colocando en torno a un brocal de pozo -que aún se conserva- infinidad de figuras alusivas a la celebración, con reyes, santos, piñatas, gnomos, trineo con venados y niños de coro cantando; siempre sorprendía ver que la entonces tranquila Reforma se saturaba al atardecer, cuando se encendían las luces de aquel popular nacimiento…



Esa zona ya es casi irreconocible, ya que al paso del tiempo y con los nuevos usos que se han dado a inmueble y jardín, el área es ahora estacionamiento para visitantes y el jardín aledaño es ocupado por un amplio galerón para la exhibición de muebles; además, desde hace algún tiempo, la fachada y pórtico se ocultaron detrás de una mampara…




Al interior, el ámbito más significativo de la casa es sin duda alguna el espectacular Hall que sigue al pórtico de acceso; el espacio de doble altura y que ocupa el volumen central de la edificación y se percibe bien iluminado por tres grandes ventanales, alberga monumentales escalera y chimenea y da acceso al resto de las estancias de la residencia.


Al acceder, sorprende al visitante el eclecticismo en el diseño del espacio interior de esta “casa moderna”, que entremezcla elementos de tradición medieval y renacentista, con decoración barroca y neoclásica, donde destaca el magnífico trabajo de herrería de la puerta de acceso (de “Marchand Mercier -ferronnier-, France”) que se contrapone por un lado al candil metálico de influencia gótica, y por otro a la forja en el barandal de la escalera, procedente del catálogo “Swartz & Meurer –Paris–”.

Entre los elementos arquitectónico/decorativos, sorprenden también las bóvedas de arista y arcos fajones de ese Hall, sostenidos por pilastras de tradición académica y orden corintio, además de una colosal chimenea tallada en cantera rosada y características barrocas…

Es importante notar que las fotografías (arriba y abajo) fueron tomadas cuando la casa ya había sido transformada en mueblería, por lo que el amueblado no corresponde al original.



Ese Hall distribuye a otros espacios públicos y privados de la casa, que sorprendentemente se encuentran mayormente en la planta baja -incluida la recamara principal-, dejando el espacio alto para un gran salón de fiesta y otros servicios…

Ese salón de la parte alta -aunque muy modificado- conserva aún parte de la decoración que debió tener en 1939, y que agrega a ese eclecticismo general de la casa un espacio decorado ahora con mosaicos coloridos que retoman algo de la manera andaluza y sevillana en una fuente, rodapié y marcos en ventanas y puertas.



Buen ejemplo del signo de ese eclecticismo del “Spanish Colonial”, en boga al final de los años treinta. La casa aún conserva algunas de las características originales, aunque desde el 2010 ha sido intervenida de manera importante, modificando las áreas exteriores y cegando la el portico de acceso. Hasta donde entiendo, el “Hall” mantiene las caracteristicas originales, aunque se retiró el candil metalico, para sustituirlo por una llamativa araña de cristal.



Mención especial merecen los servicios de una de las habitaciones de la planta baja, que con un vitral de características “decó”, agrega interés a ese escogido desarrollo que hemos descrito. Como lo he dicho antes, la fotografía se tomó cuando la casa ya había sido transformada en tienda, por lo que los muebles no corresponden al diseño de 1938.



Para 1995, luego de innumerables cambios en el entorno del inmueble, la casa se abrió al público como “La casa de Las Lomas”, una mueblería que mucho ha evolucionado desde entonces. Aunque se añadió una marquesina con cristales de coores en el acceso, el inmueble se mantuvo intacto.



Desafortunadamente, luego de un periodo de éxito con la expansión del área de exhibición y una extensión en el jardín, la mueblería decidió cegar la fachada original detrás de un desventurado parapeto.



Aunque la casa Azcárraga / Reyes-Retana sigue ahí, muchas de sus características originales ya no se pueden distinguir…

¡Interesante imaginarla en su momento de esplendor, con más de 1,000 m² de jardín!





Este Blog se ha hecho gracias al apoyo incondicional de Julieta Fierro; está dedicado a las “Grandes casas de México” y pretende rescatar fotografías e historia de algunas de las residencias que al paso del tiempo casi se han olvidado y de las que existe poca información publicada. El objeto es la divulgación, por lo que se han omitido citas y notas; si alguien desea mayor información, haga favor de contactarme e indicar el dato que requiere. A menos que se indique lo contrario, las imágenes provienen de mi archivo, que incorpora imágenes originales recopiladas al paso del tiempo, así como el repertorio de mi padre y parte del archivo de don Francisco Diez Barroso y sus imágenes de Kahlo; si utilizan las imágenes, favor de indicar la fuente –aunque advierto que pueden tener registro de autor–. Conforme haya más entradas (ya hay 60), aparecerán en el índice a la derecha de ésta página…



También se puede encontrar un índice general en: http://grandescasasdemexico.blogspot.mx/2016/02/indice-de-grandes-casas-de-mexico.html

















jueves, 27 de octubre de 2016

La casa Barragán / Rodríguez en la calle de Jalapa.




En 1918 el senador Juan F. Barragán Anaya hizo una extensa ampliación a una casa diseñada por José G. De la Lama, que había adquirido para su esposa -María Magdalena Rodríguez Ortiz de Zárate- en la Colonia Roma; la intervención que estuvo a cargo del ingeniero José A. Cuevas y del arquitecto Francisco Centeno, subsiste hasta nuestros días –con algunas modificaciones– en el número 43 de la calle de Jalapa.


La ampliación adquiere particular relevancia por la escalera helicoidal “al aire” – sin apoyos intermedios y fabricada exclusivamente en madera ensamblada– que comunica la planta principal con los pisos altos y que fuera diseño en 1917 del arquitecto Francisco Centeno de Ita, conocido en la escuela de Bellas Artes de la Academia de San Carlos por “…sus finas monteas de Geometría Descriptiva…” y que diez años más tarde sería designado por el Consejo Universitario, primer director de la Escuela Nacional de Arquitectura.




Don Juan F. Barragán Anaya nació en Ciudad del Maíz -San Luis Potosí-, fue hijo de Francisca Anaya y del licenciado Juan B. Barragán (1826-1882), uno de los diputados constituyentes de la carta de 1857 y gobernador de San Luis Potosí en 1869. Casó con María Magdalena Rodríguez Ortiz de Zárate (1862-1961), uniendo así dos ramas de la descendencia de Moctezuma II (Motecuhzoma Xocoyotzin padre de Isabel Moctezuma Tecuichpo Ixcaxochitzin) que desde Pedro Gallego de Andrade -cuarto esposo de doña Isabel Moctezuma-, habitaron en Barragán, del Valle del Maíz -San Luis Potosí- y de cuya unión nació Juan Andrade Moctezuma y cuya línea albergó la casa hasta 1976.


Arriba, el licenciado Juan B. Barragán en 1875. Abajo en una imagen de 1878, aparecen María Magdalena Rodríguez Ortiz de Zárate y Juan F. Barragán Anaya con sus primeros cinco hijos; a la extrema derecha, Concepción Barragán Rodríguez (1880-1916) la mayor, entre sus padres Carmen Barragán Rodríguez (1882-1893), a la extrema izquierda Guadalupe Barragán Rodríguez (1884-1976), y al frente -de pie entre sus padres- María de los Dolores Barragán Rodríguez (1886-1976) que casaría el 30 de agosto 1907 con Mariano Moctezuma Barragán (1877-1942) y cuya descendencia conservaría la casa de Jalapa 43 hasta el inicio del Siglo XXI; sentado en la pierna de su padre, Miguel Francisco Barragán Rodríguez (1887-1917).


Juan F. Barragán Anaya -dueño del Rancho El Carrizal, en el Partido de Hidalgo- fue Jefe de Hacienda en San Luis Potosí y Querétaro; Tesorero General del Estado de San Luis Potosí; diputado propietario del 6º distrito electoral y luego senador propietario por el primer distrito y por el 5º Distrito de San Luis Potosí. Durante el régimen del Gral. Victoriano Huerta, fue miembro del Colegio Electoral de su Partido, así como representante ante el Congreso Constituyente. Al incorporarse sus hijos Juan y Miguel a la Revolución, fue perseguido por el gobierno Huertista y tuvo que salir del país, refugiándose en la Habana. Su esposa María Magdalena Rodríguez mantendría su vivienda en la casa de Jalapa 43 y haría de la morada sitio de desvelo en la Colonia Roma de 1920...




Nos dice Edgar Tavares que “Las joyas del reordenamiento urbano del Porfiriato, fueron las colonias Cuauhtémoc, Juárez, Condesa y Roma. Ésta última es contemporánea de la Condesa y se fraccionó a partir de 1902 sobre los terrenos que para sí se reservaba al casco de ésa hacienda (donde hoy se encuentra la embajada de la Unión Soviética)”. Los terrenos donde se fraccionó la Colonia Roma pertenecieron al “Potrero de ROMA o Romita”, un vetusto asentamiento al noreste del fraccionamiento que recibía ese nombre por ser un asentamiento ROMA o “Romanish” (uno de los apelativos de la comunidad Tzingara o Gitana), del que derivó su peculiar designación, agrupada en torno a la pequeña capilla dedicada a San Francisco Javier, edificada ésta sobre lo que de origen fuera un islote cercano a Tenochtitlan, núcleo del pueblo prehispánico de Aztacalco y vocablo náhuatl que probablemente significa “en la casa de las garzas”...



Al sur oriente de ese asentamiento, se trazó en 1901 la nueva “Colonia Roma”, parte de la aventura de la Compañía de Terrenos de la Calzada de Chapultepec, S.A. Abajo, un fragmento del plano de la Ciudad de México para 1907, en que aparece el nuevo fraccionamiento…



Se dice que los nombres de las calles fueron propuestos por Edward Walter Orrin, Presidente de la Compañía de Terrenos de la Calzada de Chapultepec, S.A., y propietario del Circo Orrin, (cuya carpa se encontraba en el terreno que hoy ocupa el Teatro Blanquita), que además regaló esculturas de leones para adornar la calle de Orizaba. El trazo de la colonia se atribuye a Cassius Clay Lamm y Lewis Lamm Payne, accionistas del proyecto y que además edificarían varias de sus casas.



En esa Colonia Roma, con “calles de asfalto, anchas banquetas con arbolado, agua, parque y mercado”, se habían erigido algunas espectaculares residencias, como muestra de lo que debía ser la tónica a seguir por los habitantes del fraccionamiento.



Destacaba en la esquina de las calles Puebla y Mérida la sorprendente casa de Mr. Edgard N. Brown - entonces Presidente de Ferrocarriles Nacionales-, que con muros de piedra aparente y techos de teja verde, resultaba particularmente memorable…


Luego de servir por varios años como escuela, fue desmontada y reedificada en un promontorio del amplio terreno lindante con la parte alta del Paseo de la Reforma en la zona de Lomas Altas, en una calle que apropiadamente se llama “Cerrada del Castillo”; se conserva como pieza central de lo que sería el fraccionamiento Real de las Lomas y en lo que hoy se conoce como “La Loma” con acceso desde Rivera de Cupia o Paseo de los Ahuehuetes.

El propio Lewis Lamm Payne habitaba sobre la calle de Córdova -esquina con Puebla- en una residencia “tipo americano” que servía además como muestra de las edificaciones que Cassius Clay Lamm producía…



Ese eclecticismo imperante durante los primeros años del Siglo XX se veía complementado con las fastuosas construcciones en derredor del “Parque Roma” que mostraba por un lado el “Edificio Roma” de departamentos, en la esquina de las calles Parque Roma (ahora Río de Janeiro) y Durango, diseñado en 1908 por el ingeniero Randolph A. Pigeon en un dramático estilo que ostenta elaborado trabajo en el aparejo de tabique rojo, y que recuerda el "Midland Hotel & St. Pancras Station" de Londres…



Y justo enfrente, en la esquina opuesta desde donde se tomó la fotografía de arriba, la magnífica residencia, de estilo “liberty”, con el número 43 de Parque Roma, esquina con Orizaba, que mostraba orgullosa la influencia de la “Esposizine Internazionale D’Arte Decorativa Moderna” de 1902 en un diseño de Arnold Spinelli…


Lamentablemente la casa fue destruida y sustituida por varios edificios de poco interés.

Podemos terminar esta descripción con dos residencias más, que reflejan ese multifacético eclecticismo de la Colonia Roma en las primeras décadas del siglo XX, edificadas éstas sobre la propia calle de Jalapa, por el ingeniero Severo Esparza una y los arquitectos Mascanzoni y Spinelli la otra -en los números 44 y 46-, justo frente a la casa que nos ocupa.


Ambas estructuras se mantienen en pié, aunque con varias alteraciones (a la primera se le retiró la techumbre y amplió con poca congruencia), como parte de las instalaciones del Instituto Pedagógico Anglo Español.

Así era el entorno en que para 1907 se edificó la casa de Jalapa N° 43, estructura que en 1918 se ampliaría sobre la primera cimentación compensada y que más tarde sería protagonista de una interesante escena durante el México de fin de proceso revolucionario mexicano…



Sobre un predio con 22m de frente hacia la calle de Jalapa y superficie cercana a los 950m², se edificó en 1907 una residencia moderna “a la manera americana”, siguiendo un ecléctico diseño del arquitecto J. G. De la Lama en colaboración con E. Zwicker. Aunque la Colonia Roma de nuestros días difiere enormemente de aquella de hace 110 años, abajo aparece una imagen de Google-maps que ayuda a identificar el predio edificado por De la Lama/Zwicker.



La mancuerna se había popularizado al edificar pequeños conjuntos de “casas juntas” en la Colonia Americana –rebautizada en 1910 como Colonia Juárez– y después en la Colonia Roma, con inmuebles que a pesar de sus reducidas dimensiones, se mostraban abundantes en referencias suntuarias.



José G. De la Lama (1867-1975) se asoció en 1905 con el ingeniero belga Erghard Zwicker y para la siguiente década, actuó como agente inmobiliario de don Alejandro Escandón y desde entonces su inmenso impacto urbano se conoce luego de su asociación con Raúl A. Basurto (ver: http://polancoayeryhoy.blogspot.mx/2013/04/de-la-lama-y-basurto-sa.html)

Arriba, una imagen de las casas edificadas en 1905 sobre la calle de Marsella por la mancuerna Zwicker/De la Lama; abajo una imagen de 1906 que pertenece a la Fototeca del Instituto Nacional de Antropología e Historia, en que se observa un de grupo de casas –en proceso de construcción– al cruce de las calles de Veracruz (a la izquierda -ahora Av. Insurgentes-) y Oaxaca (a la derecha) con un letrero en que se lee: “DE LA LAMA Y ZWICKER INGs ARQUITECTOS, CALZADA DE LA REFORMA N°5”



En el despacho de diseño, De la Lama contrataba a jóvenes ingenieros y/o arquitectos como el propio Zwicker y eventualmente a estudiantes como José Luís Cuevas, Francisco J. Serrano y Enrique Aragón Echeagaray, incluyendo a sus propios primos y hermano, cosa que queda manifiesta con la amplia variedad estilística en el diseño de fachadas e interiores. Abajo, en una fotografía contemporánea -en que se acusa innegable deterioro-, el grupo de “casas juntas” de la calle de Havre, edificadas en 1906 por Zwicker/De la Lama.



De la Lama y Zwicker construyeron entre 1905 y 1911 una sorprendente cantidad de casas en la colonia Paseo (desde Reforma hasta Marsella) y varias edificadas en la colonia Roma, como media docena en la privada de Flora (de las que varias se conservan en magníficas condiciones), Colima 211, 224 – 232 (que aún sobreviven en buenas condiciones), la manzana limitada por Durango, Tonalá y Veracruz -ahora Insurgentes- (de las que varias con frente a Durango se conservan), o Chihuahua 107 (desafortunadamente demolida), entre muchas otras…



Nos dice Katzman que De la Lama y Zwicker introdujeron… “en sus casas muchas innovaciones en cuanto a comodidad; les gustaban los románticos miradores en las azoteas y hacían series de casas en que cada una era de diferente estilo.” Agrega además que muchas “…se vendieron a crédito y fueron financiadas por el Banco Mutualista del Ahorro, que estaba incorporado al Banco Americano.”

Nunca he logrado averiguar si la casa de Jalapa 43 se edificó para venta o fue encargo específico, pero quedó terminada en 1909, con dos niveles principales, un semisótano y torreón con mirador, con fachada de un eclecticismo que reta clasificación y que debió ser asombrosa en el entorno…


La edificación se separaba de las colindancias y agrupaba en derredor a un volumen principal de cuatro niveles coronado con mirador y en torno al que se agruparon terrazas, escaleras, accesos, balcones y salones diversos; los tres volúmenes principales remataban su alzada con un peculiar alero metálico, creado -sin duda- con la intención de proteger los elementos decorativos de los escurrimientos de lluvia. He encontrado un par de bocetos con iniciales “EZ” que parecerían corresponder a la casa, pero no es sino hasta 1917 que hay información confiable…


Para Noviembre de 1917, la propiedad quedó a nombre de María Magdalena Rodríguez Ortiz de Zárate, esposa del senador Juan F. Barragán Anaya y madre de sus nueve hijos (Concepción, Carmen, Guadalupe, María Dolores, Miguel Francisco, Juan Bautista, María de los Ángeles, Salvador y José Antonio) y con prontitud se preparó para la boda de María de los Ángeles, que casaría el 11 de septiembre 1918, en Nuestra Señora de la Piedad "Romita", con el sinaloense Fernando Cuén Casares.


Don Juan F. Barragán Anaya encomendó al ingeniero José A. Cuevas y al arquitecto Francisco Centeno ampliar la casa de Jalapa 43, con espacio que hiciera de la casa un buen sitio para recibir y encargó que ese aumento hacia el poniente y contra la colindancia sur, estuviera bien iluminado y delimitado por una resplandeciente “vidriera artística” que suministraría Claudio Pellandini, con quien tenía tratos en su tienda del N°10 de la 2ª de San Francisco; en la foto de abajo, tomada en 1919, parte de la fachada norte de la casa original y su ampliación, con vidrieras de la Casa Pellandini.


La ampliación que formaba una amplia “C” en torno a un nuevo espacio de doble altura, tendría una primera aportación relevante en lo que se refiere a la manera de cimentar el volumen agregado; el ingeniero José Antonio Cuevas, consciente del problema que representaba el suave subsuelo de la Colonia Roma, diseñó la primera “cimentación compensada” que años después daría lugar al revolucionario “Sistema de flotación elástica” que él mismo usó en el “Edificio el Moro” de la Lotería Nacional en Paseo de la Reforma N°1, edificado en el predio que había ocupado la casa De la Torre y Mier/Díaz (ver: https://grandescasasdemexico.blogspot.mx/2012/11/la-casa-de-la-torre-y-mier-diaz.html)

Por otro lado, está el sorprendente diseño que para la escalera interior haría el arquitecto Francisco Centeno de Ita, conocido en la escuela de Bellas Artes de la Academia de San Carlos por su curso de Geometría Descriptiva, en el que exploraba la representación de estructuras complejas, y además de “sus finas monteas” era recordado por los modelos de graderías helicoidales que salpicaban su estudio.


Para la casa Barragán / Rodríguez, Centeno diseñó una espectacular escalera helicoidal “al aire” –sin apoyos intermedios– y fabricada exclusivamente en madera ensamblada, que comunica la ampliación de la planta principal (medio nivel arriba) con los pisos altos y permitía aprovechar el iluminado espacio central a manera de galería.


La escalera se sostiene únicamente de sus inserciones arriba y abajo, y aunque es difícil mostrarlo en fotografías, el efecto de ligereza resulta sorprendente; el resultado puede entenderse mejor con la imagen de un diseño metálico en una estructura contemporánea…



En general, Centeno y Cuevas se mostraron particularmente respetuosos con la decoración preexistente en la casa, repitiendo donde fuera necesario los mismos elementos (particularmente las hojas da acanto) en cornisas, rodapiés y carpintería, aunque “modernizando” la apariencia de los nuevos espacios; además incorporaron servicios de vanguardia, que incluían calentadores para agua y nuevos excusados de cadena.



Con esos avances, la casa permaneció por años y enfrentó la parte más compleja de la revolución armada, cuando Juan Barragán Anaya se incorporó al Congreso Constituyente, fue perseguido por el gobierno Huertista y salió del país, mientras que sus hijos Juan y Miguel se incorporaban a la lucha. Abajo, don Juan Barragán Anaya con sus hijos Juan y Miguel en 1918.



Juan Barragán Rodríguez (hijo) tendría una importante presencia durante el proceso revolucionario, al lado del presidente Carranza y alcanzando el grado de general. Luego de la muerte de don Venustiano, sería perseguido por Obregón (que habítaba a un par de calles, en la avenida que ahora lleva su nombre) y sentenciado a muerte, transe en el que cuenta la historia la casa de su madre jugó un papel significativo…


Y dice el pié de foto en la imagen de Casasola:
"La casa de doña María Magdalena Rodríguez Ortiz de Zárate, custodiada por el ejército en 1920, después de que su hijo, el general Juan Barragán Rodríguez, se fugó de esta casa, a donde asistió a despedirse de su madre ya que lo iban a fusilar. Obregón la tuvo cercada por más de dos meses…”




Doña María Magdalena Rodríguez de Barragán siguió habitando la casa hasta su muerte, a los 99 años, en 1961; luego, quedó en manos de su hija María Dolores que había casado en 1907 con Mariano Moctezuma y cuya descendencia, en manos de José Luís Moctezuma conservaría la casa de Jalapa N°43 hasta el inicio del Siglo XXI.
Arriba, el general Juan Barragán Rodríguez; abajo, en una imagen tomada en la escalera helicoidal de la casa, al centro don José Luís Moctezuma Barragán con sus hijos Alejandro, Elsa y Guillermo Moctezuma Arvizu (entre otros).



La casa se volvió contexto acostumbrado para los visitantes de la Colonia Roma y alumnos de las escuelas que ocupaban las residencias de enfrente; además, la casa contigua se destruyó y edificó en su sitio un edificio de departamentos. Las cosas cambiaron en septiembre de 1985, ya que luego de los sismos, las inmediaciones modificaron por completo su dinámica y la casa pasó a ser ocupada por la familia Bonilla…


Arriba, una imagen de la casa en los años noventa; abajo, una toma de Google-maps en que he marcado el terreno de la casa, a la sombra del edificio adyacente…



Ya en el siglo XXI, la casa se puso a la venta y fue nuevamente intervenida con el propósito de utilizarla como residencia, ahora de un anticuario; se refrescaron algunos interiores y renovaron instalaciones, manteniendo buena parte de las características originales, incluida la escalera. Lamentablemente se retiraron los singulares aleros, así como la decoración de la cornisa de la torre-mirador…



Este Blog se ha hecho gracias al apoyo incondicional de Julieta Fierro; está dedicado a las “Grandes casas de México” y pretende rescatar fotografías e historia de algunas de las residencias que al paso del tiempo casi se han olvidado y de las que existe poca información publicada. El objeto es la divulgación, por lo que se han omitido citas y notas; si alguien desea mayor información, haga favor de contactarme e indicar el dato que requiere. A menos que se indique lo contrario, las imágenes provienen de mi archivo, que incorpora imágenes originales recopiladas al paso del tiempo, así como el repertorio de mi padre y parte del archivo de don Francisco Diez Barroso y sus imágenes de Kahlo; si utilizan las imágenes, favor de indicar la fuente –aunque advierto que pueden tener registro de autor–. Conforme haya más entradas (ya hay 60), aparecerán en el índice a la derecha de ésta página…

También se puede encontrar un índice general en: http://grandescasasdemexico.blogspot.mx/2016/02/indice-de-grandes-casas-de-mexico.html

Abajo, la casa en Noviembre de 2016.





















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