lunes, 22 de abril de 2013

La casa de don Feliciano Cobián F. y Rosalía Fernández del Valle en Bucareli.








En diciembre de 1775, el virrey Antonio María de Bucareli y Ursúa entregó a la capital un nuevo paseo: el “Paseo Nuevo”, que casi de inmediato sería conocido simplemente como Bucareli...



Con fruición, don Salvador Novo relata las delicias que aquella calzada brindaba a los habitantes de la capital, y que poblada con más de dos mil hermosos fresnos, hacía la delicia de paseantes; trazado sobre los terrenos desecados de una zona pantanosa, la anchurosa vía contaba tres carriles pareados --un par para coches, otro para caballos-- y a los extremos un par jardinado y dedicado a los caminantes. Contaba tres rotondas con soberbias fuentes (de las que una sobrevive en la Plaza Loreto y frente a Santa Teresa la Nueva) y en la glorieta mayor, una con el escudo de la ciudad que sería sustituida por otra que representaba a “La Patria”; abajo, en una imagen de 1876 y que mira hacia el norte (antes de la reducción del paseo), puede verse la glorieta al cruce con la hoy calle de Atenas y Emilio Dondé, y al fondo se adivina la estatua ecuestre de Carlos IV en el encuentro del Paseo de la Reforma con Bucareli.



Por ese paseo entraron a la Ciudad de México, en 1821 el Ejército Trigarante al consumarse la Independencia, y en 1867 don Benito Juárez a la muerte de Maximiliano I, aunque es necesario aclarar que poco guarda en común con la calle que hoy conocemos: a partir de 1870 –con el Paseo Degollado (Paseo de la Reforma) ganando importancia y prestigio--, el Paseo de Bucareli perdió los andadores y los fresnos, reduciendo así en dos tercios su ancho original. Abajo, una fotografía de “La Patria” que sería destruída con el fin de eregir un monumento a Benito Juárez; la estatua nunca se modeló, pero el sitio sería luego ocupado por un reloj que la comunidad China en México regaló a raíz de los festejos del centenario den 1910…



Dice Novo que “en la ciudad ya no se pasea, el automóvil ha invadido los espacios en los que la gente sentía los latidos de su ciudad”. El Paseo de Bucareli perdió mucho de su atractivo urbano ante el Paseo de la Reforma y para el inicio de S.XX, los terrenos aledaños recibían giros como la “Alberca Pane” o los depósitos de la Constructora Mexicana o los de los tranvías de vía angosta.

En 1902 el comerciante y algodonero español Feliciano Cobián adquiere un predio recién fraccionado (que pertenecía a los almacenes de tranvías) en la esquina de lo que luego sería la calle dedicada al General Prim y el más estrecho Bucareli, y encarga al arquitecto campechano Emilio Dondé la construcción de una casa a la que traer a su familia que vivía en Guadalajara.

Don Feliciano Cobián Fernández del Valle nació el año de 1858 en Valle de Camoca -Consejo de Villaviciosa-, Asturias, España. Sus padres fueron el señor Juan José Cobián y la señora Concepción Fernández del Valle y tuvo tres hermanos: Prudencio, Natalia y Rosario. Doña Concepción murió siendo pequeños los hermanos Cobián, y don Juan José contrajo nuevas nupcias por lo que los abuelos maternos, don Francisco Antonio Fernández y doña Vicenta Álvarez de la Vayina, se hicieron cargo de los niños, proporcionándoles incluso educación superior y así graduándose los hombres como profesores mercantiles (contadores públicos).

Los hermanos Cobián viajaron en 1880 a “la América” y se establecieron en Guadalajara, donde tíos Manuel Justo y Francisco del Valle (prominentes banqueros), y para 1890 se trasladaron a Lerdo, e Durango donde establecieron la “Casa Cobián”, dedicada al comercio del algodón y a refaccionar a los agricultores de la comarca Lagunera. Al poco tiempo rentaron y luego compraron varias haciendas, pasando después incluso a fraccionar grandes partes d esos terrenos y promover el crecimiento de Torreón, Durango e incluso Ciudad Juárez.



En el bulevar Constitución y la calle Feliciano Cobián de la colonia Prolongación Los Ángeles de la ciudad de Torreón, quise fotografiar la efigie de Don Feliciano para ilustrar el texto, pero notarán ustedes que el busto colocado en 1981 –arriba--, se encuentra en malas condiciones…

Los hermanos Cobián participaban en “Casa Cobián” por partes iguales, desempeñando don Feliciano la supervisión del campo y tratos comerciales, y don Prudencio lo relativo a la contabilidad y supervisor de las transacciones comerciales. Ya casados y a principios de 1900, fijaron ambos residencia en la Ciudad de México, y dejaron sus propiedades en manos de apoderados, administradores y empleados, todos ellos de ascendencia española.

Don Feliciano casó en 1899, en Guadalajara, con la señorita Rosalía Fernández del Valle, hija de don Manuel (el tío que recibió a los hermanos en 1880) y procrearon tres hijos --José, María y Joaquín—que vivirían en la nueva casa del Paseo de Bucareli; desde 1901, don Feliciano había intentado adquirir un predio en la Ciudad de México y en 1902 obtiene un predio recién fraccionado de 1,750 m² (que pertenecía a los almacenes de tranvías) en la esquina de lo que luego sería la calle dedicada al General Prim y el más estrecho trazo de lo que había sido el Paseo de Bucareli. Abajo, en un fragmento del “Plano general de la Ciudad de México” para 1903, donde se ha marcado el terreno del “depósito” que cedería su terreno a la casa Cobián de la Ciudad de México.



Para la casa de doña Rosalía Fernández del Valle de Cobián, el propietario solicitó al arquitecto Emilio Dondé, aprovechar los cimientos de una edificación existente y que eran parte del inmueble que fungía como oficinas para la terminal y depósito del “Tranvía de vía Angosta de México / Tacubaya y Mixcoac”. Ese edificio definió una parte del perfil de la casa, a la que con las instrucciones del arquitecto Dondé, se agregaron dos alas a manera de pabellones-mirador de dos plantas y que definen en gran medida el esplendor del conjunto.



La casa a la que los textos siempre se refieren como “Palacio Cobián” se terminó en Noviembre de 1903 y se edificó en el cortísimo período de ocho meses, ya que se aprovecharon fragmentos de la edificación preexistente, que aparentemente tenía muy buena factura y cuyos sólidos cimientos parecen haber sido íntegramente aprovechados, junto con buena parte de la edificación de dos niveles, concebida originalmente como oficinas gremiales...



El bloque central del “Palacio” es un sólido elemento de ocho entre-ejes y seis vanos en las dos plantas, a las que a ambos lados se adicionó un portalón de acceso y una galería de cuatro entre-ejes más. El resultado final es una extendida fachada de quince vanos sobre los poco más de sesenta metros de frente sobre el Paseo de Bucareli; además el inusitado remetimiento de diez y quince metros con un jardín enrejado, permite contemplar la arquitectura que al centro de la composición ostenta un balcón remetido y de agradables proporciones…



En general, la composición arquitectónica responde a los cánones académicos, con un masivo ornamento “cintado” en los arco de medio punto de la planta baja así como un tratamiento más ligero y ornamentado en la planta noble, con fustes jónicos y los dinteles, cornisas y guirnaldas tradicionales; el pretil sustituye los tradicionales balaustres con redondeles ligados, y en los remates aparecen jarrones cónicos (probablemente añadidas posteriormente). Arriba visto desde Bucareli, el acceso derecho al edificio, donde sobresalen los sólidos pilares de la reja de acceso; abajo, la ornamentada ventana del acceso izquierdo.



Los elementos más acertados en la adición de Dondé, son sin duda alguna los portalones de acceso y los extensos miradores de la segunda planta; sobre los arcos de acceso, la ventana ostenta una elaborada talla en el antepecho, y el remate de clave incluye dos complejos cartuchos enmarcados por veneras, roleos, follajes y guirnaldas de rosas, que de origen mostraban el monograma “FCF”. Los miradores altos (ahora cerrados con cristal) muestran fustes pareados de orden dórico y sus balaustres correspondientes.



Ambas alas de la adición han sufrido hundimientos diferenciales y con regularidad aparecen grietas escalonadas en la unión de ambas estructuras. Arriba, el mirador Sur del edificio y abajo una vista completa de la fachada oriente del “Palacio Cobián”.



Mientras los negocios de los hermanos Cobián se desarrollaban felizmente en La Laguna, adquirieron más propiedades en diferentes partes del país; entre ellas sobresale una propiedad en Cuautitlán, Estado de México, junto a la estación del Ferrocarril México-Ciudad Juárez, que se aprovechaba para almacenar pacas de algodón y distribuirlas a las fábricas textiles de otras entidades del país; muchos de esos predios merecen una entrada propia en éste Blog…

En 1909, el “Palacio Cobián” resultó afectado por un severo problema de compromisos y adeudos tributarios de su propietario, por lo que como adeudo predial y a fin de ese año, pasó a ser propiedad del gobierno federal, encabezado por el Presidente Díaz y entregado al ministro Limantour, quien lo asignó a la cartera de Gobernación. En ese estado (ya sin el mobiliario original) pasó a albergar a la legación de los Estados Unidos de NorteAmerica (sic.) en vía a su transformación en la sede de la Secretaría de Gobernación.



Arriba, en una fotografía de Guillermo Kahlo tomada en 1911, el salón de música del “Palacio Cobián”, colocado en la planta baja del ala norte del edificio; la fotografía se tomó con el mobiliario prestado por la familia Sherer para los festejos de Septiembre de 1910, ya que la casa carecía del moblaje adecuado para transformarse en sede provisional de la legación de los Estados Unidos de NorteAmerica (sic.). Abajo, en las imágenes que aparecen en “Crónica de las Fiestas del Centenario”, otro par de habitaciones de la casa que había pasado de la familia Cobián, a la Secretaría de Gobernación.



Al pie de las imágenes dice: “SALA Y DESPACHO DE LA RESIDENCIA DE LA EMBAJADA NORTEAMERICANA.”



En Septiembre de 1910, como primicia y con orgullo, la Ciudad de México mostraba sus edificios iluminados con novedosas bombillas eléctricas, que eran delirio mundial… Abajo, el “Palacio Cobián” de Bucareli en pleno alarde como “Embajada Provisional de los Estados Unidos de América para las Fiestas del Centenario”.



Como se ha dicho antes, la casa se edificó apenas a unos metros de la glorieta donde se planeaba levantar una efigie de Benito Juárez y que sustituiría la fuente y escultura “La Patria”; en 1910 ese sitio fue ocupado por un reloj que la comunidad China asentada en México donó a la ciudad como símbolo de hermandad y amistad. Abajo, aparece una fotografía de ese reloj…



Luego de la caída del Presidente Díaz, se dio un movimiento armado para derrocar la Presidencia de Francisco I. Madero; la “Decena Trágica” se dio del 9 al 18 de febrero de 1813 con intercambio de cañonazos entre Palacio nacional y La Ciudadela. El 11 de Febrero, el Reloj Chino fue alcanzado por los proyectiles y el Palacio Cobián sufrió algunos daños en el mirador Sur. Abajo, el “Reloj Chino” luego del bombardeo.



Ocho años después, al conmemorarse el centenario de la consumación de la Independencia de México, se volvió a erigir una torre del reloj en esta glorieta, con construcción de gran sobriedad y elegancia, altura similar pero con un pequeño campanario cubierto.

Don Feliciano Cobián murió en 1936 (a los setenta y ocho años) en su residencia ubicada en las calles de Lucerna de la colonia Juárez; sus restos fueron inhumados en el Mausoleo de la Familia Cobián Fernández del Valle en el cementerio Español del Panteón de Dolores. Todas las propiedades adquiridas por los hermanos Cobián fueron afectadas severamente durante los movimientos revolucionario y luego políticos de los años treinta; ya que la fortuna se anclaba en la producción algodonera, los hijos José, María y Joaquín vendieron parte de las tierras y el resto les fueron expropiadas. Abajo, en una fotografía de 1936, aparece una vista de avenida Bucareli y las magníficas rejas del Palacio Cobián; al fondo a la derecha, puede verse el “nuevo Reloj Chino”, edificado en 1921 como parte de los festejos de la Consumación de la Independencia…



Abajo, en una fotografía de 1967, aparece una vista en alto de la avenida Bucareli con el reloj que sustituyó al “Reloj Chino” de 1910; en un óvalo rojo aparece el Palacio Cobián. Al centro izquierda, puede verse el edificio “Gaona” diseño del arquitecto Ángel Torres Torrija de 1922 y al centro derecha, la casa que diseñara el arquitecto Manuel Cortina en 1910 y que ahora forma parte de la Secretaría de Gobernación.



Abajo, una imagen aérea de la Compañía Mexicana de Aerofoto fechada en 1959, en donde se marca la casa Cobián; abajo a la derecha, puede verse “La Ciudadela” de la que destaca el parque de acceso donde puede verse el parque dedicado a Hidalgo…



Abajo, en una poco común fotografía de la calle de Bucareli en la actualidad, aparece la fachada oriente del Palacio Cobián frente a una calle despejada; al fondo, el “nuevo Reloj Chino”





En una imagen de Google maps captada en 2011, podemos ver la manzana limitada por la avenida Bucareli y las calles de Atenas (arriba), Abraham González (izquierda) y General Prim (abajo); la manzana es ahora totalmente ocupada por la Secretaría de Gobernación –así como varias propiedades aledañas--, pero el origen de esa concentración es el “Palacio Cobián” que es reconocible en la esquina inferior derecha de esa manzana. A la derecha de la imagen, puede reconocerse también el importante edificio de departamentos “Gaona”, edificado en 1922.

Al conjunto de la secretaría se han integrado varios edificios, entre los que destaca la casa de la familia Fernández del Valle (Bucareli N° 93), emparentada con los Cobián por matrimonio y que fuera diseño del arquitecto Federico Mariscal; la edificación tiene la extraña peculiaridad de tener una fachada abierta hacia el jardín de la casa Cobián.



Finalmente es interesante agregar que al conjunto de la Secretaría de Gobernación, también se ha sumado un edificio que ahora forma parte de una de las fachadas más reconocibles del conjunto, por ser la esquina frente al “Reloj Chino” y avenida Bucareli; se trata de la magnífica casa que en 1913 diseñara el Ingeniero-Arquitecto Manuel Cortina García en Bucareli N° 85.



La casa que aparece arriba en su estado original, ha sido extendida y duplicada como parte de una extensa fachada sobre la calle de Atenas y sobre la que figura el escudo y epígrafe de la Secretaría.



El “Palacio Cobián” sigue siendo la denominación de la sede de la Secretaría de Gobernación, aunque el edificio original ha sido extensamente modificado.



Este Blog se ha hecho gracias al apoyo incondicional de Julieta Fierro; está dedicado a las “Grandes casas de México” y pretende rescatar fotografías e historia de algunas de las residencias que al paso del tiempo casi se han olvidado y de las que existe poca información publicada. El objeto es la divulgación, por lo que se han omitido citas y notas; si alguien desea mayor información, haga favor de contactarme e indicar el dato que requiere. Si utilizan las imágenes, favor de indicar la fuente –aunque advierto que pueden tener registro de autor–. Conforme haya más entradas (ya hay más de 50), aparecerán en el índice a la derecha de ésta página…

También se puede encontrar un índice general en: http://grandescasasdemexico.blogspot.mx/2016/02/indice-de-grandes-casas-de-mexico.html



15 comentarios:

  1. mi estimado amigo, lo felicito por este blog tan interesante en verdad lo he leido con avides.
    desde que era muy joven trabajaba en la colonia san rafael y me llamaban mucho la atencion las mansiones casi ruinosas que existen por esos rumbos.
    ojala pudiera hablar sobre algo de la col san rafael.

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  2. Excelente compilación de la hitoria de estas construcciones. Muchas gracias por compartirlas con nosotros.

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  4. Es una pena que construcciones como las del Palacio de Cobián no logremos recuperarlas al 100 y que tengan que usarse como oficinas de gobierno. Sí, embellecen a la ciudad, pero tal vez su destino pudiera ser algo mejor como en Casa Lam.

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  5. Gran blog no hay como agradecerle toda la información que nos brinda sobre la arquitectura e historia de nuestra ciudad,siempre había querido saber la historia de esta casa.una duda es cobian o Covian son lo mismo? De casualidad no sabré si don Feliciano tenía algún pariente de nombre Miguel ?

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    1. Marisop,
      Me temo que no tengo más información...
      ¡Gracias a usted!
      RF.

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    2. Covian es un toponimio, es decir toman por apellido su lugar de nacimiento. "En 1141 don Pedro Alonso natural de las torres de Covian en el Concejo de Colunga" así se describe en la historia de la familia. Todos los Covian o Cobian son originarios de las torres de Covian, y todos son parte de un mismo tronco que a lo largo de los siglos sucesivos tomaron distintos caminos, pero el origen es el mismo.
      http://www.rutistica.com/2014/07/carlos-v-en-colunga/ Le envio este enlace en el que se ven fotos de la casa de los Covian en Colunga.

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  6. Una anécdota sobre el Cobìán que supe cuando trabajé en la Secretaría de Gobernación, ignoro si es cierta o no. Se dice que al hacerse la cesión al gobierno de Díaz, se puso como condición que en esa casa nunca se hablara de política. Se refiere que siendo Secretario de Gobernación Luis Echeverría, en una reunión con los reporteros de la fuente, alguien comento esa supuesta condición y le inquirió sobre ella al Secretario, el cual respondió que no existía incumplimiento alguno a esa promesa, puesto que en Gobernación "no se habla de política", entonces cuando los reporteros sorprendidos le dicen que eso no era posible, el Secretario aclaró que "en Gobernación no se habla de política, en Gobernación, se hace la política". Cierta o no, me parece la anécdota muy pintoresca. Le felicito por este interesante blog que estaré visitando seguido. Saludos

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  7. Fantástico blog!!! No hay más que decir!!!

    Una pregunta -me surgió revisando los planos-: la calle de Pane es la que ahora se conoce como Atenas?

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    1. ¡Hola “Lord of The Cookies”!
      Es Atenas…
      Puede resultar más ilustrativo el plano que aparece en https://grandescasasdemexico.blogspot.mx/2015/08/casa-gargollo-rivas-mercado-university.html, que aunque se refiere a la casa de la familia Gargollo, incorpora la zona de la calle de Atenas y la alberca Pane…
      ¡Saludos!
      Y gracias…
      RF

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  8. Fantástico blog!!! No hay más que decir!!!

    Una pregunta -me surgió revisando los planos-: la calle de Pane es la que ahora se conoce como Atenas?

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  9. Uno nunca tiene idea de cuando llegará un visitante, veo que este posteo se realizo en el 2013 y 4 años después esta información sigue siendo relevante. Gracias :)

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