viernes, 22 de enero de 2016

Casa de campo de don Arturo Quintana y Mercedes Peñafiel (“La Castañeda”)




Conocido por los lugareños como “El castillo del Salto del Agua” y recientemente como “El Hotel de los secretos”, la que fuera casa de campo de don Arturo Quintana Arrioja y Mercedes Peñafiel de Quintana se edificó a partir de 1969 en el municipio de Amecameca –Estado de México–, sito en las faldas del volcán Iztaccíhuatl a poca distancia del poblado de Amecameca, en la zona del “Paso de Cortés”. Es importante subrayar que la casa no está abierta al público general, y recibe únicamente a los visitantes convidados por la Congregación de los Legionarios de Cristo y sus instituciones educativas.



Aunque la edificación ha tenido usos diversos, comenzó su historia como parte del edificio de “Servicios Generales” del Manicomio General de México, edificado durante 1909 y 10 en la zona de Mixcoac, sobre un fragmento de los terrenos que habían pertenecido a la Hacienda de la Castañeda –justo sobre la “Casa Grande” y su vergel –, importante propiedad productora de pulque que en su momento perteneció a don Ignacio Torres Adalid, conocido como “el Rey del Pulque”.

Don Ignacio Torres Adalid fue dueño de varias haciendas pulqueras (en los estados de México, Hidalgo y Tlaxcala), aunque San Antonio Ometusco fue siempre la propiedad emblema y predilecta de su esposa, doña María Juana Rivas Mercado, y en la que se creó el hermoso cuento de que don Ignacio llamaba “mis vacas verdes” a sus magueyes...



Arriba, en un magnífico plano dibujado en 1858 y que pertenece a la Mapoteca Orozco y Berra de la Dirección General de Información Agropecuaria, muestro “Plano de la hacienda de La Castañeda levantado por Ramón Adame”. Con el norte hacia abajo, muestra el casco de la hacienda frente al puente que cruza le Río Mixcoac, puente que corresponde al que sería trazo del Ferrocarril de Cuernavaca y ahora Boulevard Adolfo López Mateos.



Además de la hermosa casa que le edificara en 1884 su cuñado -Antonio Rivas Mercado- frente a la Alameda de la ciudad de México en la Avenida Poniente 4” –ahora Juárez– N°18 (Ver: http://grandescasasdemexico.blogspot.mx/2014/06/la-casa-torres-adalid-rivas-mercado.html ), y una quinta de campo construida en 1888 sobre la calle del Calvario 206 (Tacubaya), don Ignacio había reservado parte de una de sus haciendas cercana a la ciudad de México (Mixcoac) como sitio de reunión para todas aquellas personas que durante los fines de semana pretendían distraerse de las labores cotidianas.

Así, la hacienda “La Castañeda” transformada en CENTRO RECREATIVO CAMPESTRE abría sus puertas a quienes quisieran gozar recorriendo sus jardines o utilizar sus salones de baile, en los que por “solamente 25 centavos la entrada” se adquiría el derecho a formar parte de la fiesta y espectáculo. En pleno progreso porfiriano, los terrenos de La Castañeda fueron vendidos (“a buen precio” y a causa de algún problema de impuestos) para construir el más moderno Manicomio General.

Abajo, en una imagen que aparece en el INFORME “entregado por el Ingeniero Contratista Teniente Coronel” Porfirio Díaz en 1910, se puede ver el montículo de “La Castañeda” frente al Río de Mixcoac…



Durante la época colonial, los locos, ancianos y alguno que otro menesteroso eran aislados en instituciones subsidiadas por la iglesia y la beneficencia pública. Tal fue el caso de los hospitales como el Divino Salvador, el de San Hipólito para hombres, y La Canoa para mujeres. La idea del nuevo hospital para enfermos mentales pretendía ofrecer a sus “asilados” una calidad de vida que no existía hasta entonces en México.

El proyecto del Manicomio General contó con el apoyo del gobierno y se consideró debía contar con todos los adelantos arquitectónicos y la más moderna tecnología médica, como la llamada “recuperación y terapia para los enfermos”. El diseño siguió el modelo francés, país que dictaba buena parte de los avances científicos y al que el porfiriato seguía en diversos ámbitos. Un concurso para seleccionar el mejor proyecto se inició en el año de 1881 y como principal exigencia se solicitó incluir una reforma del caduco sistema de salud mental, que permitiera alojar en forma digna una gran cantidad de enfermos, de ambos sexos, en edificios separados pero dentro de un sólo Hospital.

Era indispensable considerar que el lugar estuviera apartado, a fin de garantizar la tranquilidad de los pacientes y la seguridad de la población; lejos de griteríos y posibles contagios “…sin pantanos cercanos o focos de infección, con plantaciones y árboles que amenicen el lugar, agua en abundancia, tierra fértil y lo suficientemente extenso para garantizar hectárea y media para cada centenar de pacientes”.


Se proyectó así un sanatorio moderno cuyo diseño original (arriba) estuvo cargo del Ingeniero Salvador Echegaray, y según nos dice Israel Katzman, se ejecutó con proyecto final a cargo de Ignacio De la Barra y Carlos Noriega; la edificación estaría a cargo del teniente coronel Porfirio Díaz (hijo) –jefe de la “Compañía Mexicana de Construcciones e Ingeniería” –, todo bajo la supervisión gubernamental del ingeniero Ignacio León de la Barra. El conjunto, con capacidad para 1200 enfermos, y donde los internos serían repartidos en 15 edificios y un pabellón de servicios sobre un área total de poco más de 140 mil metros cuadrados, incluía además albergue para médicos y casas para los administradores y director, servicios sanitarios de avanzada, enfermería, talleres, establos, sitio para enfermos infecciosos y “Mortuorio”.


La atención de los pacientes estaría bajo la supervisión de reconocidos médicos encabezados por el Dr. Eduardo Liceaga (amigo íntimo del presidente y precursor de la psiquiatría en México), junto con Miguel Alvarado, José Govantes, Samuel Morales Pereyra y Antonio Romero, quienes como parte de la comisión médica coincidieron en expresar sus observaciones acerca de lo que debería tener un Manicomio General. La resolución final y la propuesta al presidente de la República, se hizo luego del Congreso Médico Panamericano, en agosto de 1896.


Arriba, el “Pabellón de Servicios Generales” en una fotografía de Manuel Ramos, expuesta en febrero de 1910, cuando el edificio estaba ya casi terminado.

De acuerdo con el proyecto, el sorprendente conjunto hospitalario estaría organizado en derredor de un “pabellón de servicios generales, que albergaría la Dirección General, teatro, biblioteca, farmacia y equipo de fotografía, cocina, lavandería, panadería, talleres, baños, y cuarto de máquinas.” Ese edificio central, tendría además un reloj con campanas, “…que deberá ser escuchado en todo el hospital, a fin de poder mantener el orden en los horarios y permitir a los enfermos ajustarse a los ciclos que el manicomio define”.



Los pabellones para los enfermos estaban divididos bajo una clasificación vigente en la época y que diferenciaba entre: “distinguidos, alcohólicos, tranquilos, peligrosos, epilépticos, imbéciles, e infecciosos” separando a un lado a hombres y al otro a mujeres. Los establos y la morgue se encontraban en la parte trasera del conjunto, con entrada independiente para permitir el libre acceso a los practicantes de medicina, todo rodeado de una gran extensión de bosque, jardines y amplias vistas hacia el oriente y Valle de México.

En la foto de abajo, una toma hacia el sur-poniente desde la azotea del edificio de Servicios Generales; en primer plano a la derecha, el edificio central de “Enfermería y Electroterapia” y a la izquierda, los edificios para pacientes “Tranquilas” y “Epilépticas”. Más abajo, como complemento, una fotografía del corredor norte.





Para ésta entrada, me concentraré específicamente en el edificio de Servicios Generales del Manicomio, específicamente en la fachada Oriente, con su diseño de tradición académica proyectada en 1908 por el Ingeniero Echegaray y ejecutada con excelencia por el ingeniero Díaz a partir de 1909.


Salvador Echegaray, fue un reconocido profesional que se graduó como Ingeniero Militar, y en cuyo currículo destacan una importante cantidad de edificios públicos y residenciales; en Veracruz, sobresalen los edificios de Correos y Telégrafos, la Aduana Marítima y la Dirección de Faros…




Además, Echegaray diseñó edificios en Mérida y la Ciudad de México, destacando en la capital, el edificio para la escuela de Jurisprudencia, remodelación que aprovechaba la estructura del viejo convento de Santa Catarina de Siena, en la esquina de las calles que hoy conocemos como San Ildefonso y República de Argentina; entre las residencias, destaca la casa que para don Hugo Scherer Scherer diseñó en 1906 sobre el Paseo de la Reforma, en la segunda glorieta frente al monumento a Colón y en la esquina con la calle de Versalles. La casa resultó severamente dañada durante los disturbios de la “Decena Trágica” en 1913 y fue demolida (el terreno lo ocupa ahora el Hotel Fiesta Americana Reforma)



Del ingeniero Carlos Noriega, podemos mencionar su diseño para el monumento a Morelos en la plaza de la Ciudadela, mientras que del ingeniero militar Ignacio De la Barra, es interesante hacer referencia a su proyecto para la casa De la Torre y Mier / Díaz que en 1891 se edificó en Plaza de la Reforma N°1, frente a la estatua ecuestre de Carlos IV (ver: http://grandescasasdemexico.blogspot.mx/2012/11/la-casa-de-la-torre-y-mier-diaz.html)



Por su parte, Porfirio Díaz Ortega, hijo del presidente de la República, se había hecho también de una sólida reputación como ingeniero constructor, contando entre sus obras la modificación al Palacio del Marqués del Apartado –obra de Manuel Tolsá–, edificio que se convertiría en la Secretaría de Justicia e Instrucción Pública, así como la construcción de la Escuela Normal de Maestros en Popotla –Tacuba–, edificio que por años se conoció como Colegio Militar.





Las labores para la edificación del Manicomio General a cargo de Echegaray/Díaz, comenzaron en 1908, con el bardeado del terreno y la nivelación de las diversas plataformas para los numerosos edificios. Los trabajos continuaron ininterrumpidamente hasta Septiembre de 1910 bajo la supervisión detallada de Noriega y De la Barra.




En julio de 1909, el Presidente de la República -General profirió Díaz-, colocó simbólicamente la primera piedra en el edificio de Servicios Generales; selló en un cofre, varios documentos y monedas, ante la mirada sonriente de don José Y. Limantour, auxiliado por su hijo Porfirio. Atrás, a la extrema izquierda de la fotografía, aparece también Victoriano Huerta, que para febrero de 1913, asumiría el poder en medio del caos que siguió a la “Decena trágica” e instaló una dictadura militar que llegó incluso a disolver al Congreso de la Unión…

Así como arriba, abajo aparecen tres imágenes del “INFORME 1908-1910 -entregado por el Ingeniero Contratista Teniente Coronel Porfirio Díaz-”, en que se pueden ver varias de las etapas de edificación del conjunto, resaltando la cimentación del edificio de Servicios Generales y su interesante sistema constructivo, con bóvedas de tabique. Los curiosos huecos cuadrados que se pueden observar, coinciden con lo que sería el patio principal del edificio y estarían cerrados con “bloques de vidrio” para iluminar los sótanos…







Sobre esa cimentación y sótano, se desplantaría el edificio que dio imagen al nuevo manicomio, edificio que en su época fue símbolo de “…la más avanzada tecnología aplicada al progreso de la sociedad.”



Aunque dibujado veinte años después, aparece abajo como referencia, un fragmento del plano de la Ciudad de México que se publicó en el “Atlas General del Distrito Federal” en 1930; elaborado en 1929 por disposición de José M. Puig Casuranc –Jefe del Departamento del Distrito Federal–, aparecen las calles de la ciudad, y en la sección que corresponde a la zona de Mixcoac, se señala el terreno que correspondía al Manicomio General. En la imagen, en que destaca el Río Mixcoac que se transforma en Río Churubusco (y que ahora da nombre a las calles) he marcado –en naranja– la Avenida que hoy conocemos como Revolución y en verde, la Calle de la Castañeda, que conserva ese nombre hasta la fecha, y que daba paso al acceso principal del conjunto.



Es interesante señalar que además de los edificios descritos –del que “Servicios Generales” era la construcción central y más importante–, el conjunto contaba con un bosquecillo en la ladera sur de la colina, justo contra la ribera del “Río de Mixcoac” y en esa zona, contiguas al acceso y frente al edificio central, había también una serie de viviendas para los médicos residentes, casas que formaban parte integral del proyecto inaugurado en 1910.



La construcción del Manicomio General costó un millón setecientos mil pesos y se convirtió en una obra tan importante para el país, que su inauguración fue uno de los actos con que dieron inicio las Fiestas del Centenario de la Independencia. Políticos, intelectuales y personalidades extranjeras, se dieron cita al comenzar septiembre, para inaugurar el nuevo hospital.


Consumada la obra según lo programado, el 1º de septiembre de 1910, desde temprano comenzaron a llegar un centenar de vehículos dispuestos por el gobierno, mientras que los pobladores de la zona y demás curiosos se transportaron en tranvías desde diferentes puntos de la ciudad; así, a las diez en punto, el presidente Porfirio Díaz y su esposa -Carmelita Romero Rubio-, arribaron a la ceremonia inaugural. De igual forma lo hicieron el vicepresidente Ramón Corral, el embajador norteamericano, Henry Lane Wilson y el doctor Eduardo Liceaga, principal responsable del proyecto médico de la “moderna” institución.


Además del discurso inaugural del Dr. Eduardo Liceaga, la apertura incluyó también un paseo por los edificios y una amplia y detallada visita al edificio de Servicios Generales, en donde fue captada la comitiva que acompañaba al presidente Díaz.

En palabras de Liceaga: “Éste, es un momento importante para nuestro país: estamos ahora a la par de las naciones civilizadas, marcando el rumbo de la ciencia y la atención a quienes se benefician de ella…”


Pasaría así el “Manicomio General” a ser parte de las instituciones a cargo de la Secretaría de Fomento, Colonización e Industria, y con una cartera independiente administrada directamente desde la Secretaría de Hacienda y Crédito Público. El modelo operativo, inspirado en el del hospital psiquiátrico de "Charenton", activo en esa época en Saint-Maurice en el Val-de-Marne, Francia…

Abajo, una imagen del patio grande del edificio de Servicios Generales, tal como aparecía en 1930. Nótense los tragaluces en el piso del patio, lucernas para iluminar el vasto sótano del edificio.



Alegremente “¡Tás p’a la Castañeda!” se volvió equivalente a estar loco, pero vivir bien…

Como sucedió con innumerables instituciones, el Manicomio General sufrió enormes carencias durante el período revolucionario y aunque sus edificios conservaban la magnífica factura, el mantenimiento, uso y atención a los enfermos se degradó enormemente. Aunque para 1922, se restableció el tejido administrativo, los siguientes cuarenta años vieron deteriorarse los servicios, al grado de que “La Castañeda” se volvió sinónimo de humillación y desamparo…



Nació así la triste leyenda del “Palacio de la locura”, la transmutación de lo que se había inaugurado como un moderno y eficiente conjunto, transformado para los años sesenta en sigilosa vergüenza de la psiquiatría mexicana...

La noticia de su desaparición se hacía oficial en el periódico Excélsior, en la edición del 27 de junio de 1968, donde se podía leer:
“Hoy dejará de funcionar La Castañeda. El doctor Rafael Moreno Valle, Secretario de Salubridad y Asistencia, presidirá hoy a las 11 horas, la clausura del Manicomio General de La Castañeda que funcionó durante 58 años. El viejo nosocomio ha sido sustituido por una red de modernas instalaciones distribuidas a lo largo y ancho del país…”



Como referencia, aparece arriba una imagen oblicua de la Compañía Mexicana de Aerofoto -fechada el 22 de Octubre de 1958-, que mira de oriente a poniente desde la zona de Mixcoac. En rojo se señala el Manicomio General y con una línea naranja, la avenida Revolución; la línea azul sigue las avenidas Molinos y Río Mixcoac, por donde originalmente corría éste último afluente. Finalmente en verde, se señala la línea del ferrocarril, que sirve como referencia para lo que sería el trazo del Blvr. Adolfo López Mateos (Anillo Periférico).


Abajo, en una toma de Google earth de 2014, se señala el perfil aproximado del terreno del Manicomio General, espacio que ahora ocupan el conjunto “Torres de Mixcoac”, parte de la U.H. Lomas de Pateros, la tienda Walmart, el “Parque Deportivo y Cultural Plateros” y un fragmento de la ENP N°8 UNAM. Como referencia, se puede considerar que el edificio de “Servicios Generales” de que trata ésta nota, estaba justo donde ahora se levanta la tienda -y una porción del estacionamiento- de Walmart Plateros.




Cuenta Ana Paula Fernández del Castillo Quintana, que “En 1968 se estaba construyendo el Periférico, y La Castañeda estorbaba un poco el trazo de la nueva vía rápida; mi abuelo Arturo, que estaba lorenzo de remate dijo: ‘¡No! ¡Cómo vamos a tirar esta maravilla a la basura!’. Y pus la rescató”.



El ingeniero Arturo Quintana Arrioja era un prominente industrial a cargo de la compañía “AQ Industrial”, especializada en carpintería; aunque menos conocida que la corporación de su hermano Bernardo (Ingenieros Constructores Asociados -ICA-) dejó gran cantidad de edificaciones reconocidas, entre las que destacan la “Montaña Rusa” de los Juegos Mecánicos de Chapultepec (edificada en 1964, con una altura máxima de 33.5 m.) y los trabajos interiores de la nueva Basílica de Guadalupe.



Todo parece indicar que en junio de 1968, luego del anuncio presidencial respecto a la desaparición de “La Castañeda”, Quintana se acercó a los responsables de la demolición del conjunto a fin de adquirir algunas partes de la cantería; luego de varias reuniones, entró en contacto con las autoridades de la Beneficencia Pública –propietaria legal del inmueble– y para agosto de ese año gestionó la obtención de la fachada del edificio de Servicios Generales. En septiembre de ese año, justo cincuenta y ocho años luego de ser inaugurado y luego de inventariarse cada una de las piedras que conformaban la fachada del edificio, se desmontaron los muros y las piedras fueron trasladadas al Estado de México.


A unos 3 Km. hacia el oriente del pueblo de Amecameca y por el camino al poblado de Coapexco, don Arturo Quintana Arrioja había adquirido de Francisco Ros Llopis una propiedad de poco más de doce hectáreas, justo en una cañada de la ladera sur del volcán Iztaccíhuatl. Dentro de la propiedad se hallaba “el salto”, cascada de una de las vertientes que llevan el agua de deshielo al valle y que tiempo atrás había sido asiento de un molino y su edifico ahora en ruinas…



El traslado de la fachada principal del edificio de Servicios Generales -del que se hizo un detallado levantamiento contra el que se inventariaron las piedras- estuvo a cargo del arquitecto Emmanuel Lugo, que con Quintana eligió una pendiente en el terreno para armar la reconstrucción; el sitio seleccionado formaba un eje Sur-oriente con su estanque (a manera de Jagüey), y la ruina de un viejo edificio que según la tradición, se considera la primera cervecería de América.


Así, lo que fuera la fachada de “Servicios Generales” del Manicomio General de México, pasó a ser la fachada sur de la casa de descanso de la familia Quintana/Peñafiel en Amecameca, con vista hacia una vieja ruina, su estanque y una extensa faja de jardín rodeada por el bosque de coníferas del Iztaccíhuatl.


Arriba, una vista desde el porche de la casa, mirando desde lo alto hacia el Sur-oriente con la ruina y el estanque de “El Salto”. Abajo, una toma de Google maps, en que aparece al centro el eje principal de la casa Quintana/Peñafiel en Amecameca.



El resultado de la reedificación de la fachada del edificio de Servicios Generales de “La Castañeda” en Amecameca resulta sorprendente, en particular si se considera que la opción era su desaparición. Es necesario recordar que lo trasladado es apenas el frontispicio de un enorme edifico que tenía más de 160 m. de fondo y que la distribución interior de lo reedificado no coincide con la estructura original.



Es interesante señalar que se eliminó por completo la plataforma de soporte del edificio original (sótano) y edificaron escalera y rampas de acceso directamente sobre la ladera, cosa que no es evidente al mirar el resultado final; como muestra, puede verse abajo una fotografía del frente norte del edificio de Servicios Generales, donde se hace evidente el que las rampas tenían su propio soporte.



También resulta importante resaltar que en la reconstrucción no se reedificó el techo central a manera de mansarda detrás del reloj, cosa que tampoco resulta evidente al contemplar el resultado.



En lo referente al edificio, el re-ensamble de los sillares por parte del arquitecto Lugo resultó particularmente pulcro, sin reposiciones evidentes, y en conjunto bien lograda. De hecho, se re-ensamblaron incluso buena parte de los balaustres de las barandillas de rampas y escalera de acceso, cosa sorprendente considerando la fragilidad de las tallas.


En lo que para los años 70’ era casa de descanso, y particularmente en el remate central y el porche de acceso, es posible admirar el diseño de los ingenieros Ignacio De la Barra y Carlos Noriega, así como la ejecución de Porfirio Díaz, con buena parte de los elementos de diseño en boga durante el eclecticismo predominante en el México de la primera década del siglo XX.



De ser testigo de la vida dolorosa de los locos y marginados sociales recluidos en el manicomio de La Castañeda, la fachada se convirtió en el frontispicio de una casa para la fiesta y el regocijo. Según recuerda Ana Paula Fernández del Castillo a la mansión llegaban los scouts, invitados por su abuelo, así como los miembros del clan Quintana, a realizar sus festejos familiares:

“Aquí se casó mi tío Arturo, el hijo mayor de mi abuelo. Los nietos, de niños, nos fascinábamos con lo que en esa casa ocurría. Mecano grabó en la finca uno de sus videos. ¿Te acuerdas del comercial de las pastillas Halls, de un señor que volaba con su paraguas? Pues eso se filmó ahí. Nosotros fuimos testigos de esos eventos. Era muy divertido, aunque al principio nos daba un poco de miedo la fachada, porque sabíamos que había sido la entrada del manicomio…”

Abajo, una imagen del video para la “Tecno-Balada” del grupo Mecano “El Mapa de tu Corazón” en que se decía: “Le has querido comprar una jaula - le has querido meter en tu cama - pero la ventanas de tu cuarto - miran al viento…”



Don Arturo Quintana Arrioja murió el 12 de enero de 1986 y se dice que poco después doña Mercedes Peñafiel ahora viuda de Quintana donó la propiedad a los legionarios de Cristo para que los religiosos realizarían retiros espirituales, convivencias de jóvenes y cursos de formación académica; también existe la documentación relativa a que “El Castillo del Salto” se vendió al CENTRO VITA SOCIEDAD CIVIL, el 28 de febrero de 1989 por $88’762,650.oo

Los siguientes treinta años han sido de altibajos para el edificio, y aunque a la propiedad se le añadieron una serie de edificios al poniente de la casa original -que corresponden al “CIDEM Amecameca”- la casa de campo ha permanecido inalterada.

En su más reciente reaparición, el inmueble forma parte de la adaptación de la serie televisiva española “Gran Hotel” como “El Hotel de los Secretos”…



Para la filmación, al edificio se le añadió una mansarda de utilería a todo lo ancho, cosa que permite recordar el diseño original por parte del ingeniero Echegaray, y adaptar el inmueble en su caracterización como hotel decimonónico…


Arriba y abajo, dos imágenes publicitarias de “El Hotel de los Secretos” adaptación de la serie “Gran Hotel” que se filmó en lo que fuera la casa de campo de la familia Quintana/Peñafiel a final de 2015, con la producción de Roberto Gómez Fernández. En la toma de abajo, aparece frente a la casa el actor Erick Elías.



Algunas magníficas tomas de la casa aparecen en: https://www.youtube.com/watch?v=RiRNnUMyNhg





Arriba, una fantástica fotografía de 1910, captada por Guillermo Kahlo; apareció en el álbum editado por la empresa Müller Hermanos para las Fiestas del Centenario de la Independencia de México, en que don Eugenio Espino Barros nos decía: “Aquí aparecen las imágenes del México en su parte monumental, culta, industrial, agrícola y bella… Es una manera gráfica de dar a conocer nuestro país, con los edificios que hacen de la nuestra, una nación moderna y a la vanguardia.”

Abajo, la casa de descanso de Arturo Quintana Arrioja en una fotografía de 2010.





Este Blog se ha hecho gracias al apoyo incondicional de Julieta Fierro; está dedicado a las “Grandes casas de México” y pretende rescatar fotografías e historia de algunas de las residencias que al paso del tiempo casi se han olvidado y de las que existe poca información publicada. El objeto es la divulgación, por lo que se han omitido citas y notas; si alguien desea mayor información, haga favor de contactarme e indicar el dato que requiere. Si utilizan las imágenes, favor de indicar la fuente –aunque advierto que pueden tener registro de autor–. Conforme haya más entradas (ya hay más de 50), aparecerán en el índice a la derecha de ésta página…

También se puede encontrar un índice general en: http://grandescasasdemexico.blogspot.mx/2016/02/indice-de-grandes-casas-de-mexico.html







107 comentarios:

  1. Que interesante artículo Rafa! Esta labor tuya de rescate y difusión de estas joyas de la historia de arquitectura mexicana es estupenda, gracias por compartir!

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    1. Me ha resultado EMOCIONANTISIMO ver toda esta construcción nuevamente, La Castañeda,cuando iba en la primaria(1955-1960 )nos llevaban al cine ahí, como buenos chicos traviesos nos metíamos a todos lados jamás nadie nos hizo o dijo algo malo, era evidente la poca higiene de la gente que deambulaba por todas las áreas, aunque suene raro o de locura ME SENTIA UNA PRINCESA EN ESE ENORME CASTILLO, ....GRACIAS POR REGALARME ESTE MOMENTO TAN FELIZ HOY 9 DE DICIEMBRE DE 2016.

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  2. ¡Super interesante! ¡Gracias por compartir!

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  3. He disfrutado este texto, muchísimo. Conozco un par de casas hermosas de México. Quinta Gameros en Chihuahua y Casa Montes Molina en Mérida. Gracias por compartir.

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  4. Muy interesante esta descripción del que fuera un edificio emblemático del porfiriato que, por diversas circunstancias fue un proyecto mal logrado y que tuvo que cerrar en 1968. No obstante, queda en su explicación vacios que me gustará que nos ayude a aclarar como: ¿quién fue Arturo Quintana Arrioja? ¿Por qué se trasladó al Estado de México y cómo fue el edificio de La Castañeda?¿Por qué se ha mantenido en secreto su ubicación? Ahora con el estreno de la Telenovela tomará importancia su investigación. Muchas gracias y saludos. Los jóvenes universitarios, nueva generación de mexicanos, deben conocer esta interesante historia. Garcias

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    1. Gracias por el comentario...
      Creo que al leer las descripciones quedarán contestadas buena parte de sus dudas.
      En lo que se refiere a "¿Por qué se ha mantenido en secreto su ubicación?" debe haber un mal entendido; el sitio que ocupa la casa cerca de Amecameca es ampliamente conocido desde que en 1969 se re-edificó...
      ¡Saludos!
      RF

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  5. Uhhh, cuantas veces jugué yo en esa casa! Cuantas reuniones familiares! El lugar era magnífico y Don Arturo Quintana un señorón!! Al igual que su esposa Meche.

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  6. Felicidades !! Excelente!!

    Felipe Correa Etchegaray

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  7. Que locura más productiva ese rescate de fachada! Felicidades y gracias por compartirla!

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  8. Excelente información sobre esta casa conocida como Manicomio General "La Castañeda". Yo vivo a unas cuadras de lo que fue este inmueble en Mixcoac. Felicitaciones por tu labor Rafael Fierro.

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  9. Agradabilisima lectura, a la manera de cuento proustiano, de los avatares de La Castañeda; un lugar-bello- nacido para fracasar y que sin embargo,por circunstancias históricas (muy mexicanas) se salva de la debacle,manteniendo el tipo y convirtiéndose en una leyenda con más romanticismo que tragedia.
    El texto, impecable y la narración histórica, dignas de ser aplaudidas por lo que de legado tienen.
    Muchísimas gracias por compartir.
    El archivo fotográfico, un lujo añadido!

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  10. Felicidades por su investigación y por permitirnos conocer una parte de nuestro México mágico.

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  11. Excelente artículo, recordé el libro "la Castaneda" de Cristina Rivera Garza

    Saludos

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  12. Excelente artículo, recordé el libro "la Castaneda" de Cristina Rivera Garza

    Saludos

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  13. Actualmente ¿qué uso tiene la casa?

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  14. Excelente trabajo, ¿Actualmente que uso de le da al inmueble?

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  15. Excelente trabajo, ¿Actualmente que uso de le da al inmueble?

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  16. Gracias por compartir esta interesante narración histórica de lo que fue el Manicomio de la Castañeda, su diseño, construcción y cómo llegó a Amecameca su fachada.
    Mucho de lo acontecido en torno a la Castañeda ha estado relacionada con mi vida. Viví mi niñez en Mixcoac y mis primos vivían en la Calle de la Castañeda, desde chica conocí su fachada observándola con miedo y con respeto. Mi suegro trabajó en un pabellón, el fué psiquiatra y vivió ahí, así como mi ex esposo, en una de las casas para los médicos. Conocí bien a la familia Quintana Peñafiel (mi papá les vendió nuestro jardín en calle Fuego, Pedregal, donde estaba mi casa de muñecas ) y de quienes guardo recuerdos con cariño, especialmente de Arturo y Meche Quintana Peñafiel.
    Ahora desde hace 16 años dirijo una OSC que brinda educación y apoyo a personas con trastorno mental y a sus familias por lo que conocer las historias en torno al hospital psiquiátrico la Castañeda y la situación de las personas que ahí vivían han sido de mi interés.

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  17. Magnifico Articulo, quede muy emocionada ya que yo estuve ahi un par de veces, la asociación de padres de Familia del Instituto Miguel Angel organizo 3 años seguidos un paseo de todo el dia con familias. Me recordó tanto a mi Padre que con emoción nos contaba la historia de la Castañeda, Mil gracias por revivir estas emociones en mi

    Carmen Niederer

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  18. Tuve el privilegio de conocer -muy jovencito- el interior de la Castañeda y tratar a uno de sus últimos directores,el Dr. Francisco Núñez Chávez. Su investigación es excepcional y recupera, a través de sus edificios emblemáticos, el perfil de una ciudad transformada.Su magnífico "blog" es una isla de inteligencia y sensibilidad sobre la historia contemporánea de la Ciudad de México.

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  19. Afortunadamente fui en 2 ocaciones invitado por Lalo Quintana,y me la pase muy bien ...Un maravilloso lugar y la cervecería Alemana de enfrente. !

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  20. Muy interesante esta recopilación de datos históricos de ésta construción del porfiriato. Crecí oyendo relatos de Dn Porfirio y mi abuela de joven pasaba temporadas en su casa. Su padre era General y gobernador de Yucatán y muy amigo del presidente. Saludos.

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  21. Más que leer, me bebí este artículo que me transportó en el tiempo a las diferentes etapas del edificio. La historia es maravillosa, como para escribir una novela. Gracias Rafael Fierro Gossman por compartirla.

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    1. ¡Mil gracias Lydia!
      Ahora... ¡A escribir la novela! :-)
      Saludos.
      RF

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  22. Maravillosa la narración de tan interesente monumento histórico. Me permito expresar lo afortunada que fui de haber convivido muchos pero muchos año con la familia Quintana Peñafiel y me hizo reflexionar mucho el comentario hecho por su nieta Ana Paula que su abuelo "estaba lorenzo de remate". Don Arturo fue un gran personaje que lego "su ser" a sus amistades y a nuestro México.

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  23. Muy interesante conocer esta información que es parte de nuestra historia.

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  24. Tuve la oportunidad de conocer la casa recien transportada a Amecameca invitada por Beatriz Flores Peñafiel, mi querida amiga de la carrera de Biología de la UNAM en aquella época. Lo que más me impresionó en aquella visita fue el lugar por su maravilloso bosque, la cascada y que cada piedra del edificio estaba numerada, para poder ser reconstruida exactamente como era.
    Muchas gracias por compartir esta información, la disfrute mucho.

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  25. Mil gracias por haber escrito este articulo tan interesante y constructivo. Siempre habia escuchado sobre !el manicomio! o la Castañeda ya que habia conocido algunos parientes de parientes que habian terminado su triste vida ahi. Muy interesante y las tima que han hechado a perder nuestra ciudad que recuerdo con gran cariño antes de marcharme a estudiar fuera y represar muchos años despues. Vivo en Polanco y con tanto cambio me ha tocado perderme y no reconocer ........como nunca voy a comer fuera no me dicen nada los nuevos restaurantes.....mi paladar no conoce el gusto de tantas variedades tan mezcladas.

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    1. Me da gusto que le haya resultado interesante... ¡Saludos! RF.

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  26. Presentación del Dr. Jesús Siordia Gómez, circa 1974, en el Simposium Sobre la Historia de la Psiquiatría en Mexico, llevado a cabo en la casa de los Señores Quintana de Amecameca.

    El frente de dicha casa particular en Amecameca, formaba parte del frontispicio del edificio principal del pasado Manicomio General de la Ciudad de México que se encontraba en Mixcoac y cuyas magníficas rejas se abrían en donde terminaba la Calle de la Castañeda y al cruzar los rieles del Antiguo Ferrocarril de Cuernavaca.

    “Debo dar un voto de agradecimiento a los Señores Quintana porque siendo personas que nunca han tenido el menor interés por la psiquiatría tuvieron la idea de adquirir este precioso edificio estilo victoriano francés por su belleza arquitectónica cuando la obligación moral de defender éste edificio y más que el edificio, toda la institución del Manicomio General de la Castañeda, era de los psiquiatras mexicanos de la época que no lo supieron hacer.

    “El Manicomio de la Castañeda fue objeto de una campaña cruel, perversa, para desacreditarlo, para declararlo obsoleto cuando apenas tenía 50 y tantos años de haber sido inaugurado. Treinta edificios sólidos que podían haber sido eternos. Con apoyo oficial de las autoridades se desató una campaña de descrédito de ese hospital. Autoridades del país que necesitaba muchos más hospitales además de ese, apoyaron esta campaña de descrédito permitiendo su destrucción simplemente por la voracidad y la corrupción de los funcionarios que lo vendieron.

    “Debe saberse que este Manicomio con 47 hectáreas fue vendido en 47 millones de pesos, es decir, un millón de pesos por hectárea, incluyendo sus treinta y tantos edificios.

    “Debe saberse también que cuando se les invitó a ustedes, antiguos compañeros médicos del Manicomio, a unirse para defender a un hospital que les había permitido su formación profesional, en lugar de resguardarlo, a cambio de ocupar plazas, ocupar posiciones en la “famosa” nueva organización, no habían querido unirse para defenderlo.

    “El Manicomio se declaró obsoleto a pesar de no tener ni 60 años de servicio. Quién se atreve en Francia, en París, a declarar obsoleto el Hospital de la Salpétriére que fundado por Luis XIV sigue manteniéndose como magnífico hospital general y psiquiatrico y que fuera el ejemplo a seguir en la construcción del Manicomio! Vetusto, antiguo hospital histórico de París, totalmente modernizado en sus instalaciones interiores.

    “En la misma época en que la Asociación Psiquiatrica Americana suprimía el Bellevieu Hospital en la C. de New York por estar construído en un edificio de catorce pisos, considerándose los edificios elevados como los más inadecuados para enfermos psiquiátricos, aquí en la C. de Mexico se destruía el magnífico hospital con sus muchos terrenos para terapia ocupacional, talleres y huertas. El enfermo mental eventualmente y por generaciones a venir se condenaba literalmente, a estar enjaulado en un edificio de 9 pisos, quitándole la posibilidad de una estancia más humana en el amplio nosocomio.

    “Insto a los médicos psiquiatras jóvenes aquí presentes, y a los médicos del futuro, a luchar por sus instituciones educativas. Aún el hospital que ahora tienen, es su campo de aprendizaje, es su libro abierto. En lugar de sentirse desesperanzados hacia el futuro, en lugar de declararse impotentes ante las injusticias y atropellos de las autoridades en el pasado, es importante y obligatorio saber y conocer la historia: Nuestra historia y la de nuestras instituciones más apreciadas y valederas, pero fortalecer y defender lo que de valor tengan y nos ofrezcan para la posteridad y las generaciones a venir.”

    Dr. Silvia Siordia transcribe lo anterior del original, el 14 de febrero de 2016.

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    1. ¡Muy interesante! Gracias por compartir... ¡Saludos! R.F.

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  27. La madre institución, !Que maravilla! Y que tal el maniquiur de Cholula y San Juan de Dios? Hermoso articulo.

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  28. Me encanto ... es hermoso conocer la historia a través de las fotografías ... excelente artículo ... Felicidades !!!

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  30. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  31. Agregué un dibujo del diseño original, que aparece en el libro "Arquitectura del Silo XX" de Israel Katzman...
    ¡Saludos!

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  32. Don Rafael Fierro Gossman,

    Como habitante de la Unidad Habitacional Torres de Mixcoac, agradezco de corazón este extraordinario resultado de su esfuerzo, admirable en muchos sentidos. Mi abuelo materno, "habitó" por algún tiempo el entonces manicomio.

    Hoy tengo más información del lugar, de la que pude obtener durante varias décadas.

    Reciba un sincero abrazo.

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    1. ¡Un gusto recibir tu comentario Eduardo!
      Abrazo de vuelta...
      RF

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  33. Muchas gracias por compartir estas historias, ¡¡ hermoso lugar !!

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  34. Excelente publicación, que me hace recordar mi primer año de Preparatorio en el Plantel No.8 en Mixcoac, en 1968 al salir de la escuela teníamos que caminar hasta Av. Revolución para tomar el tranvía PRIMAVERA, en este trayecto pasábamos por el edificio o lo que quedaba de la Castañeda, recuerdo una barda de ladrillo de aproximadamente un metro y hacia arriba alambrado, por donde se podía observar a las personas internas, había una mujer muy famosa que se creía la Emperatríz Carlota y usaba un vestido de la época, sucio, raído, hablando incoherencias por todo el área como jardín y caminos de tierra que daban al frente del edificio.
    Jesús Martínez

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  35. La Castañeda da un poco o un mucho de escalofrío leer la enfermería y electroterapia, uf

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  36. --Wow!!! Increible!!! Saben si se puede pasar????? Vamos todos!

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  37. Gracias por adentrarnos a la historia de nuestra ciudad, me sorprende toda la información que nos muestra que en un país tan hermoso se puede encontrar personas interesadas en darnos más información Gracias por darnos otra forma de ver la historia

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  38. Gracias por adentrarnos a la historia de nuestra ciudad, me sorprende toda la información que nos muestra que en un país tan hermoso se puede encontrar personas interesadas en darnos más información Gracias por darnos otra forma de ver la historia

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  39. Excelente narrativa del lugar a través del tiempo... ¡Felicitaciones!
    ¿Está abierta al público para poder visitarla?

    Sin duda sería una dicha recorrer eso lugares.
    Saludos.

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    1. http://web.uas.mx/web/xNoticia.asp?id=105&Nota=305

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  40. Felicidades, Maravilloso relato...
    Muchísimas Gracias por cvompartir

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  41. Apenas conociendo el origen de ésta casa, no sabía que existía siquiera, pero es hermosa la fachada y llena de tanta historia, gracias por compartirla

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  42. Muy buen artículo !... Sólo tengo dos preguntas: ¿para qué se usa la casa hoy en día? (es decir, además de la grabación de telenovela), y ¿todavía pertenece a los legionarios de cristo?... Mil grx!... Slx!... M

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    1. http://web.uas.mx/web/xNoticia.asp?id=105&Nota=305

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  43. Espectacular, mil gracias por la narración y las fotos

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  44. Hola, tuve la oportunidad de ir varias veces en los años 80's, el segundo esposo de mi mamá, Mario Frey Arrioja, primo de los Quintana, nos llevaba de cuando en cuando, los fines de semana. Recuerdo un edificio de fachada espectacular, dentro, al pie de la escalera había una carroza, según recuerdo de algún político importante, en su momento. También, dentro de la casa en un salón al lado izquierdo, casi al final de la casa, una mesa como para 40 personas, de madera, muy larga, seguida de la cocina. Del lado derecho un salón de juegos, y en la segunda planta varias habitaciones con baños sauna, o vapor, no recuerdo bien.
    Frente a la casa una cascada, y un pequeño lago de aguas muy, pero muy frías. Al entrar a la propiedad había un trenecito, o las vías de un tren y varias carrozas y vagones en un como garaje muy grande. Cuantas cosas me han hecho recordar, excelentes episodios de mi vida. Si mal no recuerdo, en la Castañeda, ya en Amecameca, se filmó el comercial del lanzamiento del Ford Thunderbird o del Cougar, utilzando las rampas del edificio.
    Creo que mamá tiene fotos de nuestras visitas a la casa.
    Gracias por recordar .....

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  45. Alguien me puede proporcionar el contacto de los propietarios de la casa? o quien la maneja?

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    1. http://web.uas.mx/web/xNoticia.asp?id=105&Nota=305

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  46. Es un relato matavilloso. Tengo conocimiento de que acaban de restaurar la casa del Arquitecto Antonio Rivas Mercado, tal vez podrias escribir algo sobre esa magnífica residencia. Gracias por deleitarnos con tu escritura

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    1. ¡Gracias!
      Espero le resulte de interés:
      http://grandescasasdemexico.blogspot.mx/2015/11/la-casa-de-don-antonio-rivas-mercado-y.html
      ¡Saludos!
      RF

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  47. Gracias por la información, justo quería yo saber dónde había estado y a donde habían trasladado el edificio principal. Lamentó que lo demolieran ya que para mí forma parte de la historia no sólo de la ciudad, del país.
    Saludos.

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  48. Buen dia, he leído todos los comentarios, son estupendos, pero no hay ningún una respuesta Rafael de que uso se le da actualmente a el inmueble, por favor dinos si se puede visitar, me encanta la historia de México y quisiera visitar el lugar personalmente, te agradezco tu respuesta.
    gracias.

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  49. http://web.uas.mx/web/xNoticia.asp?id=105&Nota=305

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  50. Hermoso lugar! Es posible visitarlo? Yo estuve en la inauguración de esta casa de campo. Estoy escribiendo una novela que incluye una escena en esta casa y me encantaría ir. Gracias por compartir

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    1. http://web.uas.mx/web/xNoticia.asp?id=105&Nota=305

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  51. Una pregunta y se puede visitar aún sólo la fachada

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  52. Una pregunta y se puede visitar aún sólo la fachada

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    1. Hola tendrías que pedir permiso a los Legionarios de Cristo, puedes contactarlos en la Universidad Anáhuac Norte en la CDMX preguntando por la DT Dirección Territorial.

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    2. Hola, sabras con que persona en específico poder preguntar lo relacionado con las visitas y demás actividades? Espero me puedas ayudar, buen día.

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  53. Maravilloso artículo, cada foto muy enriquecedora y la información me dejó maravillado. Siempre quise saber la hubicación exacta y la orientación de este hospital tan mal valorado por quienes decidieron su demolición. Afortunadamente una persona, el ingeniero Arturo Quintana Arrioja, tuvo el tino de rescatar por lo menos la fachada de tan valioso edificio.
    Agradezco de todo corazón el tiempo y la dedicación dada a tan enriquecedora narración.

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  54. Parte de mi niñez la viví dentro de La Castañeda.
    Mi tia era enfermera y era residente, así que vivíamos muy al fondo.
    Recuerdo que una tarde me solté de la mano de mi tía y me perdí en el bosquecillo durante un buen rato.
    Un loquito se reía de verme llorar y creo que debió pensar que la loca era yo, ya que le gritaba a mi tia para encontrarla. Yo tenía 7 años. Pero nunca vi nada aterrador ni malo durante todo el tiempo que viví ahí.
    De hecho salimos de La Castañeda ya casi al último.
    Gracias por tan excelente información.

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  55. Se uso también como manicomio en la novela Mañana es para siempre

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  56. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  57. Yo recuerdo que en varias ocaciones asistí cuando estaba chica por 1970, a retiros y a excursiones de los scouts, es un lugar muy bello, lo tenia grabado en mi mente y recordaba que se había llevado ahí piedra por piedra, mas no recordaba en donde era, hasta ahora que vi la foto. Muchas gracias por compartirlo, excelente recopilación.

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  58. La historia es maravillosa. Es invaluable tener acceso a ella para poder conocerla. Gracias por esta labor. Continuaré leyendo más sobre este blog. Un saludo!

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  59. Exelente artículo, me gustaría saber los números de contacto a la casa, ya que a mis compañeros y a mi nos encantaría nuestra foto de generación en ese lugar. Muchas gracias

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  60. Muchas gracias por tan valiosa información. Actualmente se puede visitar? existe algún paseo o actividad para visitas?

    Saludos.

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    1. ¡Hola Carlos!
      Es necesario ponerse en contacto con la Congregación de los Legionarios de Cristo o alguna de sus instituciones educativas...
      ¡Saludos!
      RF

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  61. Hoy fuimos a buscar la casa en Amecameca y resultó un fracaso. Después de recorrer un largo camino de terraceria, nos detuvieron en una caseta diciendo que no se podía pasar, ni siquiera pudimos acercarnos a ver la casa por el exterior. Nos negaron el paso. Alguien sabe algo al respecto? Querido Rafael: tu labor como historiador es una maravilla al rescatar para nuestra memoria tantos tesoros! Un abrazo.

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    1. No sabes cómo lamento el que el recorrido haya resultado vano…
      Cuando menos la visita a Amecameca fue seguramente interesante, con el "jardín de los Leones"( https://grandescasasdemexico.blogspot.mx/2014/01/la-casa-de-campo-de-don-manuel-gonzalez.html), el Convento Dominico de la Asunción y la Piedra del conejo…
      Un abrazo.
      RF

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  62. Las pequeñas historias que constituyen la Historia de nuestro país. ¡Bien por el ingeniero Quintana por interesarse en rescatar la fachada de un edificio tan importante! Y muy mala la decisión de su viuda de donarle ese monumento nacional a una secta religiosa que se ha distinguido por todas las razones equivocadas.

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  63. Tuve el gusto de conocer este hermoso lugar, invitada por una hermana de la señora Meche Quintana, mi muy querida tía Anita Peñafiel y sus hijos, mis queridos sobrinos Alonso Peñafiel.
    Fuimos varias veces de "Día de Campo" y recuerdo una noche que nos quedamos a dormir.
    Todos tenemos muy gratos recuerdos de La Castañeda.

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