miércoles, 7 de marzo de 2018

La quinta Gómez de Parada / Rubín en Tacubaya.




Arquitecto de profesión, Jorge Gómez de Parada y Buch casó el 12 de octubre 1911 con Dolores Rubín Escandón -hija de José María Rubín Kern y María Dolores Escandón Arango-, a quien su madre “regaló de bodas” la Casa Grande de la Hacienda de Santa Catalina del Arenal, mejor conocida como "La Condesa". Con la intervención del Arq. Mauricio de Maria y Campos, Gómez de Parada se encargó de enmendar el viejo casco colonial de la hacienda, creando una edificación de “influencia inglesa” en la Avenida Tacubaya -que ahora es parte del Circuito Interior-, edificación que nosotros conocemos ahora como Embajada de la Federación de Rusia.



La historia de los extensos terrenos y una de sus propietarias, forman aún ahora, parte del colectivo cultural de la ciudad de México y merece algunas líneas, específicamente en lo que refiere a doña María Magdalena Catalina Dávalos Bracamontes y Orozco Espinoza de los Monteros y Castilla, Tercera Condesa de Miravalle y heredera de ese condado de Miravalle, título nobiliario español otorgado el 18 de diciembre de 1690 por Carlos II a los descendientes de Alonso Dávalos y Bracamontes, hijo de María Uliberri de la Cueva y de Alonso Dávalos y Bracamonte, sobrino del monarca español y descendiente directo de Isabel Tecuichpo, quien a su vez era hija del tlatoani (soberano mexica) Moctezuma Xocoyotzin…

Aquella tercera condesa, era entonces descendiente de Moctezuma y emparentada con Carlos II de España, cosa que explica que “La Condesa” fuese un apelativo de indiscutible jerarquía. Aunque las tierras del Mayorazgo estaban mayoritariamente en lo que ahora conocemos como estado de Michoacán - Tuxpan, Jungapeo, Irimbo, Ciudad Hidalgo, Susupuato y Zitácuaro- así como en Compostela, Santispac, y Tepic -en Nayarit-, en el altiplano, “La Condesa” también recibió tierras en las afueras de la Ciudad de México, hacienda que al poniente lindaba con el pueblo de Tacubaya y hacia el oriente legaba hasta el barrio de Romita y sus potreros, tierras que verían aparecer en sus campos de labranza las calles de innumerables urbanizaciones…

En “Balance General al 31 de Diciembre de 1903 para los Colonos de la Colonia Condesa S.A. / Informes del Consejo de Administración y del Comisario a la Asamblea General de Accionistas del 28 de Marzo de 1904” se nos dice que los linderos de la propiedad eran:
“Por el oriente con la calzada de la Piedad que parte de la garita de Belem y termina en dicho pueblo; por el poniente con la calzada o camino nacional que de la garita de Chapultepec va a Tacubaya y con esta misma ciudad; por el sur con el río que va de Tacubaya a la Piedad; y por el norte con el camino nacional de los Arcos de Chapultepec al Salto del Agua y con el potrero de Romita, hoy de Lascurain.”


Arriba, el fragmento de una litografía de Daniel Thomas Egerton que forma parte de “Vistas de México” producidas entre 1830 y 1840, donde desde la loma por la que ahora suben las Avenidas Vicente Eguía y Observatorio, podemos distinguir a la izquierda el cerro de Chapultepec con su vieja construcción miliar (aún no existían el Acázar y actual “Castillo”) y el acueducto de Chapultepec que definiría la avenida que ahora lleva ese nombre. Los terrenos bajos que se distinguen a la derecha de la imagen -enmarcados en rojo-, aún formaban parte del condado de Miravalle y verían aparecer sobre la hacienda Colonias como Juarez, Roma, Condesa e Hipódromo…

María Magdalena Catalina Dávalos y Orozco nació el 2 de junio de 1701 en el palacio del Conde de Miravalle –edificio que aún existe en la calle de Isabel la Católica número 30, en el centro de la Ciudad ocupado por el “Hotel Downtown”– y en período de bonanza, se controlaban desde ahí innumerables propiedades, incluyendo “Santa Catarina del Arenal” y su producción pulquera, pecuaria y frutal; de entonces proviene el esplendor de la “Casa grande de la Hacienda de Tacubaya”, que recibiría el apelativo “De la Condesa”.



La hacienda había sido integrada por don Juan Hernández Mellado alrededor de 1610 y para 1646 vendida a Teresa Calar de Airolo y sus descendientes, cuya propiedad mantuvieron hasta 1704 cuando su heredero Mateo Guerrero Dávila la remató; entonces, aquellas tierras afloran vinculadas al mayorazgo del Conde de Miravalle, y en “Calle vieja y calle nueva”, don Artemio de Valle Arizpe nos cuenta que don Pedro Alonso Dávalos Bracamonte y Espinosa de los Monteros -2º Conde de Miravalle- “…tuvo una vasta propiedad rústica en las cercanías de la capital, con grandes rebaños y predios de labranza, y con la que regaló a su esposa -Francisca Antonia de Orozco y Rivadeneyra Castilla- y por eso le decían a esa finca la hacienda de la Condesa.”

Arriba, un fragmento de la litografía de Casimiro Castro que forma parte del álbum “México y sus Alrededores” publicada por J. Decaen en 1864 -titulada “La Villa de Tacubaya tomada desde Chapultepec”-, en que aparece a la izquierda, parte de la Hacienda de Santa Catalina del Arenal, donde se distinguen la Casa Grande, el huerto y los extensos magueyales; al fondo se ve la casa de la familia Mier (ver). Abajo, un detalle de esa misma litografía.

En su texto relativo a las colonias “Condesa-Hipódromo”, Jannette Porras nos cuenta que “La arquitectura colonial –del casco–, conservaba en su sobriedad prestigio histórico… La amplia entrada, formada por dos pilastrones que remataban en pináculos, se tendía frente a la calzada de Tacubaya y dejaba ver en el interior de la hacienda -a la derecha- la capilla con cúpula y espadaña, y al fondo la troje de considerable altura y la huerta. A un lado de la entrada -a la Casa Grande- había cuatro ventanas y dos puertas de sobria herrería, una de las cuales conducía a un patio con arcos…”



Y complementando eso, Antonio Fernández del Castillo nos cuenta que “Había gran contraste entre la parte anterior de la hacienda con la posterior. En la primera siempre había el ajetreo propio de donde entran y salen carros y cabalgaduras, se cargaba el trigo para los molinos o se guardaba el grano y las mazorcas en la troje que estaba al entrar…” mientras que hacia el oriente, la Casa Grande abría un pórtico decorado con balaustres donde se contemplaba el apacible huerto.

Porras nos cuenta también que en 1816 la hacienda se dio en arrendamiento por seis años a Antonio Batres -ministro de Ejército y Hacienda-, arrendamiento que concluyó seis años después. Luego, hacia 1827, la última heredera del Conde de Miravalle -Merced Trebuesto de Serrano- vendió la hacienda a Josefa A. de Batres y apenas quince años después -en 1841- el albacea y esposo de la señora Batres -Antonio Batres- vendió la finca a los hermanos Estanislao y Joaquín Flores, quienes para 1869 la habían entregado a la testamentaría de don Vicente Escandón Garmendia.

Don José Fernando Vicente Escandón Garmendia (1814-1876) casó en 1855 con María Guadalupe Arango Escandón (1825-1896) y entregarían secciones de la propiedad a sus hijos María Guadalupe (1856-1902), Alejandro (1858-1910), Manuel (1860-1908), María Dolores (1862-1932), María de la Luz (1866-1881) y Vicente –todos Escandón Arango– quienes fraccionarían y/o venderían la enorme propiedad entre 1880 y 1891.


Arriba, en una fotografía familiar que según el texto que la acompaña fue tomada en 1889, aparecen en la Hacienda de La Condesa –de la entonces lejana Tacubaya-, Guillermo de Landa y Lozano abrazado por María Dolores de Escandón y Arango (cuarta hija de don Vicente y que casaría con José María Rubín), María, José y Guadalupe de Landa y Lozano. Atrás, don Manuel Escandón y Arango (hijo mayor de don Vicente y que heredaría la casa de la plazuela de Guardiola: ver), José Wenceslao de Landa y Escandón cargando a Jorge de Landa y Lozano; además, sentada y vestida de negro, aparece doña María Guadalupe Arango Escandón –esposa de Vicente Escandón y entonces aún propietaria de la hacienda–. (Existen algunas inconsistencias en cuanto a las personas identificadas en el pie de fotografía y la fecha de la toma)

María Dolores Escandón y Arango casó el 29 de noviembre de 1888, en el Sagrario Metropolitano con José María Rubín Kern (1860-1897) y para 1889 daría luz a Dolores Rubín Escandón (1889-1960); admirada por su belleza, Dolores recibiría de manos de su madre el dilapidado casco de la “Hacienda de la Condesa” y terrenos circundantes con motivo de su boda el 12 de octubre 1911 con Jorge Gómez de Parada Buch (1885-1965). Es con ellos que la propiedad tomaría su aspecto actual…



Por su parte, Jorge Agustín Javier Miguel de la Santísima Trinidad y de la Purísima Concepción Gómez de Parada Buch nació el 23 de abril 1885 en la Ciudad de México, y fue bautizado cuatro días después en el Sagrario Metropolitano. Hijo de Jorge Gómez de Parada Valdivielso (1851-1920) y Concepción Buch Echeverría, estaba ligado al marquesado de San Miguel de Aguayo –entre cuyas propiedades destacaba la hacienda de Puruagua– y estudió en Inglaterra, aunque habitaba ocasionalmente y desde 1898 en una casa de sus padres sobre el Paseo de la Reforma (ver)

Durante su estadía en Europa, Jorge fue apasionado deportista, aunque también estudió la carrera de arquitectura; ya en México, fue fundador del Club San Pedro de los Pinos en 1910 -club de donde más adelante surgiría el Club de Fútbol México-, club en que sería jugador y entrenador, campeón de goleo individual y campeón de liga en la temporada 1912-13.

Abajo, una imagen captada el 12 de octubre 1911 en el Tempo de Santa Brígida, aparecen Dolores Rubín Escandón y Jorge Gómez de Parada Buch el día de su boda.



Los novios habían recibido en vísperas de su matrimonio “La Casa Grande” de Santa Catarina del Arenal y sembradíos circundantes de manos de doña Dolores Escandón y Arango de Rubín. Cuando en diciembre de 1999, don Fernando Gómez de Parada Rubín –hijo del matrimonio– fue entrevistado por Jannette Porras para “CONDESA HIPÓDROMO”, le contó que aquella edificación:
“Estuvo desocupada, no sé por cuánto tiempo, antes de que mi abuela se la regalara a mi madre. Mi padre y el arquitecto Mauricio Campos, compañero suyo en la carrera de arquitectura, derribaron la antigua casa colonial del siglo XVI y al capilla situada a su costado, para levantar en su lugar una nueva capilla y una casona estilo inglés, ya que esa era la preferencia estilística de mi padre después de una larga estancia en Londres.”

Abajo, en un fragmento del “Plano de la Ciudad de México de 1907” --que pertenece a la colección Balbás / Diéz Barroso a cuyos herederos agradezco la oportunidad de reproducirlo--, aparece la sección que para entonces aún conservaba de la “Hacienda de la Condesa”-adquiridos por doña María Dolores de Escandón Arango y entregados a Dolores Rubín Escandón y Jorge Gómez de Parada Buch, polígono condicionado ya por el crecimiento urbano de Tacubaya –así como su límite con la Ciudad de México– y el proyecto para la urbanización en torno al “Hipódromo del Jockey Club”. Frente al viejo casco y al otro lado de la avenida, estaba el magnífico predio de la casa campestre de la familia de don Fernando De Teresa Miranda y Susana De Teresa Pesado; también en la imagen, en la parte baja al centro izquierda, se puede ver el predio triangular de la casa de la familia Mier y Celis / Pesado y de la Llave (ver)



En la edificación de la nueva casa, tal y como lo contó don Fernando Gómez de Parada, sería clave la participación del arquitecto Mauricio María y Campos Elguero, de trayectoria corta y poco reconocida, aunque de enorme importancia.

Mauricio María de la Consolación de Maria y Campos Elguero nació el 2 de julio 1878 en la Ciudad de México, hijo de María de la Paz Elguero Pérez-Palacios y Mauricio Maria y Campos Castro; desafortunadamente murió asesinado en 1912, sin haber alcanzado a desarrollar plenamente su capital talento. De su actividad profesional se conservan pocos ejemplos, pero suficientes como para dar clara idea de la notable habilidad que como diseñador y supervisor de obra desplegó en los primeros años del siglo XX.


Aunque trabajó en la compleja erección del Palacio Legislativo (fragmento que ahora llamamos Monumento a la Revolución) su obra más identificable, es la reedificación que sobre el Teatro Iturbide –inmueble construido de origen para el empresario Francisco Arbeu y que recibió las labores del recinto legislativo cuando el de Palacio Nacional se incendió en 1872– hiciera De Maria y Campos para la Cámara de Diputados cuando en 1909 un nuevo incendio arruinó ese recinto. El presidente Porfirio Díaz encargó la conversión del lugar al arquitecto que remetió el paramento ochavado y lo dotó de frontón con un grupo escultórico dentro del tímpano que corona el conjunto –a la manera del “Palais Bourbon” –, soportado por pilastras de orden jónico y tres arcos de acceso a los que se llega por una magna escalinata, revistiendo además los muros de cintillas y motivos ornamentales...


En la sala de sesiones, De Maria y Campos colocó una atractiva cúpula acristalada de la que pende un gran candil y diseñó un templado decorado para el ábside de la tribuna y sus asientos. El propio Díaz inauguró la nueva Cámara el 1 de abril de 1911, sitio donde también enviaría su renuncia apenas 40 días después. En 1988 el edificio fue ocupado por la Asamblea de Representantes del Distrito Federal y desde 1997 lo hace la Asamblea Legislativa.


En su lamentablemente corta carrera, De Maria y Campos diseñó también la “Casa del Estudiante” frente a la Plaza del Carmen, e inició la edificación el 6 de julio de 1910; construida gracias al donativo del entonces Secretario de Hacienda Don Jose Yves Limantour, sobre una estructura metálica de “Aceros Monterrey”, la fachada presenta interesante aparejo de ladrillos rojos, trabajos en cantera y mosaico en “Trencadís”…

También para Limantour diseñó la magnífica residencia frente a Plaza de la Reforma –en la esquina que formaban las entonces calles de Patoni y Rosales al remate del Paseo y frente a la estatua de Carlos IV–, terminada para enero de 1911 pero que no sería ocupada por su propietario original.



El arquitecto Mauricio de Maria y Campos Elguero había trabajado también –en sociedad– con el ingeniero Genaro Alcorta para el diseño del Palacio de gobierno de Chihuahua y al inicio de siglo -en 1908- intervino el diseño del arquitecto Ingeniero Manuel Sánchez Facio en lo que sería la quinta campestre de la familia Limantour-Cañas en Mixcoac: ahí ejecutó una importante intervención, modificando el aspecto del edificio original y dotándolo de modernos servicios, tres nuevos pórticos acristalados, nueva escalera con iluminación cenital y decoración de vanguardia. (ver)



Casi concluida la casa Limantour en Reforma y mientras ejecutaba las obras de terminación para la Cámara de Diputados, De Maria y Campos trabajó con Jorge Gómez de Parada en el diseño de una nueva “Quinta” que sustituiría el viejo casco colonial de la hacienda de Santa Catarina del Arenal con la “casona estilo inglés” que mencionaba Fernando Gómez de Parada líneas arriba, en un diseño que comenzó a edificarse a final de 1911 y De Maria y Campos no vería concluido…



Parece ser que durante su estancia en Europa, Jorge Gómez de Parada Buch practicó diversos deportes, contendiendo con miembros de la realeza y personajes de clase alta, por lo que estuvo al tanto su forma de vida y residencias. Así, no es aventurado pensar que algunas de aquellas edificaciones fueran modelo a seguir, auxiliado además por su formación como arquitecto y el refuerzo de Banister Fletcher con sus capítulos dedicados al “English Renaissance” y “British 19th century architecture” en la trascendental “A History of Architecture on the Comparative Method” publicado en 1896.

En lo particular, es incuestionable la influencia sobre Gómez de Parada –y De Maria y Campos– del “Montacute House” en Somerset - una de las maravillas de la arquitectura isabelina tardía- que en aquel período aún era habitada por los descendientes de Sir Edward Phelips, así como del “Keele Hall” en Staffordshire –del arquitecto Anthony Salvin que en el período fungía como residencia del Gran Duque Michael Mikhailovich de Rusia– y además del grandioso “Harlaxton Manor” en Linconshire, edificado por Anthony Salvin y William Burn, que en ese período era propiedad de Thomas Sherwin Pearson –interesado en el Rugby y que fuera “Bachelor of Arts” en Christ Church, Oxford. Ese sorprendente edificio actualmente alberga el campus de la Universidad de Evansville, y aparece abajo en una fotografía contemporánea.



Aunque la dimensión del diseño para la casa en Tacubaya sería menor, obedece a los mismos principios compositivos a que Fletcher se refería en la descripción de las “Elizabethan and Jacobean Mansions":
“The traditional smaller mansions had a central hall flanked at one end by kitchen and offices, and at the other by withdrawing and living rooms; while the larger type was quadrangular with similar accommodation, but with additional rooms grouped round the court and with a gatehouse… The plans were marked by regularity end even by exaggerated symmetry, which aimed at uniting the various parts in an imposing façade.”


Un magnífico ejemplo del “Jacobean style” es “Keele Hall” en Staffordshire, que con una escala más adecuada a las necesidades de Gómez de Parada, estaba por entonces en manos de la familia Sneyd (pronunciada Sniid), cuando desde 1851 el arquitecto Anthony Salvin había reemplazado la antigua construcción con un magnifico exponente que debe haber influido en las ambiciones de diseño en 1911.



La nueva casa de Tacubaya ocuparía la esquina Sur-poniente del amplio predio poligonal que aún se allegaba el apelativo “Hacienda de la Condesa” sustituyendo por completo lo que aún quedaba de la edificación colonial. El esquema escogido, desarrollaba la edificación a manera de “H”, con un amplísimo espacio central a manera del “central hall” descrito por Fletcher, y a manera de la “casa de descanso” que en México se designaba “Quinta”…



Hacia el oriente, la quinta se beneficiaría del amplio huerto del casco original, creando una gran terraza (hacia arriba en las recreaciones de arriba y abajo) que en altura permitiría admirar el denso arbolado, mientras que hacia el poniente –hacia la Calzada de Tacubaya– remetería su lindero a fin de dar espacio a un jardín frontal visible a través de una reja, alineando la edificación a la avenida (hacia abajo en la imagen de abajo). Al sur, la casa se acercaría a lo que entonces era la “Calle de la Ranchería” –que ahora llamamos Gral. Benjamin Hill–, mientras que hacia el norte, crearía un nuevo acceso y calle seccionando la propiedad –calle que ahora llamamos Chicontepec– a fin de dar paso hacia las caballerizas y cancha de tenis.


La planta en forma de “H” dejaba en la parte central un amplísimo espacio de doble altura e iluminación cenital, donde se desarrollaba el holgado “central hall” (en el eje norte-sur) rematado por una escalera de diseño imperial, mientras que el edificio se desarrollaba en dos niveles y semisótano, además de espacio útil bajo los techos a dos aguas.



Para el complejo estilo del período John Betjeman intentó dar desde 1933 una enunciación contundente:
“The style in which the Gothic predominates may be called, inaccurately enough, Elizabethan, and the style in which the classical predominates over the Gothic, equally inaccurately, may be called Jacobean. To save the time of those who do not wish to distinguish between these periods of architectural uncertainty, I will henceforward use the term "Jacobethan".


En fachadas, la casa Gómez de Parada/Rubín tendría un diseño de características básicamente eclécticas*, con reminiscencias que apelan a los “Jacobean style” y “Elizabethan style” (o "Jacobethan" si hacemos caso a Betjeman) y su influencia del manierismo flamenco y alemán, así como elementos llegados de la tradición renacentista francesa y sus generalizado uso de balaustres. El trabajo de restauración que del ala Este del “Crewe Hall” hiciera en 1866 E. M. Barry (hijo de Sir Charles Barry) el arquitecto del Palacio de Westminster, debe haber estado en la mente de los arquitectos; así, las ventanas ochavadas que rematan los dos pisos de los cuerpos principales del edificio son el más claro ejemplo de esa reminiscencia inglesa –además de los remates a los techos de dos aguas con su perfil mixtilíneo–, pero los marcos dentados, fustes de características neoclásicas, arcos rematados por veneras y colocación generalizada de balaustradas, nos sitúa en un conjunto de escogida complejidad, muy en línea con los diseños de De Maria y Campos….


Arriba, el pórtico Este con vistas hacia el vergel.

* El eclecticismo (del griego eklegein, «escoger») fue una tendencia arquitectónica muy socorrida en el S. XIX que se caracterizó por escoger (sin demasiada acuciosidad) elementos formales y compositivos de diversos períodos, asumiendo que podían llegar a ser compatibles y vinculables, combinándolos y mezclándolos aunque el resultado pudiera ser ocasionalmente confuso, sin asumir unidad orgánica.


Indudablemente, los elementos más conspicuos en la composición de las fachadas, son los grandilocuentes tímpanos cuyos remates de arco culminan en veneras, así como las buhardillas que salpican la composición y están más en deuda con la tradición del renacimiento francés que con la tradición arquitectónica inglesa…



Es interesante mencionar que al conjunto exterior de la casa se agregaron atractivos diversos, donde además de vergel y huerto para regocijo del visitante, había fuentes, poza de nado, “tennis court” y caballerizas con picadero para los magníficos ejemplares que eran atesorados por la familia y lucidos en el hipódromo vecino…


En la imagen de arriba, las cuadras anexas a la casa y abajo la cancha de tenis, en el extremo norponiente de la propiedad; la construcción que se distingue detrás del muro de la cancha, es la “Casa de bombas de La Condesa” (que estuvo en la esquina de Zamora y Alfonso Reyes), donde ahora está la “Torre ejecutiva de la Secretaría de Economía” en proceso de remodelación. (ver)





Acceder a la casa debió ser toda una experiencia, en particular siendo invitado a llegar desde Chapultepec o Tacubaya y llevado al pórtico del poniente –con vistas hacia la Calzada Tacubaya– aún para permanecer en el portal frente a la avenida, donde seis recios fustes de orden dórico sostenían el balcón principal y daban acceso a las habitaciones ceremoniales y Hall.


Otra opción, era acceder por uno de los porches laterales –donde la decoración renacentista se acentuaba con arcos de medio punto y dovelas labradas con cabezas de león–, donde el orientado al norte daba una de las mayores sorpresa, por estar alineado con la máxima longitud del Hall interior rematando en la escalera.



Indudablemente, el “central hall” es el espacio singular y memorable de la casa; no solo por sus sorprendentes dimensiones y agradable proporción , sino por la atractiva iluminación natural que recibe gracias a las cristaleras que lo cubren y particularmente por la escalera de diseño imperial que lo remata hacia el sur. La magnífica fotografía de abajo, que probablemente fue tomada en 1919 y pertenece a la colección Balbás/Diez Barroso, muestra el hall central de la quinta aún con buena parte de la decoración original.



Aunque el diseño del arquitecto Mauricio de María y Campos Elguero se había concretado en 1911 y la construcción y decorado de la quinta proseguía en 1912, la edificación sufriría un tropiezo al final de ese año con la tragica muerte del diseñador luego de un asalto. La terminación de la obra y decorado final quedaría exclusivamente en manos de su propietario Jorge Gómez de Parada y la supervisión de Dolores Rubín…

Así, las diversas habitaciones con su amueblado y decoración serían ejemplo del eclecticismo que aún prevalecía en el período, resabio de los tiempos pasados perpetuados gracias a la estabilidad durante el regimen del Presidente Porfirio Díaz y sorprendentemente ininterrumpidos durante el inicio de gobierno de don Francisco I. Madero.


Arriba, el comedor de la casa Gómez de Parada/Rubín en una imagen de 1920; abajo, la habitación de doña Dolores Rubín de Gómez de Parada en la quinta de Tacubaya.



En ese contexto nacerían y crecerían los nueve hijos del matrimonio Gómez de Parada Rubín, incluyendo a Carmen 1913-1953 (que casaría con Manuel Romero Vargas Iturbe), José 1914-1992 (que casaría con Josefina Paredes Bonnin), Jorge 1915-1923, Concepción 1917-1945, Agustín 1918, Alejandro, Inés 1923-1992 y Fernando, todos Gómez de Parada y Rubín.

Es importante recordar el contexto social y político en que se estaba edificando la casa de Tacubaya, y señalar que aunque no hubo demasiados sobresaltos durante la transición hacia la presidencia de Madero, para 1913 el contexto había cambiado por completo y luego de la “Decena trágica” los eventos precipitaron hacia lo que muchos consideran el caos de la Revolución…



Sorprendentemente la familia Gómez de Parada Rubín permaneció en México durante los enrredados períodos presidenciales de Victoriano Huerta, Francisco Carvajal, Eulalio Gutiérrez, Roque González Garza, Francisco Lagos Cházaro, Venustiano Carranza y Adolfo de la Huerta, pero al paso de los años y particularmente luego de la toma de posesión de Álvaro Obregón Salido en diciembre de 1920, las relaciones con la administración del mandatario se vieron severamente menoscabadas y para 1922 –según nos cuenta Jannette Porras–, padres e hijos “…con treinta caballos y una cacatúa llamada petite Coquette” viajaron a Europa dejando la casa desocupada, aunque afanada por el contingente encargado del mantenimiento.


En los años siguientes, el contexto cambiaría radicalmente y a causa de los considerables gastos de una vida despreocupada durante la estancia europea, Jorge Gómez de Parada se vio obligado a vender algunas propiedades y arrendar otras…

Así, la casa de la Calzada Tacubaya fue arrendada al gobierno de Brasil para fungir como sede diplomática y en 1941, una importante fracción de lo que había sido el “vergel de La Condesa” se vendió al Deutsche Schule Mexiko-Stadt “Alexander von Humboldt” (Colegio Alemán) y edificado ahí el nuevo y moderno edificio para el colegio.




En la imagen de arriba, el “Colegio Alemán de Tacubaya en 1945” donde se distingue arriba al centro-derecha la Casa de Bombas de la Condesa y al centro izquierda la arboleda del jardín de la casa Gómez de Parada Rubín; justo al lado de esa arboleda, se distingue el fragmento que aún se conservaba –hasta 1947– de la troje colonial de la Hacienda de La Condesa de Miravalle. Además, se puede distinguir al centro-derecha un fragmento de lo que había sido la Cancha de tenis de la casa y que apareció en una imagen anterior…

La familia ocupó nuevamente la casa por un corto período y aprovechó el momento para llevar a cabo una importante ceremonia: En la imagen de abajo, captada a final de 1941, aparece la “Corte nupcial” de Concepción Gómez de Parada y Rubín -cuando contrajo matrimonio con Felipe García Carrandi-..."


“Aparecen acompañando a la novia frente a la escalera de la casa de Tacubaya: Inés Gómez de Parada y Rubín, Magdalena Orvañanos, Mercedes Braniff, Margarita Orvañanos, María Elena García Carrandi y Dolores Suinaga, además de la pequeña María del Carmen Romero Vargas y Gómez de Parada -sobrina de la novia-.” (SOCIAL N°66 de Enero de 1942)

En 1942, la casa fue adquirida por Vassily Jakubowski como mediador –y a sugerencia de don Vicente Lombardo Toledano– a utilidad de S.E. el embajador Constantín Umansky a la sazón destacado oficialmente en Washington, con el fin de implantar en ella la embajada de la Unión Soviética. Se dice que Umansky informó directamente al canciller Ezequiel Padilla y al presidente Manuel Ávila Camacho sobre la incursión, el 22 de junio de 1941, de las tropas alemanas a la URSS en la Operación Barba Roja. El diplomático anticipó a Ávila Camacho que esa invasión alemana, sería el Waterloo de Hitler, pues “sus catervas no resistirían la temporada invernal”, en particular los oficiales del Alto Comando del Ejército pertenecientes a la Oficina del III Reich.


Konstantin Aleksandrovich Umansky –ucraniano, hombre de mundo, políglota y culto- perdió a su hija unos años antes y moriría con su esposa Raya -y el agregado militar de su país Serguei Lazarev- el 25 de enero de 1945 en los campos de Balbuena luego de que el Lockheed C-60 de la Fuerza Aérea Mexicana que lo llevaría a Costa Rica malograrse el despegue…



Desde entonces, la casa de Tacubaya ha sido motivo de intriga y hablilla, sitio de maquinaciones -reales e imaginarias- durante la guerra fría y ligadas a la muerte de JFK, pero apertura desde hace algunos años con el Embajador Malayán...



Aunque ha sufrido algunas modificaciones y ampliaciones, la casa es perfectamente reconocible y a pesar de haber perdido una parte sustancial del terreno original, sufrido una alteración y ampliación en la facha sur, y resistir el desafortunado –aunque necesario– cegado de la reja, sigue siendo un extraordinario hito en la Colonia Hipódromo de la Condesa que pareciera haber olvidado su origen…





Desde hace algún tiempo, S. E. el Embajador Eduard R. Malayán ha abierto frecuentemente las puertas de la ahora Embajada de la Federación de Rusia en México, cosa que permite embelesarse con aquella que en 1912 fuera la “Quinta Gómez de Parada/Rubín”….



Sin duda alguna, el sitio que más sorprende del conjunto sigue siendo el “Hall” central, que con su amplitud, doble altura y monumental escalera alberga frecuentemente ceremonias oficiales, reuniones culturales, conciertos y celebraciones diversas; abajo, visto desde la escalera, el árbol navideño de la celebración –el 7 de enero según el calendario Juliano– cuando “Ded Moroz” llama a la puerta y entra frente a toda la familia con su saco de regalos.



Abajo, la escalera de trazo imperial de la casa Gómez de Parada/Rubín ahora Embajada de la Federación de Rusia en México, escenario para un recital de Maestro Carlos Prieto Jacqué.



Para cualquiera que tenga la fortuna de entrar a la Embajada, el edificio sigue siendo sorprendente y buen referente de las que han sido “Grandes casas de México”…



En abril de 2017, la Embajada abrió sus puertas a los descendientes de la familia Gómez de Parada / Rubín, evento que fue reportado en SOL DE MEXICO el domingo siguiente:
El excelentísimo embajador de Rusia en México, Eduard Malayán, abrió las puertas de su residencia y fue el amable anfitrión que presentó una serie de fotografías acerca de los habitantes de la casona de la colonia Hipódromo Condesa en el siglo pasado, lo que resultó un viaje nostálgico y documental del majestuoso inmueble. “Historia de la Embajada de Rusia-Historia de la familia” es el nombre de la exhibición que reunió alrededor de 20 imágenes de la historia de la casa que desde 1940 alberga la sede diplomática de la otrora Unión Soviética y que antaño fue ocupada por la mencionada dinastía. El antecedente de esta muestra se da cuando miembros de la familia Gómez de Parada se ponen en contacto con el embajador Malayán para otorgarle parte del acervo fotográfico de la estirpe, el cual se montó en caballetes para que en el lobby del inmueble fueran apreciadas por los visitantes. “La idea es que las nuevas generaciones de la familia que no habían visitado la casa, la conocieran”, expresó Lucía Gómez de Parada de Guinness, quien fue una de las entusiastas promotoras de esta idea...




Este Blog se ha hecho gracias al apoyo incondicional de Julieta Fierro; está dedicado a las “Grandes casas de México” y pretende rescatar fotografías e historia de algunas de las residencias que al paso del tiempo casi se han olvidado y de las que existe poca información publicada. El objeto es la divulgación, por lo que se han omitido citas y notas; si alguien desea mayor información, haga favor de contactarme e indicar el dato que requiere. A menos que se indique lo contrario, las imágenes provienen de mi archivo, que incorpora imágenes originales recopiladas al paso del tiempo, así como el repertorio de mi padre y parte del archivo de don Francisco Diez Barroso y sus imágenes de Kahlo; si utilizan las imágenes, favor de indicar la fuente –aunque advierto que pueden tener registro de autor–.



Conforme haya más entradas (ya hay más de setenta), aparecerán en el índice a la derecha de ésta página…



También se puede encontrar un índice general en: http://grandescasasdemexico.blogspot.mx/2016/02/indice-de-grandes-casas-de-mexico.html (ver)













8 comentarios:

  1. Buenas noches, escribo para indicar que el final del post está incompleto, agradecería sea re-subido, gracias.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡Hola Ignacio!
      Gracias por avisarme.
      Ya volví a cargar la información...
      Espero que ahora se pueda leer completo.
      ¡Saudos!
      RF

      Eliminar
  2. Hola Rafael:

    ¡Gracias por los excelentes artículos que compartes en este blog y el de Polanco! Mi oficina está frente a una casa espectacular en Versalles 24-28 entre General Primm y Atenas. De casualidad tu sabes algo de esta propiedad? Me encantaría saber más de ella pero no he encontrado nada

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡Hola Edgar!
      Versalles N°28 era casa de Don Diego Redo y María Teresa Vidal...
      Estoy preparando un texto. ;-)
      RF

      Eliminar
  3. Excelente trabajo, mis felicitaciones por tan ardua labor de investigación. Y sobre todo por el compartirnos de la misma, para que las generaciones actuales y venideras conozcan de estas historias. Sinceramente voy a leer todas las demás entradas, ya que con esta es con la que me entere del sitio.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡Mil gracias Norma!
      Espero te resulte interesante la lectura...
      ¡Saludos!
      RF

      Eliminar