sábado, 20 de febrero de 2021

La casa de don Gabriel Mancera en Cordobanes N°15



Terminada en 1902 en la aún entonces “Avenida Oriente 1” –y ahora Donceles N°94‒ por el ingeniero Antonio Caso para el filántropo, empresario y político Gabriel Mancera García y su esposa Guadalupe Silva, la casa se edificó sobre un terreno de 885m² casi frente al Antiguo Colegio de Cristo y a unos pasos del patio poniente del que fuera convento de la Enseñanza, que para 1900 se habría transformado en asiento de Tribunales de Circuito. Además de albergar una enorme biblioteca y sus salones ser escenario de innumerables celebraciones, en 1915 fue marco para un sonado asalto de la banda del automóvil gris, que la haría tristemente famosa.


Pese a innumerables intervenciones –por un largo período fue sede de la “Escuela Superior LAFOÉL” y varios estudios de fotografía‒, la casa sigue en pie y fue recientemente intervenida y puesta en renta para ser ocupada por una dependencia del gobierno de la Ciudad de México, aunque para muchos, nunca dejará de ser escenario de la película "La banda del automóvil gris", dirigida por Enrique Rosas y Joaquín Coss y filmada en 1915, una de las primeras películas documentales mexicanas…




Don Juan José Gabriel Mancera García de San Vicente nació el 6 de mayo de 1839 en Pachuca ‒ahora estado de Hidalgo‒, y fue el tercero de cinco hijos de Tomás Mancera Sotomayor (n. 1797) e Isabel García de San Vicente Pastrana (hermana de Nicolás García de San Vicente, distinguido sacerdote, político y educador), dueños de una de las minas más importantes de Mineral del Chico –que durante la colonia fuera parte del Real de Atotonilco‒, en aquel Estado de Hidalgo.


Poca información nos llega sobre su infancia, aunque bien pudo desarrollarse en Tulancingo al lado de su tío Nicolás, quien pudo no solo enseñarle las primeras letras, sino sería señero en moldear su intuición empresarial.

Don Tomás Mancera Sotomayor dirigió la afamada mina “Arévalo” en Mineral del Chico entre 1842 y 1872, actividad que seguramente llevó a Gabriel a interesarse en la labor de su padre y matricularse desde 1854 en la Escuela Nacional de Ingenieros de Minas –en el Palacio de Minería de la Ciudad de México– de donde egresó en 1857. Los primeros años trabajó en las minas de su padre, pero su notable habilidad para los negocios le llevó a transformarse rápidamente en accionista de otras minas en Pachuca y Real del Monte; en ese período y a los 23 años, contrajo nupcias -el 18 de mayo 1862- en Tulancingo, con Manuela Soto Pérez en un enlace que no prosperó.

Dados sus intereses en excavaciones y administración, participó luego y con algunos de sus compañeros –Ramón Almaraz y Manuel Rivera Cambas– en las obras de drenaje de la Ciudad de México, aunque además en Tulancingo, fundó en 1860 la fábrica de hilados y tejidos “La Esperanza” ‒y construyó a su costa, el camino a Pachuca que va por Veta del Comanche‒ con la que dio arranque a la vocación textil de aquella región, aptitud que se extendió por mucho más de una centuria…


Atraído por las oportunidades de inversión y fascinado por la actividad política en la Gran Ciudad, viviendo ya en la Capital de la República se enlazó en el Sagrario ‒el 27 de septiembre 1879‒, con Guadalupe Silva Valencia (n.1850) con quien procrearía cinco hijos: Francisco Bernabé Inocencio (n.1880), María Beatriz (n.1881, que casaría en 1914 con Francisco García Castañeda Nájera), Elena (n. 1881, que casaría en 1904 con Ricardo Otero Salcido), María Luisa (n.1884, que casaría en 1902 con Ricardo Padilla Meade) y Uriel Aniceto Antonio Carlos (n.1886), todos Mancera Silva.

Desde 1867 se interesó en la política y fungió como Diputado desde ese año y Senador en 1882; autor de varios proyecto de ferrocarriles de Hidalgo y del noroeste; inició la construcción de un túnel para desaguar las minas de Real del Monte y del Chico.En 1878, el general Porfirio Díaz, le designó como Subsecretario de Fomento, cuando esa cartera fue desempeñada por don Vicente Riva Palacio. Escribió un diccionario de las palabras empleadas en la nomenclatura alfabética de la Ciudad que es Pachuca.

Además, desde 1880 el gobierno del General Cravioto otorgó a Mancera, la concesión para concluir la línea que conectaría Pachuca con Irolo –punto intermedio del ferrocarril México-Veracruz– que permitió a la Ciudad de Pachuca unirse con la Ciudad de México; los trabajos terminados en 1882 no excluyeron la construcción de una línea directa y más corta entre ambas poblaciones que sería inaugurada seis años más tarde en 1888 –esta línea cruzaba por Tizayuca, Zumpango y llegaba hasta Teoloyucan–. Finalmente en 1906, la concesión de Mancera abarcó 374 kilómetros y pudo conectar a Pachuca, Tulancingo y Apan con el resto de las líneas ferroviarias de México. Otros negocios que promovió el Ingeniero Mancera, fue la apertura de dos fábricas de plataformas para ferrocarril, establecidas en Pachuca y en Peralvillo ‒Ciudad de México‒, así como el tendido eléctrico para el alumbrado público de Tulancingo (1906).



Para recibir el nuevo siglo ‒y en preparación para la boda de su hija María Luisa‒ contando ya sesenta años, decidió con doña Guadalupe edificar una nueva casa sobre la calle de Cordobanes –apenas a unos pasos de la casa que habitaban en Cordobanes N°5‒, confiando diseño y edificación a quien conoció como constructor y gerente del Ferrocarril del Nordeste, el ingeniero Antonio Caso Morali que casado con Felipa Andrade Gómez de la Fuente serían padres de 8 hijos, entre los que destacan el mayor Antonio Caso Andrade (1883-1946) filósofo que fue rector de la entonces Universidad Nacional de México de diciembre de 1921 a agosto de 1923 ‒y con José Vasconcelos, fundó el Ateneo de la Juventud‒, y el menor Alfonso Caso Andrade (1896-1970) que casado con María Lombardo Toledano fue destacado arqueólogo que hizo importantes contribuciones al conocimiento de las culturas mesoamericanas y excavando Monte Albán descubrió el tesoro del entierro de la Tumba 7.


Arriba, la familia del Ing. Antonio Caso Morali y María Felipa Andrade de Caso por 1901, en el patio de su casa. A la derecha es fácilmente identificable Antonio Caso Andrade que para 1909 sería director de la Escuela Nacional Preparatoria; sentado abajo Alfonso, que en 1932 recibiría de la Universidad Nacional Autónoma de México la distinción Doctor honoris causa. Abajo, la placa en la casa de Cordobanes 15, que aún Conserva Donceles 94.


En la sucinta biografía de don Antonio Caso que Israel Katzman publicó en “Arquitectura del Siglo XIX en México”, se nos cuenta que:
Vivió entre 1857 y 1907. Conocido como ingeniero, aunque no consta que se graduara en la Nacional como ingeniero civil. Propietario de canteras de donde se extrajo la piedra empleada en el edificio central de Correos, el edificio de la Mutual y en sus propias obras: una en Sadi Carnot, la estación del Ferrocarril del Nordeste, en Peralvillo (1900) y el edificio de Donceles 94 (1902). Fue el constructor y gerente del Ferrocarril del Nordeste.

Además, en su investigación respecto al “Entorno a la Plaza y Palacio de Minería”, el maestro Francisco Schroeder agrega respecto al color aquellos sillares de piedra proveídos por Caso y usados en el edificio de Correos: “… que la intemperie oxida por sus residuos ferrosos, dándole un tono de oro pálido…”.

La nueva casa se edificaría apenas a unos metros de la que ya ocupaba el matrimonio también en la calle de Cordobanes, y durante la elección del terreno, don Gabriel se enteró que debajo no había pirámide antigua de la cual preocuparse al edificar; abajo, el plano del Dr. Ignacio Alcocer en que se puede ver claramente, que el predio de Cordobanes N°15 estaba justo fuera del recinto ceremonial…


El ingeniero Antonio Caso Morali diseñaría para el terreno de 885m² y casi 25m frente a Cordobanes una suntuosa vivienda en tres plantas, que obedecía a la vieja tradición virreinal de patio central para las habitaciones principales y patios secundarios en la parte trasera. Para la fachada, el ingeniero Caso escogió una opulenta decoración académica que engalana la simétrica portada con profusa ornamentación y distingue el piso alto con balconcillos “a la italiana” flanqueando un Gran Salón…


Arriba, un reconstrucción de aquella fachada de Cordobanes N°15, diseñada en 1900 y terminada en 1902; son interesantes la diversas partes de la composición, que hacen gala de disposición académica, muy acorde con el eclecticismo imperante en la época.

En general, el pródigo ornamento deriva de la tradición renacentista italiana, con un piso bajo trabajado a manera de basamento ‒con ventanas protegidas con recia herrería‒ que se aligera hacia arriba, para dar al piso alto –trabajado a manera de Piano Nobile ‒ la dignidad de un balcón sostenido por robustas ménsulas profusamente ornamentadas y sostenidas sobre pilastras de orden gigante.


Sin duda, sorprende al transeúnte descubrir los miradores que flanquean aquel piso alto, salientes sin precedente en aquella arquitectura de la ciudad –con paramentos alineados al límite del predio y apenas sobresaliendo estrechos balcones‒, en que nunca se cubrían las terrazas y crea aquí un auténtico mirador barroco que nos remite a los trazos de Bernardo Vittone en Borgo o Grignasco.



El elemento más conspicuo de la composición en fachada es el remate central, que sostenido por ménsulas y con sus roleos, cornisas, listones, venera, hojarascas y efigie, da marco al medallón que indiaca el año de terminación de la obra. Abajo, una imagen de aquel remate y el balcón central donde además se distinguen los peculiares balaustres que forman el pretil.



Así, la sorprendente fachada de la casa Mancera Silva se podía contemplar con frente a la ya bautizada “Avenida Oriente 1” –de acuerdo al novedoso sistema de “Nomenclatura Numérica” que se había propuesto desde 1891 y tuvo poco éxito‒ pero que todos seguían llamando Cordobanes. Puede ser interesante recordar que en la acera de enfrente, se levantaba el magnífico “Colegio de Cristo” con una portada ricamente labrada que lo cristianizó en uno de los edificios barrocos más bellos, fundado para que de él egresaren «sacerdotes y personas doctas […] de mucho servicio y provecho para Dios Nuestro Señor» por don Cristóbal Vargas Valdés…

Además, unos metros al Oriente se alzaba el nuevo Palacio de Justicia, intervenido desde 1890 e inaugurado en 1910 por el Presidente de la República, en un edificio que aprovechaba la vieja estructura del patio Poniente del Convento de La Enseñanza y que sería sede durante casi un siglo del Tribunal Superior de Justicia del Distrito y Territorios Federales.

Abajo, durante la reinauguración del Palacio de Justicia en la calle de Cordobanes, aparece la comitiva del presidente Porfirio Díaz frente al edificio el 6 de mayo de 1900; al fondo, he señalado el N°15 de Cordobanes, casa de don Gabriel Mancera García y su esposa Guadalupe Silva de Mancera, aún en obra.

El edificio sigue en pie, habiendo albergado por varios años los tribunales y eventualmente pasando a servir a la Secretaría de Educación Pública desde 1965. Al igual que la casa Mancera, la fachada del edificio corresponde al eclecticismo imperante en el período y presenta ornamentación análoga…


No todo era perfecto en la vieja calle de Cordobanes, y apenas a unos veinte metros, por entonces aún se recordaba la casa en el N°13 donde don Joaquín Dongo fuera asesinado el 24 de octubre de 1789; cuenta la historia que
“En el patio, sobre las baldosas de piedra, yacía el cadáver atrozmente acuchillado de don Joaquín Dongo y en las habitaciones y en el entresuelo, revolcados en su propia sangre, con la cabeza y el cuerpo partidos a machetazos, los cadáveres del tesorero de Dongo, Nicolás Lanuza, y de otros nueve sirvientes”.


Carlos María de Bustamente recordaría años después que el crimen “llenó de pavura la nación”.
La calle de Cordobanes se pobló de lloros y gritos de espanto cuando los muertos fueron conducidos en tablas al edificio de la Acordada. Sacudida por la naturaleza atroz del múltiple homicidio, la ciudad entera se agolpa frente a la casa de Dongo; de acuerdo con la Gazeta de México, la policía espulga las garitas (“por si pasase o hubiese pasado alguno o algunos fugitivos”), recorre los hospitales (“para ver si ocurriese algún herido”), visita los mesones (“para tomar razón individual de los que se hallaban posados”) y husmea en las platerías (“por si alguien llegara a tasar o vender”).

El terreno de aquella casa lo ocupa ahora un edificio moderno que diseñaran los arquitectos De la Mora y Creixell en 1936, en lo que ahora reconocemos como Donceles 98…



Pero volviendo a 1902, detenerse frente a Cordobanes N°15 debió ser sorprendente y más sorprendente aún franquear el portal…

Por solicitud de don Manuel, el ingeniero Caso colocó en piso bajo varias dependencias a las que visitantes tendrían acceso directo, como el gabinete de trabajo, la exhibición de minerales, la biblioteca y oficina del administrador.


Al fondo –en patios secundarios‒ se colocarían cocheras y caballerizas, mientras que en entresuelo, se colocaron dependencias de servicio ‒y habitaciones para visitantes que llegaban a tratar de alguno de los negocios de Hidalgo y el interior‒. El piso alto estaría dedicado exclusivamente a las dependencias de la familia, con la gran habitación ceremonial y su antesala se colocó en la fachada Sur, mirando a la calle de Cordobanes.

Así, el patio principal servía como distribuidor a las diversas dependencias, así como pozo de luz y ventilación a los espacios perimetrales. Aunque la imagen de arriba fue captada recientemente, permite entender el patio de la casa, mirando desde el entresuelo hacia la calle.

No tengo fotografías de la casa con su amueblado de principio de S. XX, pero en el inmueble hoy aún se conservan los espacios que hace más de cien años albergaron el gabinete de trabajo, la exhibición de minerales y la extensa biblioteca; en la imagen de abajo una de las extensas galerías del piso bajo de la casa en su estado actual.



Cuando en 1919 se filmó “El automóvil gris” se recrearon los crímenes de una banda de asaltantes que operaba en el México de 1915, siendo don Gabriel Mancera una de sus víctimas, en su propia casa.

A banda solía vestir uniformes de policía militar y se presentaban con órdenes de cateo falsas para entrar a casas y comercios que saqueaban. Con el botín subían al automóvil gris y huían para perderse en los barrios pobres de la ciudad de México. Era el año de 1915 y la gente comenzó a temerle a la tremenda banda del automóvil gris.


En la película aparece el exterior de la casa en Cordobanes N°15 y se recrea uno de los interiores tal y como aparece arriba; aunque se ha dicho que el propio mancera participó en la filmación, no tengo la certeza de que los interiores hayan sido una recreación escenográfica y el intérprete un actor…



Lo que sí puedo aseverar, es que el Gran Salón en el piso alto de la casa, con vista a la calle de Cordobanes, fue dotado de espectaculares acabados que –a pesar de haber sufrido grave deterioro al paso de los años‒ que llegan hasta nuestros días y fueron cuidadosamente restaurados.


Un buen referente para la decoración del salón se puede encontrar en la rehabilitación del edificio que fuera Palacio del Marqués del Apartado ‒en la esquina de Relox y Cordobanes‒ ejecutada a partir de 1901, a fin de transformarlo en oficinas para la Secretaría de Justicia e Instrucción Pública (Ver )

El Gran salón de la casa Mancera Silva sería estrenado el 8 de octubre 1902 durante las ceremonias de matrimonio entre María Luisa Mancera Silva y Ricardo Padilla Meade y nuevamente fotografiado cuando fue escenario del enlace de Elena Mancera Silva con Ricardo Otero Salcido el 30 de mayo de 1904.

En octubre de 1909, diversos diarios de la capital y El Mundo Ilustrado daban a conocer una “Notable Obra Filantrópica”:
El Sr. Ing. D. Gabriel Mancera y San Vicente y su esposa, la señora Doña Guadalupe Silva y Valencia de Mancera, han tenido un rasgo de filantropía, alto y nobilísimo, que perpetuará su memoria como la de dos de los principales benefactores de México. Sus nombres se recordarán juntos con los del conde de Regla, Don Ignacio Trigueros, Doña Concepción Béistegui, el Arzobispo Lorenzana...
El Sr. Mancera, que no hace mucho tiempo había cedido $50,000 para el sostenimiento de un número de alumnos pobres en el Colegio de la Paz, ha donado la respetable suma de medio millón de pesos, que agregada á una suma igual que es el donativo de la señora su esposa, formará el «Fondo Privado de Socorro», que tendrá por objeto aliviar parcial y temporalmente los sufrimientos y necesidades comprobados de las personas menesterosas residentes en el Distrito Federal ó en el Estado de México. Se ha formado ya una junta, compuesta de personas muy distinguidas, que tendrá á su cargo la dirección de esa fundación.


En 1910 le fue conferido al ingeniero Gabriel Mancera el grado de doctor honoris causa por la Universidad Nacional de México, uno de los primeros grados otorgados por la nueva institución el año mismo de su fundación ‒26 de abril de 1910‒.


Durante los disturbios revolucionarios, la familia resultó afectada por las luchas en Hidalgo, “La Esperanza” de Tulancingo y las líneas ferroviarias luego de 1913, además de que varias de las obras de beneficencia sufrieron por la enorme solicitud de asistencia; pero 1915 sería un año de quiebre, no solo por el asalto de la banda del auto gris, sino por la muerte de doña Guadalupe: Don Gabriel encargó al arquitecto Manuel Gorozpe crear un túmulo funerario en el Panteón del Tepeyac para Guadalupe Silva Valencia de Mancera, que estaría rematado por la magnífica escultura de Adolfo Octavio Ponzanelli ''Ángel de la justicia".



Como ya he mencionado, a mediados de 1915 el ingeniero Mancera alcanzó indeseada fama al convertirse en una de las más publicitadas víctimas de la “Banda del Automóvil Gris” al ser despojado en su propia casa de Cordobanes N°15 de un cuantioso botín que parece ascendió a 435 mil pesos, monto que incluía un collar de esmeraldas, que con gran escándalo se decía luego pasó a adornar el cuello de María Conesa ‒la “Gatita Blanca”‒.


Se dice que Mancera actuó personificándose a sí mismo como víctima de aquel atraco, en aquella película que en 1919 produjo y dirigió Enrique Rosas...



Es curioso hacer notar que en 1912 y cumplidos ya los 73, don Gabriel inauguró el “Hotel Mancera” en el N°49 de la calle de Capuchinas –hoy Venustiano Carranza–; la edificación sigue en pie y siguió operando como hotel hasta 1979; así, don Gabriel es ahora recordado por dos calles en la colonia Del Valle -Ciudad de México-, una aparición como actor y en su Bar Mancera…

El 22 de enero de 1925 falleció en la Ciudad de México Don Juan José Gabriel Mancera García de San Vicente y fue sepultado en el panteón civil del Tepeyac en el túmulo diseñado por Manuel Gorozpe junto a su esposa .



En los años siguientes, la casa –ahora Donceles N°94‒ sufrió marcado deterioro al ser arrendada y subdividida. Durante un largo período, albergó la “Escuela Superior LAFOÉL” dirigida por don Elías Lara Flores, mientras que al frente comercios diversos –giros varios como fotografía y máquinas de escribir‒ modificaron las ventanas de planta baja para crear nuevos accesos.

Afortunadamente, la estructura llega en muy buenas condiciones a nuestros días, habiendo sido sometida a una revisión estructural así como una restauración de buena parte de los acabados.

En el Piso Principal, se recuperó buena parte del Gran Salón, reponiendo los acabados tal y como debieron lucir hace poco menos de ciento veinte años. Notable es el plafón, que con una escena de querubes trabajados en realce decora el centro de la habitación…


En las fachadas, se limpiaron y rescataron acabados originales, pudiéndose contemplar ahora el balcón central sostenido por robustas ménsulas profusamente ornamentadas y sostenidas sobre pilastras de orden gigante y sus curiosos balaustres.


Gracias a la limpieza, se logró hacer evidente el acabado ornamental en fachadas, que forra con cantera verde los paramentos principales, una piedra que pareciera remitirnos a Oaxaca o Guanajuato. Además se consolidó el remate central y aprovechó la azotea para crear un “Roof garden” que saca provecho del magnífico panorama.

Aunque desafortunadamente no se repusieron los paños bajos de las ventanas en la planta baja ni repusieron las herrerías originales, se cerraron los vanos y ahora el acceso a esas dependencias se da únicamente por el patio.

Al acceso se agregó una marquesina, pero en general, la casa ha recuperado parte del diseño de origen

Todo viandante se detiene sorprendido ante la puerta abierta de la que fuera casa de don Gabriel Mancera en Cordobanes N°15…



Este Blog se ha hecho gracias al apoyo incondicional de Julieta Fierro; está dedicado a las “Grandes casas de México” y pretende rescatar fotografías e historia de algunas de las residencias que al paso del tiempo casi se han olvidado y de las que existe poca información publicada. El objeto es la divulgación, por lo que se han omitido citas y notas; si alguien desea mayor información, haga favor de contactarme e indicar el dato que requiere. A menos que se indique lo contrario, las imágenes provienen de mi archivo, que incorpora imágenes originales recopiladas al paso del tiempo, así como el repertorio de mi padre y parte del archivo de don Francisco Diez Barroso y sus imágenes de Kahlo; en general, he editado las imágenes a fin de lograr ilustrar mejor el texto. Si se utilizan las imágenes, favor de indicar la fuente –aunque advierto que pueden tener registro de autor–.

Conforme haya más entradas (¡Ya hay más de un centenar!), aparecerán en el índice a la parte superior derecha de ésta página…



También se puede encontrar un índice general en: http://grandescasasdemexico.blogspot.mx/2016/02/indice-de-grandes-casas-de-mexico.html

Ver








Como complemento, quiero agregar que el “Edificio Gabriel Mancera”, conocido también como “Hotel Mancera” y más recientemente popularizado por el “Bar Mancera” en la calle dedicada a Venustiano Carranza Nº49, se edificó sobre un inmueble del siglo XVIII que perteneció a la II condesa de Selva Nevada –doña María Josefa Rodríguez de Pinillos y Gómez– en la entonces calle De la Cadena, y que amplió el ingeniero Mancera en 1865 para transformarla en hotel… Ver

























10 comentarios:

  1. El dato de las canteras es mío. Oscar Guerra lo comparte desde mi cuenta de twitter @yoelresidente sin darme el crédito. El dato lo obtuve de Katzman, arquitectura de México del siglo XIX. Ahí lo puede verificar.

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    1. Lamento mucho el malentendido; la omisión es mía, ya que en el correo que envió el señor Oscar Guerra, aparece: "Crédito Twitter @Yoelresidente". Retiraré el párrafo que causó el problema. Envío una disculpa.

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    2. Lo lamento también y me disculpo con el Sr Oscar Guerra, efectivamente fue un malentendido. Saludos maestro, lo felicito por su gran labor de difusión e investigación

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  2. Gracias compartir esta valiosa información Rafael Fierro Gossman de la casa que ahora esta en la Calle de Donceles 94 -Casa de Gabriel Mancera a partir de 1902.

    Desconozco si estoy en un error, por favor Usted que es mas conocedor del tema le pido de favor si estoy en un error y de mostrarme la luz para aminorar mi ignorancia, pero tengo entendido que la primer Inmueble donde habito el ing. Gabriel Mancera con su familia esta ubicado en la Calle Venustiano Carranza 49 fue edificado en 1865 y tiempo después se mudo a la otra casa, este inmueble donde Usted realiza su investigación de este articulo y donde ocurrió el asalto del la banda del automóvil gris a la Familia Mancera - el inmueble ubicado en la calle Donceles 94-.
    Cuando Gabriel Mancera dejo este (alrededor de 1902) inmueble, -El de la calle Venustiano Carranza 49- fue arreglado, adaptado y se le agregándole dos niveles extras, por el Ing. Francisco Barrera y se convirtió en el Hotel Mancera el cual funciono hasta 1979, pero en la actualidad (hasta donde se), solo queda el Bar Mancera, cada que paso por ese lugar y veo las puertas abiertas, se me va la mirada hacia dentro, un día de estos que pase y vea abierto voy a entrar a pedir algo, solo para sentirme en como en el inicio del siglo XX y admirar la maravilla de su decoración y muebles.

    De ante mano le agradezco sus comentarios y siéntase en total libertas de mostrarme la luz y sacarme de mi ignorancia.

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    1. ¡Hola Gerardo!
      Creo que esto puede resolver dudas: La casa de la Marquesa de Selva Nevada, luego “Hotel Mancera”
      en la Calle De la Cadena y/o 2ªCalle de Capuchinas, ahora Venustiano Carranza Nº49.
      https://grandescasasdemexico.blogspot.com/2023/05/la-casa-de-la-marquesa-de-selva-nevada.html
      ¡Saludos!
      RF

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  3. Yo trabaje en la dependencia de gobierno que estaba ahí, era un encanto ir a trabajar a esa hermosa casa, en el primer nivel tenían un gran salón con un candelabro de cristales gigante, es el más hermoso que he visto, es casi de la mitad del salo y tiene entrada por unas escaleras que dan a la entrada, yo creo eran las de servicio para los eventos, cada lugar es maravilloso en esa casa! Gracias por la información!

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  4. El edificio ahora es sede del bachillerato artístico CEDART "Frida Kahlo"

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